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COVID-19: la necesaria mirada global

Escrito por Esteban Rossi
Medicamento vital

Esteban-RossiEl virus ha puesto en jaque la salud y la economía mundial. ¿Qué estrategias podríamos emplear para que una y la otra sobrevivan? ¿Cuáles medidas podrían hacer más mal que bien?

Esteban Rossi*

Alerta mundial

La propagación del COVID-19 puso en alerta al mundo entero. Basándose en la experiencia de otros países, numerosos líderes políticos —incluyendo los nuestros— han tomado decisiones drásticas para proteger la salud de sus ciudadanos.

Como el virus es un fenómeno nuevo, no contamos, sin embargo, con las herramientas para anticipar su evolución y no nos queda más remedio que aprender sobre la marcha.

Por eso es necesario reunir toda la información que sea posible para comprender el comportamiento de la epidemia, analizar objetivamente los costos y beneficios de las estrategias de control, y forjar acuerdos intersectoriales para minimizar los efectos perjudiciales del virus en el plano económico y social.

Lo que enseñan las cifras

La información epidemiológica disponible indica que el COVID-19 se contagia mucho más rápidamente que otros virus como el Ébola o la Gripe H1N1. Aunque se desconoce el número total de casos, hasta el 21 de marzo se habían confirmado 271.364 en el mundo entero, de los cuales 11.252 resultaron fatales. Para esa fecha, en Colombia se habían confirmado 196 casos.

Vale la pena dedicar unos minutos a comparar estas cifras con las de otras enfermedades infecciosas de escala global.

La tasa de mortalidad se estima usando los datos recopilados por la Organización Mundial de la Salud y el Centro Europeo para el control de enfermedades. Esta tasa se define como el porcentaje de muertes en relación con el total de casos confirmados. Es importante subrayar que la tasa se refiera al número de casos confirmados y no a la población total.

Como muestra la figura 1, los datos para China indican que las personas mayores tienen un riesgo más alto de fallecer si contraen el COVID-19.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 1. Mortalidad asociada con el COVID-19 Nótese la relación entre la mortalidad con la edad. Fuente: Our World in Data.

Como no se conoce el total de casos, y como el número de casos confirmados depende del número de personas sometidas a la prueba diagnóstica, es difícil estimar la tasa de mortalidad en la población total: por eso no sabemos exactamente cuántas personas pueden contagiarse y cuál es el riesgo que tienen de morir.

Por ahora debemos desconfiar de los estimativos gruesos que hacen algunos medios de comunicación, porque no contamos con la información necesaria para estimar estos parámetros epidemiológicos.

Sin embargo, como muestra la figura 2, sí sabemos que la tasa de mortalidad no es constante porque a medida que las personas y los sistemas de salud aprenden de la epidemia, el porcentaje de pacientes que fallece se reduce gradualmente. Estas cifras para China quedan confirmadas por las de Corea del Sur y de algunos países europeos.

Por eso mismo es incorrecto suponer que la transmisión del virus y el número de muertes alrededor del mundo va a seguir aumentando de forma exponencial.

Figura 2. Tasa de mortalidad para el COVID-19 entre enero y febrero en diferentes regiones de China.

Políticas de salud

Hasta el momento, Colombia ha optado por prevenir la transmisión del COVID-19.

Por eso el gobierno ha promovido el lavado de manos, la desinfección de superficies y objetos de uso común y la reducción del contacto físico entre las personas, pues se sabe que estas son las medidas más eficaces para controlar la propagación del virus. Así mismo, ha recomendado evitar el contacto con personas vulnerables o con síntomas de gripa.

La segunda medida consiste en fortalecer el sistema de salud. Dada su complejidad, ampliar la capacidad y mejorar la calidad de los servicios de salud será un desafío. Por ahora, es crucial garantizar el bienestar de los profesionales de la salud y atender a los nuevos pacientes sin afectar la prestación de los servicios básicos. Durante las próximas semanas, la atención del Estado y las instituciones de salud estará concentrada en esta actividad.

Le recomendamos: COVID-19: ¿qué tan preparado está el sistema de salud para enfrentarlo?

Salud y economía

La tercera medida de salud consiste en el aislamiento preventivo por períodos de días o semanas.

Las cuarentenas son motivo de análisis y debate porque, aunque pueden traer grandes beneficios, requieren un gran esfuerzo colectivo, y si se extienden mucho tiempo es posible que la voluntad de la población desaparezca y los efectos negativos superen los beneficios. En definitiva, el éxito de esta medida depende de la pericia de su ejecución.

Por consiguiente, es importante evaluar cuidadosamente los costos y beneficios de las diferentes políticas de lucha contra el COVID-19, particularmente de las cuarentenas.

Ms todavía: es necesario alinear las políticas de salud pública con las políticas económicas para confrontar eficazmente el reto del COVID-19. Las medidas extremas, cuya efectividad no ha sido medida, pueden causar efectos severos que van desde la recesión y el desempleo hasta la violencia intrafamiliar.

Desinfeccion

Foto: Presidencia de la República
Hacer pruebas masivas de Covid-19 ha resultado efectivo para frenar su propagación.

Políticas económicas

Sabemos que es posible que la economía mundial experimente una contracción severa debido a una pandemia responsable de menos del 0,01% (uno por mil) de las sesenta millones de muertes que ocurren anualmente y que afecta principalmente a las personas de edad avanzada.

Este es un escenario desafortunado que conviene evitar. Para lograrlo, debemos explorar propuestas diversas. Es preciso ser valientes y prudentes al mismo tiempo. Debemos mantener la atención y la humildad para ajustar el rumbo cuando sea necesario.

La respuesta del gobierno colombiano en materia de económica ha sido ágil. Para garantizar el bienestar de la población, el pago de los servicios públicos fue suspendido durante el período de aislamiento y se pusieron en marcha varios mecanismos para proveer alimentación y hospedaje a los más vulnerables.

Actualmente se está discutiendo la posibilidad de congelar los pagos de obligaciones bancarias durante el periodo de cuarentena. Sin duda alguna, el apoyo del sector financiero es necesario para que el país logre superar esta situación. Es fundamental contener la propagación del virus sin perjudicar la actividad económica más de la cuenta.

En las próximas semanas debería discutirse la posibilidad de ofrecer bonos para fomentar el consumo y así mantener la actividad económica. Este es un momento único para explorar ideas como la renta básica universal. Sin duda, nuestro país está en capacidad plena de proteger la salud de los ciudadanos sin perjudicar la actividad económica. Esta es una situación ideal para experimentar esas nuevas estrategias, a diferentes escalas con poblaciones distintas.

Aumento de casos covid19 colombia

Foto: Página congresista estadounidense Aumua Amata
El apoyo al sector financiero es necesario para que el país logre superar esta coyuntura.

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Por otra parte, algunos de los líderes políticos, entre ellos el presidente Iván Duque y el senador Gustavo Petro, se han puesto de acuerdo para colaborar y enviar un mensaje claro a la ciudadanía. Este espíritu de cooperación es necesario para lograr acuerdos sociales y garantizar el apoyo del sector financiero. Esperamos que la unidad política se mantenga en los próximos meses.

Finalmente, debemos mantener los esfuerzos de monitoreo y seguimiento para tomar medidas informadas y acordes con las particularidades de cada región. Vale la pena tomar medidas para proteger a los adultos mayores, a quienes tanto el aislamiento como las enfermedades respiratorias les pueden causar complicaciones.

Debemos mantenernos informados, evitar el alarmismo y promover la solidaridad.

*Ph.D en Geografía de Clark University, magíster en Ciencias Ambientales de la Universidad de Yale, profesor de Bioética de la Universidad Javeriana, profesor de la Universidad del Rosario y consultor independiente.

 

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