
¿Cómo hacemos para no crecer?
Compartir:
Foto: Alcaldía de Armenia
El ingreso per cápita disminuyó durante el año pasado. Los grandes responsables son el gobierno nacional y el Banco de la República.
Jorge Bustamante R*
Una economía “desenchufada”
Parece que el gobierno de Petro y el Banco de la República se hubieran puesto de acuerdo para “desenchufar” la economía.
Por el lado del gobierno, la ejecución del presupuesto ha sido realmente deplorable. Por su parte, el Banco de la República insiste en mantener las tasas de interés muy altas, pese a la caída sustancial de la inflación. Esto también ha frenado el crecimiento del PIB.
Como consecuencias de lo anterior, pasamos de una tasa de crecimiento del PIB de 7,3 % en 2022 a una del 0,6 % en 2023.
Ejecución del presupuesto
El presupuesto nacional ascendió a 423,1 billones de pesos en 2023. De ellos, 261,3 billones fueron destinados a funcionamiento, 83,3 billones a inversión y 78,5 al servicio de la deuda.
Según datos oficiales, la ejecución del presupuesto total fue del 87,6 %, mientras que la del presupuesto de inversión fue apenas del 71,3 %, correspondiente a 59,4 billones. Es decir, 23,9 billones no se ejecutaron. En otras palabras, la no ejecución del presupuesto de inversión afectó seriamente el crecimiento económico durante 2023.

el Ministerio de Hacienda no debe seguir aumentando el déficit fiscal, mientras no sea capaz de ejecutar los recursos disponibles.

Las tasas de interés
Para muchos analistas, el Banco de la República se ha excedido en las alzas de las tasas de interés para frenar la inflación; el propio José Antonio Ocampo, exministro de Hacienda de este gobierno, ha pedido desde hace varios meses una disminución más acelerada de las tasas. También las comparaciones internacionales muestran que el Banco se ha demorado demasiado en reducirlas, con las consecuencias previsibles sobre el PIB, el consumo y la inversión.
La diferencia entre la tasa de interés fijada por el Banco y la inflación a enero 31 de 2024 es realmente considerable —440 puntos básicos—, dado que la primera está en 12,75 %, mientras que la segunda descendió al 8,35 %. A modo de ilustración, el cuadro siguiente compara el caso de Colombia con los de Estados Unidos e Inglaterra.

El Banco de la República y el Fondo Monetario Internacional siguen llenos de temor y sugieren mantener las tasas de interés en niveles altos por el efecto del fenómeno del Niño y una nueva y posible “indexación”.
El Banco de la República y el Fondo Monetario Internacional siguen llenos de temor y sugieren mantener las tasas de interés en niveles altos por el efecto del fenómeno del Niño y una nueva y posible “indexación”. Pues en el evento de que el fenómeno del Niño afecte de manera sustancial el precio de los alimentos, podrían hacerse correctivos de forma anticipada e inmediata a través de la importación de alimentos
La diferencia entre la tasa de interés fijada por el Banco y la inflación todavía es muy grande. Ya la Corte Constitucional estableció que el Banco debe equilibrar el control de la inflación con el crecimiento económico.
Y por su parte el Ministerio de Hacienda no debe seguir aumentando el déficit fiscal, mientras no sea capaz de ejecutar los recursos disponibles. La no ejecución del presupuesto nacional y en particular del presupuesto de inversión ha llevado a una desaceleración del crecimiento del PIB. Peor todavía: como la población de Colombia aumenta al 1% anual, el año pasado ya sufrimos una caída del ingreso per cápita.
Acerca del autor
Jorge Bustamante
Politólogo y economista, exdirector del DANE, exgerente general de ISA, profesor universitario, consultor internacional, columnista de varios medios y exdirector del Instituto de Pensamiento Liberal.
0 comentarios


