
Glosas metafísicas sobre la duración de la H1N1
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Irreverente, señor Presidente.
Manuel Guzmán Hennessey
Irreverente, señor Presidente
Fue Paracelso (1493 – 1541) quien dijo "todo es veneno, nada es sin veneno, sólo la dosis hace el veneno", de lo cual se colige que no todas las H1N1 (en adelante H1) son gripas mortales; algunas, incluso, pueden servir para el propósito de descansar unos días, caso en el cual la dosis personal, sería más buena que mala.
Fue Darwin quien dijo que no todos los organismos son igual de resistentes. De lo cual se infiere una doble condición de relatividad: el organismo que la inocula y el organismo que la recibe. Si éste último resulta más fortachón que el primero, si su sistema inmunológico y sus autodefensas están en buen estado, el combate acabará muy pronto y a favor del presidente, que digo, del organismo afectado por la H1.
Epidemiólogos de no reconocida universidad han empezado a especular, a raíz del reciente contagio del ilustre, que ello podría ser útil para la erradicación del virus en nuestro medio, pues el resto de virus avisados de tan rabioso huésped, huirían hacia otros territorios, tratando de protegerse de la influencia poderosa.
Politólogos de otra universidad, menos reconocida aún que la anterior, han especulado sobre la oportunidad que ofrece el uso de la H1 como arma disuasiva de las tensiones geopolíticas de la región. Los seres vivos de una misma especie pueden comunicarse a distancia, muy rápidamente, según la "teoría M" de Rupert Sheldrake, cuando descubren una amenaza nueva para su supervivencia como especie. Para que no vayan a pensar que Sheldrake pertenece a la categoría de las universidades arriba citadas, entren a www.sheldrake.org .
El caso es que los individuos de la H1, hastiados como estarían de lo difícil que les resultaba perforar el bótox de Cristina, bien pudieron haberse alojado en unas carnitas que, en tal momento de la UNASUR, sospecharon de las más blanditas. Craso error, pues las carnitas del poder que los pobres virus eligieron, son de las más duras de todo el continente, y de las más rabiosas hasta el punto que etólogos que han conocido el caso, se han aventurado a plantear que hasta el más bravo de los cánidos debería usar tapabocas, cuando el poder estornude los virus de la H1.
En fin que lo que queremos es que el presidente se mejore pronto de su afección gripal, pues muchos colombianos habríamos preferido el uso de organismos más benignos, para disuadirlo de sus ganas de quedarse ahí, expuesto a virus que pueden afectar su buen humor.
Y que el combate acabe pronto a favor del referendo, qué digo, de la H1, qué digo, del presidente.
@guzmanhennesseyAcerca del autor
Manuel Guzmán-Hennessey
*Profesor de la Universidad del Rosario, director general de la red latinoamericana sobre cambio climático Klimaforum Latinoamérica Network (KLN) director@laredkln.org Twitter: @GuzmanHennessey
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