PISA 2025: resultados previsibles en un país sin una política educativa de calidad
Foto: Educación primaria

PISA 2025: resultados previsibles en un país sin una política educativa de calidad

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Los resultados de PISA 2025 confirman el rezago educativo de Colombia: el país continúa por debajo del promedio de la OCDE y acumula retrocesos en lectura y matemáticas. El informe reabre el debate sobre la falta de una política de Estado sostenida que convierta la calidad educativa en una prioridad nacional.

La OCDE publicó el informe PISA 2025, la mayor evaluación de las competencias de los estudiantes de quince años para aplicar sus conocimientos y capacidades en lectura, matemáticas y ciencias para enfrentar desafíos de la vida real. Según esta organización, se presentaron 760.000 estudiantes de 91 países, de los cuales 7.268 fueron de Colombia. 

Desde su creación, PISA evalúa las competencias de los estudiantes en lectura, matemáticas y ciencias, pero en 2025, agregó una nueva evaluación: la resolución de problemas computacionales. 

Los resultados de PISA 2025 muestran que, en general, los puntajes de los estudiantes de los países de la OCDE disminuyeron, y el que más bajó fue el cuartil que concentra a los estudiantes más ricos, según su condición socioeconómica.  

Colombia vuelve a ocupar los últimos lugares

Para Colombia, nada nuevo, los resultados de Pisa 2025 señalan que a los estudiantes de Colombia les fue muy mal, como ha ocurrido desde el año 2006. Al compararnos con los 37 países de la OCDE que participaron en PISA 2025, Colombia ocupó el último lugar en lectura, matemáticas, y el penúltimo en ciencias. Solo superamos a México.

Recordemos que desde 2006 el gobierno de Colombia decidió participar en las pruebas internacionales de evaluación educativa PISA. Desde entonces, en las nueve evaluaciones realizadas cada tres años (excepto en 2021, por la pandemia, que se pospuso a 2022), los resultados de los estudiantes de Colombia fueron muy malos. 

Esto era de esperarse. Otros países con mayor desarrollo económico unieron esfuerzos de los gobiernos y de la comunidad educativa para preparar a los docentes, pagarles bien por su trabajo, promoverlos y apoyarlos, además de dotar, en la mayoría de los casos, a las instituciones escolares de materiales de apoyo y de padres de familia comprometidos, quienes participan en el proceso de formación de sus estudiantes para mejorar la calidad de la educación de estos.

Durante los últimos veinte años, los diferentes gobiernos de Colombia no han tenido una sola política educativa que dé respuesta integral a los resultados de la evaluación PISA, a pesar de que el país conoce el progreso o el retroceso en las competencias de los estudiantes en las áreas de lectura, matemática y ciencias. 

Además, PISA permite comparar el desarrollo alcanzado por los estudiantes de países latinoamericanos y otros que participan en la evaluación, lo que puede ayudar a Colombia a seguir ejemplos de mejoramiento continuo de países que en algún momento tenían condiciones similares de desarrollo educativo y que hoy nos superan, como Vietnam, Turquía y otros que han realizado políticas especiales con éxito de lectura, como Inglaterra. 

Dos décadas de avances insuficientes y retrocesos

En el cuadro siguiente se muestra que el mayor problema de los bajos resultados para el sistema educativo de Colombia, entre PISA 2015 y PISA 2025, es el descenso en lectura, -26 puntos, lo que equivale a la pérdida de más de un año de aprendizaje en lectura, y de matemáticas, -9 puntos, cerca de medio año de aprendizaje en matemáticas; mientras que ciencias se mantiene en -2 puntos. 

PISA 2025 muestra que en Colombia los estudiantes del cuartil socioeconómico más favorecido logran 89 puntos más, en promedio, en lectura, frente al cuartil más desfavorecido (364 vs. 453); en OCDE la brecha es de 76,5 puntos y en los países de América Latina es de 77,5. PISA 2025 acepta que el factor socioeconómico incide como elemento central en la explicación de los resultados de los estudiantes.   

La “buena noticia” podría ser que la brecha entre los estudiantes de Colombia y el promedio de los países de la OCDE disminuyó en el período 2015-2025, aunque este hecho se debe al decrecimiento de los puntajes de los estudiantes de los países de la OCDE y no al mejoramiento de los puntajes de los estudiantes de Colombia. 

La baja en los resultados de los estudiantes desde 2015 no solo es un problema de Colombia, que algunos, con odio o sin evidencia, han querido endilgar a los maestros, a Fecode o a la educación oficial. 

El problema es mundial. Los estudiantes de los países de la OCDE vieron disminuir sus resultados entre 2015 y 2025. La puntuación media en lectura disminuyó en 32 puntos, lo que equivale a perder un año y medio de aprendizaje. Mientras que la puntuación en matemáticas cayó 27 puntos, lo que representa la pérdida de algo más de un año de aprendizaje, y la puntuación en ciencias bajó 11 puntos, lo que es igual a perder cerca de medio año de aprendizaje.

PISA y SABER 11: información clave poco aprovechada

PISA es Importante porque permite a los gobiernos de Colombia y la comunidad educativa, conocer cada tres años los resultados del sistema educativo, así como el ICFES lo hace con las pruebas SABER 11, donde, también, los bachilleres logran pésimos resultados; en 2025, sobre un total posible de 500 puntos, los estudiantes de colegios privados alcanzaron, en promedio, 281 puntos y los estudiantes de los colegios oficiales lograron 250 puntos.

Según los resultados de PISA 2025 y SABER 11 2025, el sistema educativo de educación básica y media en Colombia no ofrece a los estudiantes una educación de calidad que les permita desarrollar las competencias básicas para vivir, progresar e integrarse con mayor plenitud a la vida social, política y económica. Esta situación es más grave para los estudiantes que viven con dificultades socioeconómicas porque la educación de mala calidad reproduce y acentúa las condiciones socioeconómicas con las que se nace.  

Foto: Comprensión lectora

Solo el 1% de los estudiantes en Colombia alcanzó el nivel 5 (los estudiantes de los países de la OCDE: 11,9%), según PISA 2025. Los estudiantes del nivel 5 alcanzan las competencias para desarrollar el pensamiento crítico, evaluar métodos y evidencias, manejar información compleja y justificar decisiones en contextos inciertos o desconocidos.

Según PISA 2025, El 54% de los estudiantes de Colombia no alcanzó el nivel mínimo en las competencias en lectura, lo que significa que la mayoría de  adolescentes de quince años no tienen la posibilidad de comprender, analizar, reflexionar y argumentar sobre lo que leen; más grave, el 71% de los estudiantes de Colombia no alcanzó el nivel mínimo en las competencias en matemáticas, luego no tienen la competencia para resolver problemas diarios con datos o interpretar datos sencillos para efectuar análisis o para replantear problemas; y en ciencias, el 50% de los estudiantes no alcanzó el nivel mínimo que les permita utilizar la ciencia de manera consistente para explicar, evaluar evidencias, fundamentar decisiones o aplicar los conocimientos científicos de manera práctica al desarrollo e interpretación de su vida. 

La proporción de lectores precipitados —aquellos que dieron respuestas rápidas e incorrectas— pasó del 7% en 2018 al 11% en 2025. La lectura precipitada es lo contrario de la lectura profunda y comprensiva. La lectura precipitada permite construir el engaño y la manipulación, el pensamiento fácil; nadie lee textos largos, menos libros; se prefiere el texto o el video corto del experto, del mentiroso, del militante, de los hacedores de fe para determinar que es verdadero o falso y la decisión a tomar; así como utilizar la IA para los trabajos académicos, sin ningún esfuerzo: se pregunta y se copia la respuesta.

En PISA 2025 menos de la mitad de los estudiantes (46%) declaró verificar la credibilidad de las fuentes de información y confiar más en la evidencia científica que en el sentido común (en Colombia el 41% de los estudiantes); mientras que el 37% de los estudiantes declaró verificar las fuentes, pero confía en el sentido común (en Colombia el 40% de los estudiantes); el 11% declaró confiar en la evidencia científica sin verificar las fuentes (En Colombia el 14%) y el 5% declaró no verificar las fuentes ni dar prioridad a la evidencia científica (En Colombia el 6%).  

Estrategias para mejorar los resultados educativos

  1. Nombrar ministros y equipos directivos en el Ministerio de Educación Nacional con experiencia en educación, con conocimientos pedagógicos y curriculares, capaces de concertar acuerdos de Estado para avanzar hacia un sistema de calidad en la educación.
  2. La unidad de gestión educativa para la calidad es la institución escolar; el país debe confiar en sus maestros y directivos docentes; si se les apoya (formación y condiciones materiales en los colegios), la mayoría se comprometerá en una apuesta por la calidad.   
  3. Se requiere la participación de todos los estamentos de la sociedad para establecer un gran plan lector, cuyo eje prioritario sea el compromiso con las metas y objetivos de cada escuela, a fin de que todos los estudiantes, al finalizar la primaria, tengan las bases para desarrollar la comprensión lectora. La lectura debe ser el eje transversal del desarrollo curricular de cada una de las áreas o campos del pensamiento y una responsabilidad de todos los docentes, no solo de los profesores de primaria y de lenguaje. Las escuelas deben contar con libros, bibliotecas y la posibilidad de imprimir documentos para sus estudiantes, especialmente las ubicadas en zonas rurales. 
  4. El país requiere establecer un sistema de evaluación y seguimiento para cada escuela y cada estudiante, así como para las facultades de educación, que permita ajustes en el desarrollo de políticas y programas, y en los procesos de mejora continua para el desarrollo de la competencia de comprensión lectora. La evaluación en educación no debe ser usada para castigar o sancionar, es un camino para avanzar. 
  5. Fecode debe ligar su lucha sindical a mejorar la calidad de la educación pública, hoy esa es la mejor defensa que se puede hacer de la educación pública.   
  6. Reestructurar a fondo para mejorar las facultades de educación y las normales donde se forman los futuros docentes, los egresados de las facultades de educación presentan los más bajos resultados en Saber Pro y los resultados en lectura crítica son deficientes. Los docentes están llamados a ser el techo de la calidad educativa en Colombia.

Le recomendamos: Las pruebas PISA: no paramos de rajarnos en educación

Acerca del autor

Ángel Pérez
angel@razonpublica.org.co | + posts

Profesor y asesor en temas educativos.

1 comentarios

Ángel Pérez

Escrito por:

Ángel Pérez

Profesor y asesor en temas educativos.

Comentarios de “PISA 2025: resultados previsibles en un país sin una política educativa de calidad”

  1. El problema esta en que FECODE se convirtió en un adalid de la mediocridad. Esto porque muchos profesores trabajan como les da la gana, a veces ni van a clases, no se esmeran en su labor y no pasa nada, ¿por que? Porque quienes vigilan esto se vuelven complices, y los que quieren enderezar el camino, que son pocos, saben que despues estos funcionarios se escudan en el sindicato. Por otro lado estan los casi ya pensionados. Eso son peores.

    Un abrazo profesor

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