El ingenioso y galgo don Carlos Vives de Bastidas | Columna Especial

El ingenioso y galgo don Carlos Vives de Bastidas

Compartir:

“Ey, yo, soy Bastidas, soy Taganga, soy del barrio pescaitero,
yo soy Gaira, Africano, soy gitano”

“Vamos a hacer una fiesta india, africana, española
Para acordarnos de aquellos que llegaron con las olas
Vamos a hacer una fiesta desde la Sierra al Tayrona
Para acordarnos de aquellos
Que se fueron con las olas” 

“En Triana, si me recuerdan,
Samario dirá en mi casa
Que no hay puñal que me aparte de tu lado, Santa Marta”

Att. Rodrigo de Bastidas

El lanzamiento del último video y canción de Carlos Vives, celebrando lo que en su opinión fue un “encuentro” entre indígenas, negros y españoles en el marco de la fundación de Santa Marta, no solo es un recordatorio de la persistencia del sentimiento negacionista respecto a los efectos de la invasión hispana, sino también una clara muestra de la instrumentalización de la idea de “raza” y de la imagen de un indígena ingenuo. A continuación, analizo el contenido de dicho video y de la entrevista dada por Vives a un importante periódico de Medellín, en la que básicamente declara que su interés es, ante todo, lavar la imagen de Rodrigo de Bastidas.

Diría que hay dos elementos centrales en la narrativa del video: uno, la presencia inequívoca de Rodrigo de Bastidas hasta su muerte por apuñalamiento, y otro, la repetitiva imagen decorativa de los indígenas para sustentar un relato que busca, en lo fundamental, encumbrar al mencionado español. A ojo desprevenido, el espectador se pregunta: ¿cómo pudo Vives obtener las imágenes de tantos ancianos y —aparentes— mamos de la Sierra? La respuesta dada a El Colombiano, es clara: logró una autorización espuria a través de inteligencia artificial.

Argumentando el uso de ese recurso por razones económicas —algo que uno podría creerle a un pobre artista principiante—, Vives logra soslayar un vacío legal que no está resuelto ni en el derecho civil ni en las políticas que reconocen la autonomía de las comunidades étnicas y el uso de su imagen cultural. ¡Golazo! El cantante logra así lanzar un tema de coyuntural notoriedad y ponerse a tono con las necesidades del mercado en una fecha clave para el país. Pero no se trata de cualquier fecha, sino de la conmemoración de la primera fundación que tuvo lugar en el actual territorio colombiano.¹

En sus respuestas a El Colombiano, Vives reivindica su obligación de defender la cultura española, habiendo estudiado en el Colegio Hispanoamericano. A continuación, recurre a un supuesto cliché construido en contra de Bastidas por parte de una sociedad resentida que, según él, no fue capaz de entender a ese “hombre de su época”, traicionado en su fuero interno por sus más cercanos estafetas. Menciona, en su impúdica argumentación, que una de las pruebas que justifican la bondad de Bastidas fue su alianza con el pueblo de Bonda, quienes, en su elucubración paternalista, habrían caído en desgracia tras la muerte por apuñalamiento de ese invasor bienhechor… algo parecido a la “gente de bien de la conquista”.

Empecinado en defender a toda costa a Rodrigo de Bastidas, Vives se ubica en un punto muy frágil de connivencia con los crímenes históricos. “Bastidas era un buen comandante; el problema fueron los vejámenes y traiciones de su tropa”, señala el nuevo y reconocido hispanista. Su novatada en la “investigación” histórica, entonces, se convierte en una justificación de los crímenes del pasado. Es como si alguien saliera a defender a Carlos Castaño por, supuestamente, haber decidido al final de su vida que ya no quería ser más narcotraficante.

En el frenesí de la mercadotecnia de su producto musical, abusa de su influjo mediático cuando ningunea los fundamentos históricos de un racismo y de una  pobreza estructural que el país solo reconoce por las ronchas que le salen a los turistas de El Rodadero. Afín a las posturas más conservadoras hispanas, alimenta aquel rancio relato que considera a las atrocidades de  la invasión española, simplemente como parte de una “leyenda negra” construida por los enemigos de su “madre patria”. 

¿Pero, por qué dedicar tiempo a cuestionar una posición negacionista venida de la farándula? Vamos a decir que el mencionado cantautor no solo es heredero de un clan político cuyo nepotismo (y algunas condenas) bien conoce la sociedad samaria, sino también es un referente de las industrias culturales que se transformaron a partir de los años 90’s. La imagen de Vives, desde entonces, ha estado asociada tanto a la reinvención de las culturas regionales en tiempos de la naciente globalización, como al rescate del folclor mediante una actualización de sus mercados y ampliación de públicos. 

Es de hecho una figura de mucha influencia en Santa Marta a la que, ya entrado en años, tardíamente le dio por guardar los viejos mochos de “la tierra del olvido” para vestir unas deslucidas calzas medievales. 

Analicemos ahora algunas de sus perlas, empezando con la idea de un encuentro “entre razas”, que no solo omite las identidades negras e indígenas sino que, además, las homogeneiza en la vacía noción de mestizaje: [Que del encuentro de nuestra historia he nacido yo; Yo me quedo en Santa Marta; Y se juntaron todas las raza’ en una canción].

Por supuesto, no podía faltar el elogio al fundador ni una morronga alusión a la cultura gaditana, que le permite situar al invasor en el lugar del disidente omitiendo con ello el peso de la Inquisición que sustentó la empresa española: [Ey, yo, soy Bastidas, soy Taganga, soy del barrio pescaitero, yo soy Gaira, Africano, soy gitano].

La celebración de la matanza se vuelve luego más evidente: [Vamos a hacer una fiesta india, africana, española; Para acordarnos de aquellos que llegaron con las olas; Vamos a hacer una fiesta desde la Sierra al Tayrona].

En fin, sobre su retahíla chiclosa de querer conmemorar “a pesar de las penas y las tristezas”, estribillo que probablemente le merecerá estatuillas en el mercado español y hasta medallas del Rey, bien valdría agregar alguna frase del famoso Requerimiento de 1512, por medio del cual los invasores leían a los indios las siguientes palabras, así ellos nada supieran de castellano:

“Si no hiciéredes [aceptar la cristianización], o en ello dilación maliciosa pusiéredes, certifico que con la ayuda de Dios yo entraré poderosamente contra vosotros y vos haré guerra por todas partes… y vos sujetaré al yugo y obediencia de la Iglesia y de sus Altezas, y tomaré vuestras personas y de vuestras mujeres e hijos y los haré esclavos, y como tales venderé y dispondré dellos … y vos haré todos los males y daños que pudiere … y a los presente ruego que dello sean testigos.”

Pero bueno, mejor en todo caso, decir:

“Quinientos años y el flow no termina, playas bacanas y las mujeres divinas
Pa’toda mi gente en las esquinas, pa’ todos los vales que se ponen la mochila”

¹ No incluyo la fundación de Santa María del Darién, fundada en 1510, por no corresponder a una ciudad viva en la actualidad.

Acerca del autor

Vladimir Montana
vladimirm@razonpublica.org | + posts

Antropólogo de la Universidad Nacional de Colombia, máster en Historia en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y candidato a PhD en Historia en la Universidad Nacional de La Plata. Creador de contenidos académicos en radio, prensa, televisión y plataformas multimedia.

Twitter: @pathegallina Instagram: @vlamontana

23 comentarios

Vladimir Montana

Escrito por:

Vladimir Montana

Antropólogo de la Universidad Nacional de Colombia, máster en Historia en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y candidato a PhD en Historia en la Universidad Nacional de La Plata. Creador de contenidos académicos en radio, prensa, televisión y plataformas multimedia. Twitter: @pathegallina Instagram: @vlamontana

23 comentarios de “El ingenioso y galgo don Carlos Vives de Bastidas”

  1. Por muy válido que sea el comentario, el señor autor no le puso atención a la canción. Si sí hubiera hecho esto, se hubiera dado cuenta tanto que la canción habla sobre los que ‘llegaron con las olas’, también hablaba sobre cómo estos mismos se ‘fueron con las olas’. Algo muy importante dado el contexto de la independencia de Colombia como antigua colonia del reino de España.

    1. No fueron colonias, fueron virreinatos, es decir con provincias como las de la península aunque con más privilegios para sus habitantes, pagando menos impuestos.

    2. «Colombia» que no existía para 1810 (pues se llamaba Virreinato de la Nueva Granada) jamás fue colonia de la Monarquía Hispánica, ERA PARTE DE ESPAÑA y del IMPERIO ESPAÑOL. Su análisis es muy reduccionista, pues se omite que durante más de 300 años de civilización diversos reinos ibéricos, lusitanos y europeos en general fueron anexándose. Sería mucho más acertado el término Imperio Español o Monarquía Hispánica.

    3. Historiador resentido, buscando guerra dónde no existe. Somos el resultado de todo eso, una mezcla de indio, español y negro y no habló solo de Santa Marta, el señor busca diferencias, dónde el artista busca unión. En pleno siglo 21 el señor sigue levantando una queja que ya es pasada y que nada aporta a la cultura actual. Será que es uno de los pocos motivos para hacerse sentir.

      1. Este presunto historiador, su nombre de pila ya lo dice todo, al que le habrán regalado el título por odiar a España, no es más que otro agente al servicio de los gringos y su expolio actual junto con las 5 familias que saqueando Colombia eese hace 200 años mientras señalan a los 3spañoles para culpables de todo. Pocos colombianos saben que la constitución de Cádiz de 1812 va refrendada por un colombiano como parlamentario del territorio hoy conocido como Colombia.

  2. Carlos Vives, como otros a lo largo y ancho de Hispanoamerica se han dado cuenta que el relato negrolegendario es una farsa, y que el autor repite. Toda conquista tiene violencia, es innegable, pero la mayoría de los colombianos son producto de hayan llegado los españoles, y que el autor diga las cosas que dice EN ESPAÑOL! Es hora de dejar a un lado el libro que Eduardo Galeano escribió y luego repudió, y dejar de escupir para arriba.

      1. Fuimos producto de violaciones, también de concubinatos y amancebamientos, de matrimonios, pero eso no nos hace resentidos, ni nos hace indignos de sentirnos hijos de España y las indias. Somos mestizos a mucho honor, y los procesos históricos que nos hacen únicos frente al mundo son motivo de celebración

        1. Maravilloso y acertado comentario Juan. Como hispanoamericanos orgullosos de nuestra rica herencia, debemos dar la batalla cultural contra el progresismo y la Leyenda Negra.

      2. Atanasio Aquino, bonito nombre castellano por cierto, qué le hace suponer a usted que todo el mestizaje fue por violación. Los principales conquistadores se casaron con la realeza indígena y es más enviaron a sus hijos a España , a estudiar, Martín Cortés, hijo de Malintzin, Conde de Oxaca, por ejemplo, o Francisca Pizarro Huaylas Yupanqui, hija de Quispe Sisa , Vivió una vida de realeza en Europa.
        No se deje engañar por la leyenda negra de este antropologo barato de izquierda radical.

  3. Somos hispanoamérica, es lo que creo que el gran Carlos Vives quiere hacer entender a las 600 millones de almas que hacemos está gran familia mestiza grande y hermosa. Juntar algo que se ha amalgamado en todo durante más de 500 años buscando nuestra identidad actual. Es más fácil separar que unir. No éramos de España, éramos España eso es lo que necesitamos entender por medio de la cultura. Viva nuestra herencia indígena, africana y Española.

    1. Seguimos siendo España, una España gigante americana. Divididos quizá, pero con una cultura y cosmovisión común, que espero algún día podamos ver nuevamente unificada, como Imperio o Repúblicas.

  4. Pobre Vladimir, no debe sentar bien escribir desde el odio. Aún no se dió cuenta de que el relato negro legendario se desmorona por momentos…

  5. Revisen q al final somos los huérfanos que recogió España, desde la independencia de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; a partir de 1810, nadie quiso firmar un tratado internacional con las republicas nacientes, fue cuando Venezuela firmo el primer Tratado Internacional formal con España en 1854.

  6. Inglaterra es el origen del desastre colombiano: robó, expolió, provocó la involución de Colombia y el resto de Hispanoamérica. Nada bueno surgió del imperio británico, sólo hambre, pobreza, esclavitud financiera y trato supremacista y racista. Respetar esa perversión es ridículo.

  7. Resentimiento sublime que desborda por los cuatro costados del artículo escrito por este señor. Una verborrea negrolegendaria que satisface a los que le otorgaron su máster parisino.

  8. Nunca he entendido a los que se quejan por la conquista Española, y demas reinos europeos de la época: desearian que nunca hubieran llegado a America??, que los indigenas americanos hubieran seguido «aislados» del resto del mundo por tada la eternidad??. Estas discusiones, despues de tantos años, me parecen ridiculas y una perdida de tiempo total, como si los nativos americanos no pelearan entre ellos, no conquistaran a sus vecinos y no hubieran tenido esclavos, Simplemente se encontraron con alguien mas fuerte que ellos, como sienpre ha sucedido a lo largo de la historia, y como sigue sucediendo enla actualidad (ahora anivel politico y comercial)

  9. Lo que sucede es que la leyenda negra antiespañola ya sólo se la creen ignorantes y personas anticuadas con olor a rancio.

    Ojalá los hispanos estuviéramos unidos, seríamos imbatibles. Pero nos han balcanizado con engaños.

    ¡Viva Colombia! ¡Viva España!

  10. Vladimir será un buen hombre de pocas luces, pues solo hay que mirar toda Hispanoamérica para ver la grandeza del mestizaje y reencuentro de culturas que es el hispanismo, o un sicario subvencionado por los anglos, esos ángeles que exterminaron y esquilmaron sin compasión allí por donde pasaron

  11. Vladimir será un buen hombre de pocas luces, pues solo hay que mirar toda Hispanoamérica para ver la grandeza del mestizaje y reencuentro de culturas que es el hispanismo, o un sicario subvencionado por los anglos, esos ángeles que exterminaron y esquilmaron sin compasión allí por donde pasaron

  12. Ahora escríbelo sin llorar La nueva Granada nunca fue una colonia, fue un Virreynato, es decir, era parte de España. Y si tan mala fue la conquista española, responda porque de Mexico para arriba, hasta Canada, no queda ni un indio, y los pocos que quedan están en reservas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

últimos artículos

COLUMNA DE OPINIÓN

Reflexiones sobre Rumichaca: Aranceles, Tinto, y Pan de Maíz

COLUMNA DE OPINIÓN

¿Quién es responsable de la crisis de la salud?

COLUMNA DE OPINIÓN

EL CIERRE DEL CAREGATO

COLUMNA DE OPINIÓN

¿Justicia o Persecución Política velada? Descifrando el Lawfare

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.

Click to listen highlighted text!