
Prefigurando la Colombia Humana: a propósito del discurso de Gustavo Petro
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La destitución del alcalde de Bogotá ha dado pie a muchos debates. Uno de ellos, muy importante, es el de la estrecha relación entre el desarrollo local y el nacional. Otro debate, no menos importante, es el del carácter excluyente de la sociedad colombiana.
Jorge Iván González*

Apoyo ciudadano al Alcalde Gustavo Petro. Foto: Andrés Monroy Gómez – El Turbión
Propuesta de alcance nacional
El debate jurídico sobre las decisiones del procurador Ordoñez ha puesto en un segundo plano las propuestas impulsadas por la administración de Gustavo Petro para Bogotá, que en medio del actual clima político están adquiriendo un alcance nacional.
Los discursos del alcalde en la Plaza de Bolívar han puesto el énfasis en la asimetría inaceptable que se está presentado entre el voto popular y la decisión de un personaje autoritario que, amparándose en un mal diseño institucional, se convierte en la “tormenta perfecta”, como señaló hace poco Hernando Gómez Buendía.
Como este asunto toca de manera explícita el orden jurídico de la Nación, el discurso de Petro ha ido superando los ámbitos de la
En este debate, el procurador acaba siendo la personificación del país excluyente y conservador.
En este debate, el procurador acaba siendo la personificación del país excluyente y conservador. La torpeza de Ordoñez le ha permitido a Petro tener una tribuna nacional para exponer sus ideas sobre la forma como puede construirse una sociedad incluyente. Y Petro tiene razón en plantear discusiones que van más allá de los límites del Distrito. En el Plan de Desarrollo,
Este enfoque es pertinente porque no es posible concebir el desarrollo de Bogotá sin pensar en el desarrollo del país.
Foto: @Arttesano |
El efecto Mateo y la lógica de la aglomeración
Las ciudades no se pueden entender sin su contexto espacial. La aglomeración es la expresión espacial del llamado “efecto Mateo”: “… al que tiene se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene” (Mateo 13, 11-13). En virtud de los procesos endógenos derivados del efecto Mateo, Bogotá sigue creciendo más que las otras ciudades grandes del país (Medellín, Bogotá, Cali, Barranquilla….).
Una de las primeras aproximaciones al análisis del tamaño de las ciudades se debe a Zpif, un lingüista de los años cuarenta. En vista de que las palabras se repiten de manera desigual, el autor propuso la siguiente ley: la palabra que más se repite (rango 1) lo hace el doble de veces que la siguiente (rango 2), y el triple de veces que la siguiente (rango 3), y así sucesivamente. En la perspectiva de las ciudades, las relaciones de Zipf ponen en evidencia la posibilidad de generar procesos caóticos.
Al aplicar el principio de Zipf a las 29 ciudades más grandes de Colombia, se obtiene una relación como la que se observa en la gráfica 1.
Gráfica 1
Relación entre el tamaño de las 29 ciudades de Colombia mayores de 200.000 habitantes y su jerarquía. Situación real. Millones de habitantes
El eje horizontal representa la categoría de la ciudad, y el vertical su población en millones de habitantes.
El eje vertical representa la población de las 29 ciudades de Colombia de más de 200.000 habitantes, y el eje horizontal representa su jerarquía. Bogotá es la ciudad de rango 1, con 7.545.231 de habitantes. El rango 2 se lo disputan Medellín, con 2.386.233 personas, y Cali, con 2.386.233. El rango 3 le corresponde a Barranquilla, que tiene 1.202.749 habitantes. El tamaño de la población de Bogotá supera en más de tres veces a la segunda ciudad. Esta brecha es superior a la que se desprendería del principio de Zipf.
Como la posibilidad de generar fenómenos caóticos es evidente, es necesario que las políticas nacionales se articulen con las de Bogotá con el fin de impedir que los procesos de la ciudad lleven a situaciones insostenibles. La conservación ambiental de Bogotá y de los municipios de la región solamente es posible si el ordenamiento del territorio a nivel nacional se modifica de manera radical. Como lo recuerda Gustavo Petro, las comunidades indígenas le enseñan al país a conservar el medio ambiente y lo expresa de manera contundente el Plan de Desarrollo y el POT: sin los recursos hídricos de la Orinoquía, la ciudad de Bogotá es insostenible. Por tanto, la conservación de las cuencas es un problema de la Nación.
La defensa del medio ambiente está íntimamente ligada con el compromiso de luchar contra la segregación y con la necesidad de que la sociedad pueda participar de las rentas que generan las grandes ciudades.
Protestas en contra de la destitución e inhabilidad |
Necesidad de construir una sociedad incluyente
El segundo llamado de atención de Petro tiene que ver con la lucha contra la segregación y con la construcción de una sociedad incluyente. La segregación se explica, en último término, porque la sociedad es desigual. La concentración es un mal no sólo de Bogotá, sino en todo el país.
En Colombia la concentración del ingreso y de la riqueza ha aumentado, sobre todo en el campo. En departamentos como Antioquia la distribución de la propiedad es pésima, y el Gini alcanza un nivel escandaloso de 0,91. En Bogotá se han logrado avances significativos en la lucha contra la pobreza, pero la desigualdad sigue siendo muy alta. El gobierno nacional no se ha preocupado por mejorar la distribución y la mayor segregación espacial se observa en el aumento de la brecha urbano/rural.
Es inaceptable que entre el 2011 y el 2012 la incidencia de la pobreza rural haya aumentado del 46,1 al 46,8 por ciento. Mientras tanto, la pobreza urbana se redujo y pasó del 30,3 al 28,4 por ciento. Estas tendencias en sentido inverso aumentan la brecha y hacen más urgente el llamado de Petro hacia una sociedad más incluyente.
Uno de los puntos centrales del Plan de Desarrollo y del POT de Bogotá es búsqueda de fuentes de recursos alternativos a los existentes. Es indispensable aumentar la tributación al suelo y al urbanismo, de tal forma que las rentas diferenciales que se generan en el sector agropecuario y en las ciudades pueden ser distribuidas entre todos. Un gran obstáculo se deriva de la información catastral que sigue desactualizada, el 65 por ciento de los municipios del país no han actualizado el catastro y algunos no lo hacen desde 1993.
Hasta ahora la mayor parte de las rentas derivadas de los procesos urbanos se han quedado en manos del sector privado, olvidando que estos excedentes pertenecen a la sociedad. A las ciudades grandes y medias les hace falta aprovechar más las fuentes de recursos alternativos a los tributos, como la participación en plusvalías, las cargas, el cobro por derechos de edificabilidad, peajes urbanos, parqueaderos, etc.
El segundo llamado de atención de Petro tiene que ver con la lucha contra la segregación y con la construcción de una sociedad incluyente
La necesidad de la progresividad en el recaudo tributario es un mensaje que ha sido reiterado desde el gobierno distrital.
Desafíos estructurales de Bogotá y del país
Gustavo Petro piensa a Bogotá desde un horizonte regional. Los desafíos estructurales de Bogotá también son retos estructurales de la Nación.
En sus discursos en la Plaza de Bolívar el alcalde de Bogotá ha puesto en evidencia este vínculo entre los desafíos de Bogotá y los del país, y ha podido establecer esta relación de manera transparente: ya lo había planteado en
* Cofundador de
Acerca del autor
Jorge Iván González
*Ph.D. en Economía de la Universidad de Lovaina, Magíster en Economía en la Universidad de los Andes, Licenciado en Filosofía de la Universidad Javeriana. Ha sido decano de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Colombia. Fue honrado con la orden al Mérito Gerardo Molina en 2007. Dirigió el Informe de Desarrollo Humano Bogotá, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Dirigió el Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID). Fue director del Departamento Nacional de Planeación. Actualmente es profesor de la Universidad Externado.
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