​La construcción del Estado latinoamericano en perspectiva comparada​ - Razón Pública
Inicio TemasLectura Pública ​La construcción del Estado latinoamericano en perspectiva comparada​

​La construcción del Estado latinoamericano en perspectiva comparada​

Escrito por Javier Revelo

Javier ReveloCuál ha sido la trayectoria de los Estados latinoamericanos? ¿Dependen de la guerra para consolidarse? ¿Una eventual paz en Colombia pondría en peligro la presencia territorial del Estado?

Javier E. Revelo Rebolledo*

Latin American State Building in Comparative Perspective. Social Foundations of Institutional Order. (La construcción del Estado latinoamericano en perspectiva comparada. Las bases sociales del orden institucional).

Marcus J. Kurtz

New York, Cambridge University Press.

2013.

Estado y regiones

Los diálogos de paz entre el gobierno y las FARC han revivido el debate sobre el fortalecimiento del Estado colombiano en las regiones. Por eso, hoy son varios los líderes políticos y académicos que discuten alternativas y reformas concretas para lograr esta meta.

El éxito de estas propuestas no dependerá solo de la voluntad política de las partes, sino  de su habilidad para identificar y cambiar tradiciones históricas de formación estatal que van más allá de la confrontación armada. Para enfrentar este desafío, el libro de Marcus Kurtz, La construcción del Estado latinoamericano en perspectiva comparada, es una fuente de inspiración.

Estado y guerra

Los Estados europeos, decía Charles Tilly, fueron el resultado de la guerra. Esta es la idea central de las llamadas teorías belicistas del Estado, según las cuales vastos aparatos burocráticos fueron creados con el fin de extraer los recursos humanos y económicos que demandaban las constantes guerras exteriores. La amenaza externa y los desarrollos tecnológicos ligados a la guerra crearon los incentivos necesarios para la construcción del Estado europeo.

Las teorías belicistas también se han aplicado en el contexto latinoamericano, aunque las guerras externas han sido pocas en la región. Según estas teorías, la historia de los Estados latinoamericanos sería el reflejo (aunque invertido) de la historia europea. Así como la guerra externa explicaría la fortaleza de los Estados europeos, su relativa ausencia explicaría la debilidad de los Estados latinoamericanos.

El problema es que estas teorías en realidad no proponen una nueva explicación porque evaden la pregunta sobre la construcción estatal. Esto es así, porque no se puede negar que en América Latina existen Estados (aunque débiles) que fueron creados a pesar del escaso número y del reducido alcance de las guerras externas.

Ahora bien, si la guerra externa no fue el motor principal, ¿cómo explicar la construcción del Estado en este lado del Atlántico? Esta es precisamente la pregunta de Marcus Kurtz, quien estudia la historia Chile, Perú, Argentina y Uruguay para proponer una teoría sobre las bases sociales del orden institucional.


La Revolución de Mayo en Argentina marcó su independencia de España.
Foto: Wikimedia Commons

Independencia y cuestión social

Kurtz plantea que para explicar la fortaleza o debilidad actual de los Estados latinoamericanos es necesario estudiar trayectorias históricas de larga duración. En este sentido, los Estados latinoamericanos han seguido unos derroteros institucionales cuyas características centrales fueron definidas en dos momentos cruciales de su historia: el de post-independencia y el de la “cuestión social”.

El primer momento, dice el autor, habría ocurrido en la primera mitad del siglo XIX, cuando la mayoría de Estados latinoamericanos lograron su independencia. Como resultado de este primer momento, Argentina, Chile y Uruguay definieron una trayectoria favorable para la construcción estatal, mientras que Perú no lo logró.

Esta primera trayectoria fue posible cuando las élites regionales no se sintieron amenazadas por el fortalecimiento de las instituciones centrales. Según Kurtz, el Estado central poco amenazó los intereses de las élites regionales en aquellos países dónde la economía dependía del trabajo libre y asalariado (Argentina, Chile y Uruguay). Lo opuesto ocurrió en lugares donde las élites regionales dependían de prácticas represivas como la servidumbre o la esclavitud (Perú).

.Así como la guerra externa explicaría la fortaleza de los Estados europeos, su relativa ausencia explicaría la debilidad de los Estados latinoamericanos.

Las trayectorias institucionales definidas en el momento post-independencia continuaron hasta las primeras décadas del siglo XX, cuando los Estados latinoamericanos enfrentaron la llamada “cuestión social”, es decir, las demandas sociales y políticas de la clase trabajadora y de la clase media emergente, las cuales representaron una seria amenaza redistributiva.

Plantea el autor que la cuestión social afectó la construcción de los Estados latinoamericanos dependiendo del momento en que surgió. Si la cuestión social emergió antes de la Gran Depresión, como en Perú y Argentina, las trayectorias institucionales tendieron a deteriorarse. Esto fue así porque la emergencia temprana de la cuestión social amenazó los intereses de las élites, quienes resistieron las demandas sociales y se rehusaron a cambiar el modelo de desarrollo.

El deterioro causado por la Gran Depresión se sumó a las trayectorias institucionales que habían sido definidas durante el siglo XIX. Así, Perú siguió una trayectoria endémica de debilidad institucional y Argentina, que inicialmente había logrado una trayectoria favorable, acabo sumida en un ciclo inestable de populismo y anti-populismo. La incorporación de las clases populares fue resistida por las élites de los dos países, pero mientras las élites peruanas triunfaron, las argentinas fueron derrotadas (al menos temporalmente) por los gobiernos populistas.

Por el contrario, cuando la cuestión social ocurrió después de la Gran Depresión, las trayectorias de construcción estatal se fortalecieron. Esto fue así porque la crisis hizo posible un cambio profundo del modelo de desarrollo, ahora orientado al mercado interno, lo cual promovió alianzas entre las distintas clases sociales. Este fue el caso de Chile y Uruguay, quienes confirmaron la trayectoria favorable de construcción estatal que iniciaron en el siglo diecinueve.


Según Charles Tilly, los Estados Europeos fueron producto de la guerra.
Foto: TPCOM

El caso colombiano

Kurtz plantea que su teoría puede explicar las trayectorias de otros Estados latinoamericanos, incluido el colombiano. Si bien la idea es discutible, propondría que Colombia ha seguido una trayectoria similar a la peruana. Así, aunque Kurtz no se enfoca en Colombia, su libro podría ser leído como una invitación a estudiar la construcción del Estado más allá de la confrontación armada.

Las teorías belicistas del Estado colombiano, a pesar de sus aciertos, han marginado el debate sobre las bases sociales del orden institucional. El problema central, a mi juicio, es que este debate es necesario para fortalecer el Estado en un posible posconflicto.

La guerra interna ha sido fuente de la debilidad y de la fortaleza del Estado. Si bien es cierto que el conflicto armado ha sido desastroso en términos humanitarios, económicos e institucionales, también es cierto que la amenaza subversiva ha sido un motor básico para llevar algo de Estado a las regiones.

La amenaza subversiva ha sido un motor básico para llevar algo de Estado a las regiones.

Por eso me atrevería a decir, por ejemplo, que sin la presencia de las FARC, el abandono de los departamentos de Putumayo y Caquetá sería aún mayor. Mal que bien, el Estado colombiano actual es, en parte, el resultado de estrategias, legales e ilegales, en contra de la subversión.

¿Qué ocurrirá entonces con la presencia estatal en estas regiones si la amenaza subversiva desaparece gracias al proceso de paz? Para abordar esta pregunta es necesario expandir los debates sobre la construcción del Estado colombiano e identificar las condiciones sociales e históricas que podrían favorecer o dificultar el fortalecimiento institucional.

En este sentido, el libro de Kurtz es una sugestiva fuente de inspiración para enfrentar este desafío.

 

* Estudiante del doctorado en Ciencia Política de la Universidad de Pennsylvania e investigador asociado de Dejusticia.

Artículos Relacionados

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies

Cuando ayudas a Razón Pública


· Apoyas el análisis independiente
· Apoyas el debate con argumentos
· Apoyas la explicación de las noticias
 
Apoya a tu Revista

DONA A RAZÓN PÚBLICA