El fin de una guerra: memoria histórica y audiovisual en Colombia - Razón Pública
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El fin de una guerra: memoria histórica y audiovisual en Colombia

Escrito por Néstor Vidales
Película dirigida por Natalia Orozco, El Silencio de los Fusiles.

Película dirigida por Natalia Orozco, El Silencio de los Fusiles.

Nestor VidalEl trabajo reciente del cineasta Marc Silver nos da una mirada íntima e inquietante sobre el proceso de negociación con las FARC y el fin del conflicto armado.

Néstor Vidales*

Un documental para la memoria

El conflicto y la violencia en Colombia son temas históricos, y han sido abordados de muchas maneras tanto en la literatura como en el cine.

Se trate de un documental o de un corte de ficción, el cine puede llegar a ser un medio para representar la violencia. Y con toda seguridad es un mecanismo para la preservación de la  memoria.

El documental El fin de la guerra de Marc Silver se presentó en las salas de Cine Colombia entre el 21 y el 24 de septiembre, con una segunda ronda entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre. Fue financiado por Univisión y presentado en la sede de Naciones Unidas para los embajadores y la prensa.

Este documental se suma a una lista de producciones que abordan el tema del conflicto armado en Colombia.

Marc Silver es un director de cine británico conocido por varias producciones como ¿Who is Dayani Cristal?, galardonada como “mejor documental” en el Amnesty International Awards 2014, y 3½ Minutes que recibió el premio del jurado en el Sundance Film Festival 2015.

Silver es un director cuya posición política y búsqueda del ser humano frente a problemas y situaciones de impacto social es muy clara e inspira sus trabajos. Por esta razón se vinculó a una producción de cuatro años sobre el proceso de paz en Colombia: comenzó con los diálogos en La Habana, pasó por la negociación y la firma de los acuerdos entre el gobierno y las FARC en Cartagena, y también por los resultados del plebiscito del 2 de octubre. Presenta entonces una mirada externa sobre un conflicto interno.

Los protagonistas

Firma de los Acuerdos de Paz con las FARC.
Firma de los Acuerdos de Paz con las FARC. 
Foto: Embajada de Colombia en Perú

La narrativa del documental es una línea de tiempo de los sucesos que condujeron a los diálogos en La Habana y posteriormente al plebiscito del 2 de octubre. Los protagonistas son Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño “Timochenko” en su pasada vida como guerrillero, el antagonista es Álvaro Uribe, el cuarto protagónico es el periodista Jorge Enrique Botero, y los protagonistas secundarios son Humberto de la Calle, Sergio Jaramillo, las víctimas y los jefes guerrilleros.

¿Cómo este director logra una mirada tan íntima del proceso de paz, con tomas del interior del avión presidencial y la vida cotidiana de sus protagonistas? Gracias a la cercanía del equipo de producción con la delegación del proceso de paz. De esta forma, Silver pudo conocer detalles que no fueron expuestos a la opinión pública durante el tiempo de la negociación.

Como toda narrativa aristotélica, el comienzo nos brinda imágenes de archivo de la operación “Marquetalia” como un contexto claro del pasado y como parte de la evolución del conflicto armado. También nos presenta a los protagonistas de la historia y el inicio de las negociaciones.

Este documental se suma a una lista de producciones que abordan el tema del conflicto armado en Colombia.

A pesar de lo anterior, el verdadero protagonista no es Santos ni es Londoño, mucho menos  Uribe. El verdadero protagonista es Jorge Enrique Botero, narrador y guía de este proceso –cuya posición – aun con el estigma de “periodista de las FARC”-,  nos permite observar todo desde el punto de vista periodístico.

¿Qué sería de una historia sin conflicto? Marc Silver presenta el conflicto no como el proceso que Colombia quiere acabar, sino como el proceso para alcanzar la paz por las vías del diálogo, cuyo mayor opositor, digno del mejor villano, es el “No” del plebiscito del 2 de octubre.

Marc Silver afirma su posición política cuando expone que en esta producción “no hay buenos ni malos”, tratando de proyectar en su documental una mirada imparcial cuyo mensaje sea transmitido a los periodistas, quienes tienen la responsabilidad de mostrar perspectivas más cercanas a la realidad.

“El cine del post-conflicto”

Lo que algunos no han notado sobre esta producción es que, como las buenas obras cinematográficas post-modernas, forma parte de una trilogía: El fin de una guerra (Marc Silver, 2017), el silencio de los fusiles (Natalia Orozco, 2017) y Rostros de Paz (Margarita Martínez, 2017), así se nos ofrecen tres perspectivas y un solo eje: el conflicto armado en Colombia y los diálogos de paz.

En El fin de una guerra y en El silencio de los fusiles hay dos miradas diferentes: una externa y otra interna. En El silencio de los fusiles, Natalia Orozco trata de elaborar un retrato de los dos bandos enfrentados por sus propios intereses y los intereses de una nación que se condensan en la paz.   

La excelente propuesta audiovisual de Orozco nos revela en un marco de dramatismo como es el fin del conflicto más largo de América Latina, detalles sobre lo que se pretende o se quiere lograr y el alcance de las decisiones que afectan el presente y el futuro.

La de Natalia Orozco es una mirada íntima, algo más cercana a la vida real, en tanto muestra también todo aquello que está “fuera de la cámara”, lo que cautiva, alejándose de ese formato audiovisual impuesto por los medios en el que no hay actuaciones, ni preguntas políticamente incorrectas.

Sin embargo en todo buen formato audiovisual existe material que no incluyen en la versión final, dado que no podríamos incluir casi 300 horas de grabaciones entre entrevistas y registros. Podríamos pensar entonces que esta primera parte de la trilogía nos muestra un detrás de cámara de la segunda película.

Una mirada externa sobre un conflicto interno.

El silencio de los fusiles le ha dado una serie de reconocimientos a Natalia Orozco, una maratónica exhibición en alrededor de 12 festivales internacionales, y entrada a las listas de selecciones oficiales para competir con otras obras audiovisuales.

El fin último es la paz

Película basada en los Acuerdos con las FARC, dirigida por Marc Silver, “El fin de la guerra”
Película dirigida por Natalia Orozco. 
Foto: Facebook el Silencio de los Fusiles

Marc Silver ofrece una mirada equilibrada: fragmentos de relatos, un ensayo de lo que podría ser una representación aproximada a la realidad.

Para quienes no siguieron este proceso de paz, este es un registro audiovisual de lo que fue el proceso, opacado en su momento por la presidencia de Donald Trump y los atentados alrededor del mundo. Este es un relato que trata de simplificar el concepto de la guerra: un proceso difícil de atravesar y un significado difícil de digerir.

No obstante en este documental las víctimas del conflicto no están muy presentes y no pasan de ser extras con parlamento. Observar a un jefe guerrillero pedir perdón mientras sostiene una carta y sus manos tiemblan, y ver las miradas de familias que lamentaron durante varios años la tragedia de Bojayá, cala en las fibras del espectador. En algún momento el espectador logra reconocer que todos trabajan por un mismo objetivo: la paz.

Por último cabe mencionar que en las imágenes promocionales de El silencio de los Fusiles aparece un rifle de asalto, un AK47, como ícono de la lucha y revolución armada, y en El fin de la guerra aparece una emotiva foto de Jesús Abad Colorado del año 2000 titulada “Serranía de San Lucas”. Ambas imágenes podrían resumir los más de 50 años de conflicto y violencia en Colombia.

*Realizador audiovisual, docente y fotógrafo, participante y galardonado de la cátedra Cinemateca 2106 y 2017 por ensayo, y vinculado con el proyecto “Salas asociadas” de la Cinemateca Distrital.

 

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