
Cómo le fue al centro en las elecciones del 13 marzo
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La Coalición de la Esperanza resultó debilitada, pero Fajardo podría clasificar en la primera vuelta y derrotar a Petro en la segunda vuelta. Estos son los resultados y las implicaciones de una jornada donde ganaron el miedo y la polarización.
Miguel Antonio Galvis*
El precio de dos errores
Las discusiones y pugnas entre los integrantes de la Coalición del Centro Esperanza, y la falta de propuestas creativas para ser vistos por los colombianos como una verdadera alternativa, dejó a esta coalición con el menor respaldo ciudadano entre las tres consultas interpartidistas que este domingo fueron realizadas junto con las elecciones legislativas.

Todos perdieron un poco
Pero a renglón seguido hay que decir que todos los participantes en las tres consultas interpartidistas tenían expectativas más altas que los resultados que obtuvieron en esta jornada electoral.
Como estaba previsto, el Pacto Histórico obtuvo la mayor votación: sus precandidatos sumados obtuvieron un poco más del 15% del censo electoral; si la abstención se mantiene en su nivel histórico del 50%, Gustavo Petro podría obtener en la primera vuelta una votación cercana al 30% del total, lo que a su vez podría llevarlo a la segunda vuelta. Pero con este margen, Petro no lograría cumplir su aspiración de ganar en primera vuelta.
El Equipo por Colombia obtuvo el 10,6% del censo electoral, porcentaje demasiado pequeño para forzar la adhesión a Gutiérrez del candidato del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, quien tiene el antecedente el haber ganado la primera vuelta en las elecciones de 2018. El resultado tampoco alcanzaría para convencer a Vargas Lleras de apoyar la candidatura de Federico Gutiérrez.
Todos los participantes en las tres consultas interpartidistas tenían expectativas más altas que los resultados que obtuvieron en esta jornada electoral.
Todos ganaron un poco
El Pacto Histórico logró la mayor votación al Congreso en la historia de la izquierda colombiana, con 16 senadores de un conjunto de 100 de circunscripción ordinaria, y 25 representantes a la Cámara sobre un total de 165 elegidos por las circunscripciones territoriales y de los colombianos en el exterior. Esto quiere decir que el Pacto tendrá ahora el 16% de la curules del Congreso; pero también quiere decir que esta bancada no sería suficiente para hacer las reformas que Petro le ha ofrecido al país.
El Centro Esperanza siguió aumentando su representación parlamentaria; en el Senado pasó de nueve a 14 senadores, y obtuvo once curules propias en la Cámara de Representantes, lo que los deja una bancada de 25 congresistas. Su reto en la campaña presidencial será despetrificar el debate electoral y hacer propuestas sensatas pero audaces que les permitan ganar apoyo masivo entro los colombianos.


Dentro del Centro Esperanza
Ganó Sergio Fajardo, el precandidato con más experiencia (ex-alcalde y ex-gobernador), con coherencia en su práctica política como opción alternativa a la clase política tradicional, logrando sumar al proyecto sectores del centro o independientes que van a resultar muy importantes para llegar a la segunda vuelta.
El Centro Esperanza de Fajardo está como la selección Colombia, depende de los resultados de otros para ir al mundial. La primera condición parece estar dada, y es que sus competidores —que son los candidatos de derecha— van a ir divididos a la primera vuelta. De esta manera podría ganarles y entrar a la disputa por la Presidencia con Gustavo Petro.

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Perdió Camilo Romero, porque Carlos Amaya lo duplicó en votación y porque Romero decía que le estaban haciendo trampa. Perdió Ingrid Betancourt al afirmar que Alejandro Gaviria era el Caballo de Troya del Partido Liberal. Perdieron también los hermanos Galán y el Nuevo Liberalismo por su arrogancia al salirse de la coalición en la lista de Senado y al no pasar el umbral.
Ese es el problema de un país donde seguimos haciendo la política aprovechándonos de los odios y los miedos. Ojalá no se pierda la esperanza.
Acerca del autor
Miguel Antonio Galvis
*Consultor del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), director ejecutivo de la Fundación Siglo XXI de Educación para Adultos.
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