
La vulnerabilidad de la confianza y el peso de las infidencias
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El 23 de septiembre, el Grupo Egmont (GE) de unidades de inteligencia financiera anunció la suspensión de Colombia. Esto ocurrió después de que, en una alocución el 4 de septiembre, el presidente Gustavo Petro revelara información confidencial.
En su declaración el GE expresó las razones y el alcance de la medida en los siguientes términos:
“(…) Debido a las recientes acciones que involucran a la UIF Colombia y la divulgación no autorizada de información proporcionada por uno de nuestros miembros, los Jefes de UIF del Grupo Egmont han confirmado la suspensión del acceso de la UIF de Colombia a la Egmont Secure Web (ESW), que es la red segura utilizada por nuestros 177 miembros para intercambiar información relacionada con el lavado de dinero, los delitos conexos, y la financiación del terrorismo.
Esta medida de emergencia permanecerá en vigor mientras el Grupo Egmont evalúe más a fondo la situación de acuerdo con nuestros procedimientos internos.” (Traducción libre del autor)
El GE, establecido en Bruselas en 1995, es una organización internacional dedicada a combatir el lavado de dinero. Integra unidades de inteligencia financiera (UIF) de 177 países, y tiene por objeto fomentar la cooperación y el intercambio de información entre sus miembros para mejorar la efectividad global en la detección y prevención de actividades financieras ilícitas. Colombia, ha sido miembro del GE desde el año 2000,
Para cumplir con sus funciones, el GE ofrece una plataforma segura para que las UIF intercambien datos confidenciales, lo que facilita las investigaciones transnacionales sobre actividades sospechosas. También proporciona capacitación y asesoramiento técnico a sus miembros, fortaleciendo sus capacidades analíticas y de respuesta.
La confianza es un pilar fundamental en el funcionamiento del sistema. Esta permite que las instituciones compartan datos sensibles y confidenciales con la seguridad de que serán manejados de manera adecuada y utilizada para el fin previsto. Sin un marco sólido de confianza mutua, el intercambio de información y la cooperación efectiva se ven obstaculizados, limitando así la capacidad de detectar y prevenir actividades ilícitas.
Este nivel de confianza se construye a través de la transparencia, la integridad y la reciprocidad. Las UIF deben demostrar que pueden proteger la información compartida y utilizarla de manera responsable. Además, deben cumplir con los estándares internacionales y normativas que rigen el manejo de información financiera, lo que a su vez refuerza la confianza de sus contrapartes internacionales y nacionales.
Para tal efecto, las UIF deben contar con la suficiente independencia. El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) (Recomendación 29) subraya la importancia de la independencia operativa de las UIF para garantizar que puedan llevar a cabo sus funciones sin interferencias indebidas, tanto a nivel nacional como internacional. La autonomía de las UIF les permite decidir independientemente con quién compartir información, sin intervención gubernamental.
Sin embargo, esta independencia también les otorga a las UIF un considerable poder político y responsabilidad, que puede conducir a abusos. Por ejemplo en 2021 el GE emitió una advertencia sobre posibles abusos de poder, por parte algunas UIF, refiriéndose a casos en los que estas habrían usado la información con fines políticos.
Para el Grupo cualquier abuso de los poderes de las UIF compromete la confianza y es perjudicial para la credibilidad de la red global. Ante este problema, puede enviar observadores al país en cuestión y realizar las respectivas indagaciones y evaluaciones y, si persisten las dudas, impedir que la UIF del país solicite y reciba información financiera de otros miembros. Esto, por ejemplo, le sucedió a Nigeria en 2017, cuando fue suspendida de la plataforma desde julio de 2017 hasta septiembre de 2018 debido a preocupaciones sobre la protección de la información confidencial y una supuesta falta de independencia.
Algo similar ocurrió con Rusia en 2023, cuando el Grupo decidió suspender la participación de la UIF rusa (Rosfinmonitoring), por “(… ) por los efectos devastadores de la actual agresión militar rusa contra Ucrania y el impacto negativo en el Servicio Estatal de Supervisión Financiera de Ucrania (UIF de Ucrania)”. (traducción libre del autor)
Y, en el mismo documento resalta nuevamente la importancia de la confianza:
“La confianza es esencial para el GE. Generamos confianza entre los miembros promoviendo y manteniéndonos firmes en la independencia operativa, la autonomía, la integridad, la transparencia y la responsabilidad de las UIF. Situaciones como la que está teniendo lugar actualmente en Ucrania obstaculizan la base esencial de la confianza mutua entre las jurisdicciones miembros del GE y afectan negativamente al éxito de los esfuerzos conjuntos contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo (ALD/CFT).” (traducción libre del autor)
En el caso de Colombia, la ruptura del nivel de confianza dentro del Grupo Egmont se debió a la percepción de que su UIF no cumple con los estándares internacionales de independencia y protección de información confidencial. Situaciones de interferencia política y la falta de medidas adecuadas para garantizar la integridad y transparencia en el manejo de datos sensibles fueron factores críticos que socavaron la confianza de las contrapartes internacionales. Recuperar esta confianza puede requerir años de esfuerzo y paciencia… las infidelidades se pagan con la distancia del tiempo y la labor constante…
Acerca del autor

Marcela Anzola
* Abogada de la Universidad Externado de Colombia, LL. M. de la Universidad de Heidelberg y de la Universidad de Miami, Lic. OEC. INT. de la Universidad de Konstanz, Ph. D en Estudios Políticos de la Universidad Externado de Colombia, consultora independiente.
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