
Cecil Taylor
Compartir:
Encarnación de la vanguardia en el jazz.
Por David Jiménez *
Hay un puñado de palabras que, de modo casi inevitable, repiten quienes han escrito sobre Cecil Taylor: visionario, intransigente, genial, obstinado. Y una expresión que resume todas las resistencias contra su obra de compositor y su forma de tocar el piano: "eso no es música". Taylor es la encarnación de la vanguardia en el jazz, no solo por sus rupturas con una venerable tradición que él respeta y admira, Duke Ellington ante todo, Mary Lou Williams, Bud Powell, Thelonious Monk, Lennie Tristano, sino por su actitud crítica con respecto a la conducta acomodaticia del músico de jazz en la sociedad norteamericana, así como por su exigencia indeclinable de autonomía en su trabajo musical. Nacido en Nueva York en 1929, estudió piano y teoría musical en el New England Conservatory. Sus primeros discos de finales de los cincuenta son ya un preludio del jazz más avanzado de los sesenta, la era del free jazz en la que se consagró como símbolo de audacia y solidez, al lado de Ornette Coleman y John Coltrane. En 1964 tomó parte en la "October Revolution in Jazz", una serie de conciertos en la ciudad de Nueva York, bajo el patrocinio de la Jazz Composers Guild, fundada por Bill Dixon e integrada por músicos afectos a la vanguardia. Fue distinguido, en 1991, con el famoso premio "Genius" de la McArthur Foundation. Taylor, poeta que se toma muy en serio la poesía, es también un apasionado de la danza y ha compuesto música para coreografías de Diane McIntyre, con la idea de integrar poemas y música de jazz en la danza. De él escribió el crítico de jazz Kurt Gottschalk: "Nada es fácil en la música de Cecil Taylor. Es rápida, es iracunda, muy cercana a lo incomprensible y a lo genial. Un oyente concentrado lo estaría haciendo muy bien si lograra seguirla en una cuarta parte de los sesenta minutos de duración de un concierto. Uno puede tratar de seguir la multiplicidad de líneas de desarrollo musical, captar algunas y perder otras, o simplemente sumergirse en el sonido y bañarse en la enormidad de su arte".
Video:
Fragmento del documental de Ron Mann "Imagine the Sound", 1981
*Cofundador de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga clic aquí.
Acerca del autor
David Jiménez
0 comentarios


