¿Por qué es importante la ley que sanciona a los clientes de la prostitución? - Razón Pública
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¿Por qué es importante la ley que sanciona a los clientes de la prostitución?

Escrito por Olga González

Hemiciclo del Parlamento Francés en el Palacio de Versalles

Olga GonzálezEn Francia se ha empezado a castigar a los que pagan por servicios sexuales. ¿Qué implicaciones culturales tendrá una ley de este tipo? ¿Podría aplicarse en Colombia?

Olga González*

La nueva ley

El pasado 6 de abril, después de dos años de discusiones donde se oyeron los testimonios de personas involucradas en el mundo de la prostitución así como las de expertos y militantes, y luego de examinar leyes similares en otros países, el parlamento aprobó la ley que reglamenta la prostitución en Francia.

Esta ley es el fruto de una promesa de campaña del entonces candidato socialista François Hollande. Francia sigue ahora una política “neo-abolicionista”, la misma vía de Suecia, Noruega, Islandia y Reino Unido, y va en contravía de lo que hacen países como Alemania y Holanda.

Uno de los puntos centrales de la ley -que dividió a los congresistas y agitó el mundo de los militantes franceses- fue la penalización del cliente. A partir de ahora, quienes compren relaciones sexuales tendrán una multa de 1.500 € (que puede ascender a 3.750 € en caso de reincidir). Si la prostituta es menor de edad o tiene alguna discapacidad, la multa ascenderá a 45.000 €.

Las prostitutas[1], por su parte, no serán penalizadas. La ley elimina el delito de racolage (enganche del posible cliente) que Sarkozy, siendo ministro del Interior, había introducido en el año 2003. Y considera que la prostituta es el eslabón más frágil del sistema; por eso, a las que deseen cambiar de actividad se les brindará un acompañamiento social. La nueva ley crea un fondo para que estas personas puedan sacar adelante otro tipo de proyectos económicos y de vida. Y dispone que el dinero de los proxenetas y de quienes negocian con el cuerpo de terceras personas alimente este fondo.

En otros artículos he explicado en qué consiste el (neo) abolicionismo, y en qué se diferencia del reglamentarismo y de la prohibición. Sin embargo muchas personas en Colombia siguen confundiendo estos términos, así como las políticas públicas relativas a cada posición. Para aportar luces sobre un asunto que también debería ser discutido en nuestro país, presento aquí de manera didáctica los alcances de la ley francesa.

Un cambio de orientación

Prostitución en Francia en 1919.
Prostitución en Francia en 1919.
Foto: Wikimedia Commons

La ley es muy importante porque tiene un peso simbólico, de modo que su alcance va más allá de lo reglamentario; concierne a la sociedad en su conjunto y no solo a los clientes, que son una minoría-.  

Recordemos que Francia es abolicionista desde 1946. Allí los burdeles y el proxenetismo están prohibidos por la ley. Sé que en Colombia parece difícil imaginar una sociedad donde no existen los burdeles pero sí la prostitución. Pero varios países han funcionado así durante setenta años. 

Se ha observado una reducción de la demanda de prostitución en Francia. 

La nueva ley mantiene los principios del abolicionismo, pues se siguen prohibiendo el proxenetismo y los burdeles, pero refuerzan los mecanismos para ayudar a las personas que desean abandonar la prostitución. La novedad consiste  en que ahora la sanción también se aplicará al cliente y en que se hace visible su participación en el sistema que alimenta la prostitución. 

Es sabido que a los clientes no les gusta decir que son usuarios de este sistema (salvo frente a sus amigos y para reforzar su virilidad) y que no se sienten orgullosos de aprovechar su posición económica para comprar el consentimiento sexual de las mujeres. Tampoco les interesa que se sepa de su dificultad para conseguir pareja. 

Por eso, en la práctica se ha observado una reducción de la demanda de prostitución en Francia. Es decir que aun sin haberse publicado los decretos necesarios para su  aplicación, la ley ya está funcionando por su peso simbólico. Y quienes no habían pensado en estas cosas se han puesto a reflexionar. 

Las críticas a la ley

Esta ley ha sido criticada por varias personas que ejercen la prostitución y que desean seguir ejerciéndola por gusto (una minoría) o porque no tienen otras posibilidades de ingreso (la mayoría). 

Es cierto que la ley puede perjudicar a las personas que ejercen la prostitución y por eso hay que ofrecer opciones para una mejor integración laboral y social de las prostitutas. La mayoría de quienes trabajan como prostitutas desearían cambiar de trabajo y hay que darles esa oportunidad. 

Existe otra crítica que proviene (muchas veces) de personas que nunca han ejercido la prostitución: la que dice que la sociedad no puede dictar lo que se hace con el cuerpo. Este argumento proviene, a veces, de personas que siguen este tipo de razonamiento en otros ámbitos (por ejemplo, sectores feministas que defienden el aborto).

Sin embargo, el tema amerita una mayor reflexión. Habría por ejemplo que tener en cuenta que la venta de órganos está prohibida por ley. Así, aunque haya algunos que piensen que es legítimo vender sus órganos, muchos Estados (como el francés) consideran que esta práctica va en contra de la dignidad humana. 

Otros casos del pasado también son elocuentes: hace un siglo la práctica de “lanzamiento de enanos” en los circos era el único trabajo al cual podía aspirar estas personas. Las leyes cambiaron y los enanos protestaron, pero al final pudieron insertarse en otros círculos sociales que nos los estigmatizaban y que no estaban en contra de la dignidad humana.

Las reacciones en Francia

Protesta en pro de la criminalización de los clientes que solicitan servicios de prostitución.
Protesta en pro de la criminalización de los clientes que solicitan servicios de prostitución.
Foto: William Hamon

Los sondeos que se han realizado en Francia dicen que la mayoría de los ciudadanos  quiere que se “responsabilice” a los clientes, sin que esto signifique que se les multe. Esto significa que el castigo simbólico es más importante que el castigo económico y la toma de conciencia es más importante que la pena de prisión. 

Entre las personas que se prostituyen se percibe bastante inquietud, pues se ha presentado una reducción en el número de clientes (en la calle, en los bosques). Pero al mismo tiempo, también se percibe que hay muchas mujeres motivadas para dejar esta actividad y empezar otro tipo de vida.

Se oye mucho el argumento de que ahora los clientes buscarán a las personas que ejercen la prostitución en lugares apartados con el fin de evitar la Policía y que esto aumentará los riesgos de salud. Hay que saber que, en todo caso, esta actividad era ya muy insegura. De hecho, esta es probablemente la actividad más insegura del mundo: los niveles de mortalidad y morbilidad son muy elevados entre quienes ejercen la prostitución (esto vale también para Colombia). Con o sin penalización del cliente, hay un problema estructural y eso es lo que hay que combatir.

La ley y la igualdad

Esta ley será importante en la medida en que contribuya a cambiar la mentalidad sobre el tema hacia una visión más humana y más digna. No es lo mismo un mundo donde las mujeres son objetos sexuales y el mundo donde no lo son. Este tipo de leyes nos ayuda a avanzar en la búsqueda de igualdad entre los sexos y a mejorar el nivel de vida de todos, incluidos migrantes y extranjeros.

El castigo simbólico es más importante que el castigo. 

Hoy los jóvenes franceses se “van de putas” a España, porque en la frontera con Francia hay enormes burdeles españoles donde van a parar las mujeres traficadas desde los países del este, así como las mujeres pobres y o las víctimas de la violencia (muchas veces intrafamiliar) en América Latina. Estos jóvenes franceses de clase media aprovechan la situación de desigualdad de género y social para comprar el consentimiento de estas mujeres. Pero en un mundo con referencias más igualitarias, estos mismos jóvenes sancionarían esta forma de aprovechamiento. 

Leyes como esta cambian varios imaginarios que llevan mucho tiempo dando vueltas a pesar de que se basan en ideas falsas, como que “la prostitución es el oficio más viejo del mundo” o que los hombres tienen un deseo incontrolable. 

El futuro de la prostitución

Actualmente hay alrededor de 40.000 prostitutas en Francia. Es muy posible que con esta ley las redes que trafican a mujeres no vean con tanto interés este país y disminuya la cifra. También es posible, por supuesto, que subsista un grupo de personas que sigan ejerciendo la prostitución porque quieren o, en la mayoría de los casos, porque no pueden acceder a otro tipo de integración social y laboral. 

En cuanto a los comportamientos, también es posible que suceda lo mismo que ha pasado en Suecia: pagar por sexo será sancionado socialmente y será visto como una forma de explotación. 

Por último, es muy importante que se ofrezcan oportunidades reales para estas mujeres, en particular para las migrantes. Hoy en día los salarios de las mujeres siguen siendo mucho más bajos que los de los hombres, los sectores donde estas se emplean están muy desvalorizados y sus posibilidades de ascenso social son muy débiles, a pesar de que las mujeres estudian más y obtienen mejores resultados en la escuela. 

Siguen haciendo falta muchas más medidas como esta, pero sobre todo la voluntad política y el deseo de cambiar el mundo.

 

*Doctora en Sociología de la École des hautes études en sciences sociales (EHESS) de París e investigadora asociada de la Universidad Paris Diderot. https://olgagonzalez.wordpress.com.

 

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