
¿Socialismo versus progreso en Venezuela?
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Hace dos semanas, la oposición en Venezuela dio un paso gigantesco hacia el poder. Capriles, imitando a Humala y sin enfrentar directamente a Chávez, es un rival de peso. El chavismo parece buscar un liderazgo colectivo que no encuentra. Lo único cierto es la incertidumbre en un nuevo escenario político inédito e inimaginable hasta hace poco.
Óscar Murillo Ramírez *
Tres etapas de la oposición
No resulta tan sorpresivo que la oposición venezolana obtuviera 2.959.413 votos para la totalidad de sus candidatos en las elecciones primarias del pasado 12 de febrero — es decir el 16,18 por ciento del registro electoral [1] — una vez que se analizan estas cifras desde una perspectiva temporal que recoja el proceso de aciertos y errores, tanto de la oposición como del oficialismo, en el marco del nuevo sistema político instaurado por la Constitución Bolivariana de 1999. Veamos.
Pueden identificarse tres etapas básicas de la oposición desde 1998:
- La primera desde 1998, año en el que llega Hugo Chávez a la presidencia, hasta 2002. La característica básica de esta etapa es la utilización de una táctica insurreccional, que incluyó un intento de golpe de Estado (abril de 2002), el paro de PDVSA (diciembre de 2002) y la movilización callejera permanente, con grados altos de polarización política.
- La segunda etapa se inicia en febrero de 2003, cuando, aceptando las reglas institucionales creadas por la Constitución Bolivariana de 1999, deciden iniciar el proceso de recolección de firmas para el referendo revocatorio que se realizó el 15 de agosto del año siguiente. En esta etapa, además de persistir la movilización con brotes de violencia hasta febrero de 2004 y la polarización, la oposición entró en crisis tras la derrota del referendo revocatorio (58,25 por ciento a favor de Chávez contra 41,74 por ciento para la oposición) y con la disolución de la Coordinadora Democrática tras el fracaso.
- La tercera etapa de la oposición, que podría denominarse la de unificación y avance, se inició en 2008 con las elecciones de gobernadores y alcaldes, cuando obtuvo importantes logros, pasando posteriormente a constituirse formalmente la Mesa de Unidad Democrática (MUD) el 8 de junio de 2009. En las elecciones parlamentarias de 2010 logró sacar 67 diputados de 165 con que cuenta la Asamblea Nacional. La realización exitosa de las primarias el pasado 12 de febrero marca el momento actual de esta etapa, cuyas características son un mayor compromiso con las reglas institucionales del nuevo sistema político, la rectificación de los errores pasados y la creación de bloques parlamentarios con diversa orientación política para impulsar leyes,[i] un avance en el poder local, y “defender y hacer cumplir la Constitución que el gobierno ha abandonado”,[ii] según afirman, lo cual resulta un cambio sustancial respecto de la oposición golpista de 2002.
[i] López Maya, Margarita. “Venezuela: entre incertidumbres y sorpresas”. Nueva Sociedad, No 235, sept-oct 2011. P, 14.
[ii] Mesa de Unidad Democrática. “Compromiso y convocatoria a la unidad democrática. Venezuela reclama unidad”. Documento leído durante la instalación de la mesa unitaria de la oposición. 8 de junio de 2009.
¿De la ilusión al desencanto?
El escenario oficialista, por su parte, explica igualmente los resultados alcanzados por la oposición en las primarias: pese a que Hugo Chávez considere que está preparado para “enfrentar la batalla”[i] — no obstante la nueva intervención quirúrgica a la que será sometido — lo cierto es que el nuevo escenario político presenta importantes retos que deberá superar.
Un punto de inflexión respecto de las victorias en las urnas alcanzadas por Hugo Chávez, puede ubicarse en el referendo del 2 de diciembre de 2007. Varias modificaciones a la Constitución fueron propuestas por el gobierno como parte del nuevo rumbo hacia el Socialismo del Siglo XXI. Sin embargo, un 50,65 por ciento contra 49,34 por ciento — es decir una apretada diferencia de 1,31 por ciento — se expresó en contra de la reforma a la Constitución Bolivariana.
Un año después quedaría demostrado que el liderazgo carismático no es endosable. En las elecciones regionales de 2008, pese a que Chávez acompañó a sus candidatos por todo el país, la oposición logró obtener victorias importantes como la gobernación del Estado Miranda, en donde triunfó el propio Capriles contra Diosdado Cabello, uno de los personajes centrales y más cercanos al mandatario.
Para 2009, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) realizaría unas elecciones primarias para escoger sus candidatos a la Asamblea Nacional. Allí, el registro total de votantes fue de 2.539.852, una cifra un tanto inferior a la obtenida por la oposición en las pasadas primarias.
En las elecciones parlamentarias de 2010, pese a que el oficialismo logró 98 diputados, contra 65 de la MUD y 2 del Partido Patria para Todos, los votos chavistas (5.451.422) fueron inferiores a los de la oposición (5.857.723).[ii] En ese mismo año, importantes figuras del chavismo, como Heinz Dieterich, Alberto Müller Rojas y Luis Britto García, se distanciaron del oficialismo y pasaron a la oposición.[iii]
Además de estos resultados electorales en declive, existen problemas estructurales que no se han logrado superar y que parecen estar en la base del desgaste político que sufren actualmente las fuerzas bolivarianas. Como un ciclo pendular, los temas de campaña de 2006 están regresando en 2012:
- En la campaña presidencial de 2006, temas como la corrupción, las ineficiencias en la gestión, la inseguridad ciudadana y un liderazgo personalista, fueron factores adversos a la candidatura de Chávez.[iv]
- A l igual que entonces, temas como los que evidenció la corrupción en la prisión El Rodeo, la baja efectividad de la política de vivienda y la inseguridad, están en la agenda pública para la presente contienda.
El pasado 13 de enero como de costumbre, se presentó el informe presidencial a la Asamblea Nacional. Allí, Chávez se refirió a los temas que serán centrales en la campaña presidencial y a los logros obtenidos durante la “Revolución Bolivariana”.
En seguridad, afirmó, hubo importantes avances frente a un problema estructural, heredado desde el “Caracazo” de 1989, de hondas raíces culturales, y en donde se han hecho importantes ajustes institucionales, como la creación de la Policía Nacional Bolivariana, que desde 2009 ha logrado disminuir la tasa de homicidios en un 21 por ciento.
El informe presidencial, además, incluyó un aspecto a resaltar: reconoció la posibilidad de ser derrotado en las elecciones de octubre y afirmó estar dispuesto a entregar la banda presidencial a quien resulte ganador legítimamente.
[i] El Universal, 21 de febrero de 2012.
[ii] López Maya, Margarita. Venezuela… óp. cit. p. 13.
[iii] La Nación. 4 de abril de 201
[iv] Medina, Medófilo; López Maya, Margarita; Lander, Luis. Chávez: una revolución sin libreto. Bogotá: Aurora, 2007
[v] Mensaje anual del ciudadano Hugo Chávez Frías presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela presentado ante la asamblea nacional, de conformidad con lo establecido en el artículo 237 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
El perfil de Capriles y el nuevo escenario
Del total de votos en las pasadas primarias, Henrique Capriles obtuvo 1.900.528 votos, para un total del 64,2 por ciento. Una ventaja previsible luego del respaldo de Leopoldo López, coordinador nacional de Voluntad Popular, resultado que habían previsto las encuestas que lo ubicaban como amplio favorito.
Henrique Capriles obtuvo 1.900.528 votos, para un total del 64,2 por ciento. |
Tiene entre sus ventajas el haber vivido el proceso de la oposición durante las tres etapas reseñadas más arriba, con todos los aciertos y errores, incluso el haber estado preso por las acciones golpistas de 2002 y el haber vivido el repunte obtenido en las elecciones regionales de 2008, que lo llevó a ser gobernador de Miranda.
En realidad es un político joven y bastante hábil. Se presenta como un reformista moderado que admira la obra de Luiz Inácio Lula da Silva — la misma lógica moderada que usó Ollanta Humala en Perú — y aunque proviene del partido Primero Justicia, parece no tener grandes cerrojos ideológicos y deliberadamente se muestra como el candidato multipartidista de chavistas y antichavistas, «mi partido se llama Venezuela», afirma.[i] Está aplicando la táctica clásica del outsider en un contexto de crisis del sistema de partidos.
En términos generales, su discurso se estructura en torno a los mismos elementos de Chávez: invocación al pueblo, a las imágenes religiosas, ha sido capaz de reconocer los logros obtenidos y disputar en el propio terreno oficialista a través de la política social aplicada en el Estado de Miranda. No confronta a Chávez.
Por el contrario parece comprender bien cómo es el nuevo electorado que ha emergido en Venezuela y actúa bajo la misma lógica política de Chávez: política social y reconocimiento ciudadano. Parece estar surgiendo un “nuevo liderazgo”, según sus propias palabras. Sin embargo, habrá que esperar qué curso sigue durante los próximos meses.
La ausencia temporal de Chávez ha puesto sobre el tapete la necesidad de un relevo en el liderazgo, que al parecer constituye el problema principal que tendría por resolver el oficialismo: un liderazgo colectivo que no existe aún.[ii]
La presencia efectiva de Chávez en las presidenciales del próximo 7 de octubre conserva un alto grado de incertidumbre. Nada parece estar escrito. Chávez demostró que pese a las adversidades que tenía que superar en las elecciones de 2006 obtuvo un triunfo importante.
Hoy, aunque los temas se repitan, no parece tan fácil superarlos. Los avances de la oposición y el grado de unificación de diversos sectores tampoco son sinónimo de triunfo asegurado.
Habrá que esperar a que se decanten los propios oficialistas y los opositores, para saber si efectivamente se enfrentarán en octubre el socialismo y el progreso.
[i] El Universal, 19 de febrero de 2012
[ii] Los más visibles por ahora son Elías Jaua (vicepresidente), Nicolás Maduro (canciller), Adán Chávez (gobernador), Diosdado Cabello (presidente de la Asamblea Nacional).
* Historiador, Universidad Nacional de Colombia. Estudiante Maestría en Estudios Políticos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO-Quito.
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Acerca del autor

Óscar Murillo
Magister en Ciencias Políticas, FLACSO – Ecuador; Especialista en Pedagogía, Universidad Pedagógica Nacional; Historiador, Universidad Nacional de Colombia.
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Henrique Capriles obtuvo 1.900.528 votos, para un total del 64,2 por ciento.


