
Obama, la reforma a la salud y elecciones en Estados Unidos
Compartir:
La campaña presidencial en Estados Unidos está al rojo vivo. Un fallo trascendental de la Corte Suprema constituyó un claro triunfo para Obama, pero el Partido Republicano ha redoblado sus ataques. Todo se está jugando en el terreno de la economía.
Sandra Borda G. *
Un fallo sorpresivo
La semana anterior, la Corte Suprema de Estados Unidos atrajo una atención sin precedentes de parte de los medios, los analistas y la opinión pública. Meses atrás, varios Estados habían demandado por inconstitucional la reforma al sistema de salud, que puede considerase como el logro principal de la administración Obama.
![]() De acuerdo con la decisión, los gobiernos locales tendrán un margen de maniobra más amplio de lo que inicialmente contempló la Casa Blanca en su propuesta. Foto: Pete Souza para CasaBlanca. |
Durante largas semanas, abogados del gobierno federal y de los gobiernos estatales esgrimieron sus argumentos frente a la Corte y el país analizó a fondo el contenido de la reforma y sus eventuales implicaciones. Argumentos —tanto legales como políticos— hicieron parte de un arduo debate que dividió profundamente al electorado estadounidense y lo sigue dividiendo. Después de un paso tortuoso y lleno de compromisos por el Congreso, nada garantizaba que el examen de la Corte arrojara una decisión favorable al gobierno.
Sin embargo, mediante un fallo sorpresivo, la Corte declaró constitucional una parte importante del contenido de la reforma propuesta por el gobierno. En un desenlace un tanto dramático, el presidente del Tribunal John Roberts, conocido por sus posiciones conservadoras, apoyó el contenido general del denominado Obamacare.
El voto decisivo
Algunos explican la decisión de Roberts arguyendo que aunque jurídicamente suscribe una aproximación conservadora —en su momento, el presidente Obama se opuso a su nominación como miembro de la Corte Suprema—, como presidente del Tribunal y guardián de la legitimidad de esta institución debía velar por la reputación y la estatura de la Corte.
En junio de 2012, el New York Times reportó que solo un 44 por ciento de los ciudadanos aprobaban el trabajo que venía adelantando la Corte. Pues bien, este preocupante nivel de ‘favorabilidad’ pudo haber entrado en la ecuación de Roberts, quien finalmente determinó la votación: 5 a favor y 4 en contra de la reforma.
Tras negarse a escuchar por segunda vez una apelación en contra de la polémica decisión popularmente conocida como Citizens United —un fallo de la Corte Suprema que abrió la puerta a las donaciones ilimitadas de las personas jurídicas y las corporaciones a las campañas electorales— y de dejar con vida algunas de las medidas contra la inmigración ilegal en el Estado de Arizona (medidas en abierta violación de los derechos civiles, según algunos) es posible que el juez Roberts haya encontrado en la decisión sobre la reforma al sistema de salud un mecanismo de apaciguamiento frente a los liberales y una forma de presentar a la Corte por encima de las divisiones partidistas.
Triunfo para Obama
Este fallo —uno de los más trascendentales en la historia reciente de Estados Unidos— ciertamente jugará un papel clave de cara a las elecciones de noviembre. La Corte declaró constitucional, entre otros, el polémico ‘mandato individual’ que obliga a todos los ciudadanos con un mínimo nivel de ingreso a adquirir seguro médico y en caso de no hacerlo, les impone duras sanciones.
![]()
El presidente del Tribunal John Roberts, conocido por sus posiciones conservadoras, apoyó el contenido general del denominado Obamacare. Foto: Wikipedia. |
Sin embargo, la Corte también le quitó dientes a la capacidad del gobierno federal de obligar a los gobiernos locales a implementar la reforma o a enfrentar castigos presupuestales. De acuerdo con la decisión, los gobiernos locales tendrán un margen de maniobra más amplio de lo que inicialmente contempló la Casa Blanca en su propuesta. Pero la esencia de la reforma fue aceptada y validada por la Corte.
Una decisión de esta naturaleza es un triunfo indiscutible para el gobierno Obama. La reforma al sistema de salud ha sido el plan bandera de la actual administración y una decisión de la Corte en su contra hubiese dejado al presidente sin muchos logros contundentes que mostrar en su campaña para la reelección.
Reacción republicana
El Partido Republicano (coloquialmente llamado GOP, Grand Old Party) reaccionó rápidamente y anunció que seguirá intentando derogar la ley que dio origen a la reforma y que la mejor manera de solucionar lo que consideran un abuso de poder por parte del Estado es evitando un segundo mandato del presidente demócrata.
Pero el presidente fue claro y dio por terminado el debate en torno a este tema: anunció que no habrá batallas políticas o legales adicionales. Debido a la composición del Congreso, es probable que los republicanos no logren reabrir la discusión, por lo menos durante el actual período.
Sin embargo, a pesar de esta victoria parcial para los demócratas, la decisión de la Corte ya ha comenzado a reactivar al sector más conservador de los republicanos, en cabeza del Tea Party, y a aumentar las contribuciones privadas ya bien generosas a la campaña de Romney, dándole así un respiro y una causa renovada al partido hoy en la oposición. Tanto la oposición como los mismos demócratas recargarán sus baterías y renovaran sus propuestas de campaña tras esta decisión de la Corte.
Opiniones contrastadas y divisiones partidistas
Como consecuencia directa de la reforma impulsada contra viento y marea por el gobierno, el sistema de salud aumentará su cobertura a más de 30 millones de estadounidenses que actualmente no cuentan con seguro médico, será menos discriminatorio y más justo con los usuarios. Como lo aseguró Paul Krugman, los verdaderos ganadores serán los estadounidenses de a pie, el célebre 99 por ciento.
La reforma al sistema de salud ha sido el plan bandera de la actual administraciónFoto: Pete Souza, Casa Blanca. |
Pero estos ciudadanos no experimentarán en el corto plazo sus beneficios y los republicanos han hecho un buen trabajo tratando de convencer a una parte de la opinión de los efectos nefastos de la reforma.
De hecho, el Pew Research Center asegura que la división entre la opinión sobre este tema se mantuvo después del fallo de la Corte: 40 por ciento de los encuestados dice que desaprueba la decisión, 36 por ciento la aprueba y 24 por ciento no opina.
La misma encuesta muestra cómo las divisiones partidistas siguen siendo el factor determinante para entender el origen de estas opiniones: 7 de cada 10 republicanos desaprueban la decisión de la Corte, mientras 66 por ciento de los demócratas la aprueba, 42 por ciento de los independientes desaprueba la decisión y 32 por ciento la aprueba.
La economía será determinante
Sin embargo y a pesar del júbilo de los demócratas, este definitivamente no será el tema determinante en las elecciones de noviembre. Paradójicamente, la decisión pudo haber evitado un daño a la campaña demócrata, pero ya no le aporta grandes dividendos.
Como lo demostró el fallo por desacato al fiscal Eric Holder emitido por el Congreso, los republicanos están lejos de darse por vencidos en su intento por debilitar al gobierno y adicionalmente, la economía sigue sin recuperarse.
Ahí estará concentrada la atención del electorado estadounidense. Así que la decisión de la Corte pudo haber sido un triunfo político, pero está lejos de asegurarle la victoria a Obama en las próximas elecciones.
*Co-directora del Centro de Estudios Estadounidenses (CEE) y profesora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Los Andes.
@sandraborda
Acerca del autor
Sandra Borda
0 comentarios


La reforma al sistema de salud ha sido el plan bandera de la actual administración


