
¿De qué sirvió la Cumbre Ministerial Latinoamericana para la Inteligencia Artificial?
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La Inteligencia Artificial (IA) llegó para quedarse en Latinoamérica. Si el continente quiere estar al día en este tema, debe unirse para regularla y sacarle el mayor provecho.
Nicola Stornelli García*
Así fue la cumbre
Concluyó el viernes 9 de agosto la Cumbre Ministerial Latinoamericana y del Caribe por la Inteligencia Artificial (IA), con la asistencia de 22 países y representantes de la Unión Europea, PNUD, USAID, UIT, CAF, UNESCO, OIT, CEPAL, Open AI, CAF y CITEL. Fue una reunión amplia, con conocedores del tema en cuestiones regulatorias y pocos expertos, in strictu sensu, de los riesgos de una acelerada implementación de la IA.
En términos generales, fue una cumbre exitosa, por la numerosa participación de países, delegaciones y, hay que decirlo, por la espléndida organización del MINTIC, en cabeza del ministro Lizcano y coordinada por: Luz Ayda Gómez, secretaria privada del ministro; Valentín Sierra, director de Cooperación Internacional; y Juan Miguel Gallego, asesor del despacho y quien fue subdirector del DNP.
La cumbre tuvo altibajos. Uno fue el discurso del presidente Petro, quien llegó luego de la hora en que estaba anunciado y pronunció un discurso acerca de los riesgos de la aceleración en la implementación de la IA, preocupación que este analista comparte, pero que no conectó con una cumbre latinoamericana de ministros y delegados de organismos multilaterales ligados al sector. ¿No habló con el ministro Lizcano o con el consejero presidencial Kattan?
La Declaración de Cartagena de Indias fue adoptada por 17 países de América Latina y el Caribe.
Otro momento fue cuando, discutiendo la declaración final, que debía quedar consignada en un documento – la Declaración de Cartagena de Indias, el delegado de Cuba interpeló para decir que no compartía cierto punto. Aparentemente el ministro Lizcano se excedió en la liberalidad del manejo de la cumbre y se olvidó que, en ciertos momentos, debían hablar en privado. Esa discusión la vieron, en vivo y en directo todos los asistentes y quienes seguían la cumbre por la transmisión en streaming de diferentes medios.
La Declaración de Cartagena de Indias fue adoptada por 17 países de América Latina y el Caribe. Este acuerdo tiene como objetivo principal promover la gobernanza, la construcción de los ecosistemas de la IA y el fomento de la educación en IA de manera ética y responsable en la región.
Es una hoja de ruta en construcción, cuyos orígenes se pueden trazar en la cumbre ministerial en Santiago de Chile. Se espera que en la próxima cumbre ministerial del tema en Montevideo, Uruguay, puedan adoptar unas decisiones finales.

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Los riegos de la aceleración en la implementación de la IA
En el artículo científico X-Risk Analysis for AI Research (Análisis de los riesgos existenciales (X-risk) para la investigación en IA), investigado y escrito por Dan Hendrycks de UC Berkeley y Mantas Mazeika de UIUC, se llega a la conclusión que:
“La inteligencia artificial (IA) tiene el potencial de mejorar enormemente la sociedad, pero, como cualquier tecnología potente, conlleva mayores riesgos y responsabilidades. La investigación actual sobre IA carece de un debate sistemático sobre cómo gestionar los riesgos a largo plazo de los sistemas de IA, incluidos los riesgos especulativos a largo plazo. Teniendo en cuenta los beneficios potenciales de la IA, existe cierta preocupación por el hecho de que la creación de sistemas de IA cada vez más inteligentes y potentes pueda acabar dando lugar a sistemas más poderosos que nosotros; algunos dicen que esto es como jugar con fuego y especulan con que esto podría crear riesgos existenciales (riesgos x)”.
Este paper vio la luz en 2022, antes de la salida al aire de ChatGPT 3. Quien se tome la tarea de leerlo, entenderá por qué este analista comparte muchas de las preocupaciones del presidente Petro.
Lo que olvidó decir el presidente de los colombianos, es que la IA va a crear más desigualdad entre los países y que este no es un problema del capitalismo: China es hoy, junto con Estados Unidos, líder en investigación e implementación de la IA y un país que destina la mayor cantidad de recursos apoyando la investigación y el desarrollo de esta tecnología.
Y es aquí donde adquiere mayor relevancia haber hecho la cumbre y asistir a la próxima en Montevideo. Los países de América Latina, en vía de desarrollo, con economías dispares, con desigualdades regionales y con problemas de analfabetismo, deben alzar la voz y unirse para prepararse frente a esa inmensa ola que ya nos llegó, para poder conseguir que la mayoría de nuestros ciudadanos se beneficien de todas las bondades que traerá la IA.
Y lo que se espera es que lleven una sola voz a la Cumbre del Futuro, a realizarse en Nueva York el próximo 22 y 23 de septiembre, donde debe adoptarse el Pacto Mundial Digital, del cual ya hay un borrador en revisión y discusión, por los diferentes países que van a ir a esta cumbre.
Ese borrador tiene unos objetivos que, creo, todos compartimos: “(1) Cerrar la brecha digital y acelerar el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible; (2) Ampliar las oportunidades de inclusión en la economía digital; (3) Fomentar un espacio digital inclusivo, abierto, seguro y protegido; (4) Fomentar una gobernanza internacional de datos equitativa; (5) Gobernar las tecnologías emergentes, incluida la Inteligencia Artificial, para la humanidad.”
La IA es una realidad ¿Qué hacer?
Pensar en detener la IA es iluso. Regularla es el camino y educarnos es la vía para controlarla.
La Cumbre Ministerial Latinoamericana y del Caribe por la Inteligencia Artificial se quedó corta en dos temas que ya había sugerido y que compartí con algunos delegados y ministros, pero que al final no se tocaron y no se incluyeron en la Declaración de Cartagena: el llamado Fair Share y el Mercado Digital Latinoamericano.
Son las puertas para lograr cerrar la Brecha Digital y Cognitiva y para conseguir una voz fuerte en el concierto de los países que ya nos llevan la delantera. Como lo dijeron varios ministros en Cartagena, si no nos unimos, la ola nos va a sobrepasar y nos va a atrasar mucho más. América Latina debe unirse y hablar a una sola voz en estos temas y esos dos puntos son cruciales y definitivos. Espero verlos en la Declaración de Montevideo.
Finalmente, pensar en detener la IA es iluso. Regularla es el camino y educarnos es la vía para controlarla. Hay tres olas juntas frente a nosotros: la biología sintética, la IA y la computación cuántica. La confluencia de las tres va a cambiar, totalmente, la faz de la humanidad. Y la puede cambiar para bien, en muchos sectores y aspectos de nuestra vida.
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Acerca del autor
Nicola Stornelli Garcia
*Analista de Tendencias Digitales, columnista de Portafolio y
colaborador de El Tiempo, de DPL News y de Razón Pública. Twitter
@Nico_Stornelli
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