Peter Lieberson – Pablo Neruda - Razón Pública
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Peter Lieberson – Pablo Neruda

Escrito por David Jiménez

 memoria nerudaNeruda Songs es un ciclo de cinco canciones para mezzosoprano y orquesta, compuestas por el músico estadounidense Peter Lieberson (1946 -2011), sobre poemas de Pablo Neruda, tomados del libro Cien sonetos de amor (1959).

Por David Jiménez *

Neruda Songs es un ciclo de cinco canciones para mezzosoprano y orquesta, compuestas por el músico estadounidense Peter Lieberson (1946 -2011), sobre poemas de Pablo Neruda, tomados del libro Cien sonetos de amor (1959). Así como el poeta chileno los escribió a manera de ofrenda poética para su esposa Matilde Urrutia, Lieberson musicalizó los cinco sonetos elegidos con una intención parecida: hacer una ofrenda musical a su esposa Lorraine Hunt, cantante clásica de renombre, quién falleció un año después de haberlas interpretado en el concierto de estreno, en 2005. “Cada uno de los cinco poemas”, dice Lieberson, “refleja una faz diferente en el espejo del amor. El primero es pura celebración de la amada. El segundo es alegre y misterioso, al mismo tiempo, en su evocación de los elementos naturales: fuego, agua, viento y espacio luminoso. El tercero refleja la angustia del amor, el miedo y el dolor de la separación. El cuarto es complejo en su tono emocional: al comienzo, aparece el gozo de la pasión; luego, con suaves palabras, conduce a la amada al mundo del reposo y el sueño. El quinto es triste y apaciguado: es el reconocimiento de que sin importar cuan afortunado se haya sido en el amor, llegará el momento de la inevitable separación. Sin embargo, Neruda nos recuerda que el amor no termina ahí. No hay, en realidad, una muerte del amor como no hay tampoco un nacimiento: es como un largo río, sólo cambia de tierras y de labios”. La obra tuvo muy favorable acogida, tanto de público como de crítica. Alex Ross la comparó con las Cuatro últimas canciones de Richard Strauss, por el “lirismo apacible y venturoso”. Y no ha sido el único en elevarlas al rango de esa obra maestra ya consagrada de Strauss: también lo hace Tim Page, crítico musical del Washington Post, quien la elogia por su “genuina amalgama de romanticismo y modernismo”. Gran parte de lo que se ha escrito sobre esta obra alude a las circunstancias de intimidad que rodearon su composición y repercutieron en la recepción pública. “La interpretación de Lorraine Hunt Lieberson fue como si nos estuviera leyendo sus cartas de amor”, escribió Mark Swed, de Los Angeles Times. Escucharla en concierto produce la “sensación de ser testigos de algo esencialmente íntimo, casi una invasión de la privacidad”, se lee en una reseña de la International Record Review. Y un comentario de la BBC Music Magazine dice: “Lieberson ha convertido algo profundamente personal en una obra de significación mucho más amplia”. Sin duda, estas impresiones se deben, en buena medida, al tono de los poemas de Neruda, casi susurrados al oído, como si leerlos fuera escuchar involuntariamente una confesión privada, que es lo que John Stuart Mill entendía por poesía (“eloquence is heard; poetry is overheard”) y lo que podría definir también, por extensión, la canción lírica. Lieberson compuso un segundo ciclo de canciones sobre sonetos de amor de Neruda: Songs of Love and Sorrow, estrenado en marzo de 2010. En sus años de formación se había sumergido en la música de Schoenberg y Webern, y sus composiciones de la primera época fueron influidas por el lenguaje dodecafónico. El jazz, en especial el pianista Bill Evans, y Stravinsky fueron la otra cara de su aprendizaje. Completó sus estudios musicales en Columbia University y fue profesor en Harvard entre 1984 y 1988.

Neruda Songs, de Peter Lieberson, ciclo de canciones sobre poemas de Neruda, interpretadas por Sarah Connolly, mezzo-soprano británica, acompañada por la BBC Symphony Orchestra, dirigida por Jiří Bělohlávek. Concierto grabado en vivo en The Barbican, London, el 1 Octubre de 2010.

Neruda Songs, nro 1. "Si no fuera porque tus ojos tienen color de luna"

Neruda Songs, nro 2. "Amor, amor, las nubes a la torre del cielo"

Neruda Songs, nro 3. "No estés lejos de mí un solo día, porque cómo"

Neruda Songs 4. " Ya eres mía. Reposa con tu sueño en mi sueño"

Neruda Songs, nro 5. "Amor mío, si muero y tú no mueres”

1

«Si no fuera porque tus ojos tienen color de luna,
de día con arcilla, con trabajo, con fuego,
y aprisionada tienes la agilidad del aire,
si no fuera porque eres una semana de ámbar,
si no fuera porque eres el momento amarillo
en que el otoño sube por las enredaderas
y eres aún el pan que la luna fragante
elabora paseando su harina por el cielo,
oh, bien amada, yo no te amaría!
En tu abrazo yo abrazo lo que existe,
la arena, el tiempo, el árbol de la lluvia,
y todo vive para que yo viva,
sin ir tan lejos puedo verlo todo,
veo en tu vida todo lo viviente.»

2

«Amor, amor, las nubes a la torre del cielo
subieron como triunfantes lavanderas,
y todo ardió en azul, todo fue estrella:
el mar, la nave, el día se desterraron juntos.
Ven a ver los cerezos del agua constelada
y la clave redonda del rápido universo,
ven a tocar el fuego del azul instantáneo,
ven antes de que sus pétalos se consuman.
No hay aquí sino luz, cantidades, racimos,
espacio abierto por las virtudes del viento
hasta entregar los últimos secretos de la espuma.
Y entre tantos azules celestes, sumergidos,
se pierden nuestros ojos adivinando apenas
los poderes del aire, las llaves submarinas.»

3

«No estés lejos de mí un solo día, porque cómo,
porque, no sé decirlo, es largo el día,
y te estaré esperando como en las estaciones
cuando en alguna parte se durmieron los trenes.
No te vayas por una hora porque entonces
en esa hora se juntan las gotas del desvelo
y tal vez todo el humo que anda buscando casa
venga a matar aún mi corazón perdido.
Ay que no se quebrante tu silueta en la arena,
ay que no vuelen tus párpados en la ausencia:
no te vayas por un minuto, bienamada,
porque en ese minuto te habrás ido tan lejos
que yo cruzaré toda la tierra preguntando
si volverás o si me dejarás muriendo.»

4

Ya eres mía. Reposa con tu sueño en mi sueño.
Amor, dolor, trabajos, deben dormir ahora.
Gira la noche sobre sus invisibles ruedas
y junto a mí eres pura como el ámbar dormido.
Ninguna más, amor, dormirá con mis sueños.
Irás, iremos juntos por las aguas del tiempo.
Ninguna viajará por la sombra conmigo,
sólo tú, siempre viva, siempre sol, siempre luna.
Ya tus manos abrieron los puños delicados
y dejaron caer suaves signos sin rumbo,
tus ojos se cerraron como dos alas grises,
mientras yo sigo el agua que llevas y me lleva:
la noche, el mundo, el viento devanan su destino,
y ya no soy sin ti sino sólo tu sueño.»

5

«Amor mío, si muero y tú no mueres,
no demos al dolor más territorio:
amor mío, si mueres y no muero,
no hay extensión como la que vivimos.
Polvo en el trigo, arena en las arenas
el tiempo, el agua errante, el viento vago
nos llevó como grano navegante.
Pudimos no encontrarnos en el tiempo.
Esta pradera enque nos encontramos,
oh pequeño infinito! devolvemos.
Pero este amor, amor, no ha terminado,
y así como no tuvo nacimiento
no tiene muerte, es como un largo río,
sólo cambia de tierras y de labios.»

 *Cofundador de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga clic aquí. 

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