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Barranquilla: crónica de una elección…anunciada

Escrito por Carlos Enrique Guzmán
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Carlos Enrique GuzmanLa campaña más sosa y sin emociones, para reafirmar la continuidad en el poder de un grupo político de por sí poderoso: hasta los pobres de Barranquilla están satisfechos con los resultados, tan previsibles como la muerte de Santiago Nasar.

Carlos Guzmán*

Continuidad sin sorpresas

La séptima novela de García Márquez “Crónica de una muerte anunciada” es quizás el trabajo más realista de la obra garciamarquiana. Basada en un hecho histórico sucedido en Aracataca, su tierra natal, la novela comienza por el final: Santiago Nasar ya está muerto; lo mataron los hermanos Vicario para vengar la honra de Ángela, su hermana. La novela termina, precisamente, en el momento en que Nasar muere. El mito y la realidad se entremezclan en este relato estremecedor.

De la misma forma que adoptó nuestro nobel de literatura, comencemos contando el final: Elsa Noguera, favorita para suceder a Alejandro Char en la Alcaldía de Barranquilla, desde antes y durante la campaña electoral…efectivamente fue elegida hoy con el apoyo de las familias políticas más poderosas de la ciudad: los Char, los Name, los Gerlein y bajo el paraguas de Cambio Radical, partido del cual fue fórmula a la presidencia con Germán Vargas Lleras, poderoso ministro que brilla con luz propia.

Resulta elegida mediante un discurso claramente continuista, poco creativo en términos de propuestas para la ciudad y en medio de una aburrida campaña electoral huérfana de debate ideológico y programático, que la convirtió en la más anodina de los últimos años.

El voto mayoritario de los barranquilleros satisfechos con la gestión del alcalde Char, mostró con elocuencia que quieren continuidad en la gestión de la ciudad. El 86 por ciento de los barranquilleros manifiesta tener una imagen favorable del alcalde distrital, incluso por encima de la del presidente Santos [1].

Pero ¿quién es Elsa Noguera?

¿Qué representa? ¿Qué propuso? Vamos por partes.

Economista, hija del exalcalde Vicente Noguera Carbonell, sobrina de la segunda esposa del senador y empresario Fuad Char, padre del actual alcalde y dueño del Atlético Junior y de Supertiendas Olímpica, ex-secretaria de hacienda distrital, ex-candidata a la vicepresidencia de la República por el partido Cambio Radical.

Representa la continuidad de la actual administración, más que al partido Cambio Radical propiamente dicho. Se trata de articular los intereses de la clase política más influyente de la ciudad con los de los barranquilleros.

77 por ciento de los habitantes de la ciudad consideran que las cosas van por buen camino. Y en un 87 por ciento se encuentra satisfecho con una gestión urbana, de cuyas riendas ahora Elsa Noguera tomará el control, lo que les permite formarse una expectativa favorable frente a la nueva administración: 86 por ciento así lo manifiesta.

¿Más de lo mismo?

Pues sí, por ahora así parece. Ya veremos si sucede algo políticamente extraordinario:

  • Como que la unidad nacional no se configure también en el concejo distrital y la nueva alcaldesa no cuente con una amplia mayoría de concejales que apoyen sus iniciativas de gobierno. Poco probable. 
  • O que la nueva alcaldesa, como lo hizo el presidente Santos, tome distancia de su antecesor, con motivo de los enredos de Campo Alegre y de los nexos familiares con los Nule y sus empresas, sumados a las asignaturas pendientes de la actual administración, principalmente en temas como la seguridad y el empleo.

Barranquilla es la segunda ciudad del país con menor tasa de desempleo, pero la problemática vial y la pobreza que reina en Barranquilla pueden complicar la gestión de la nueva alcaldesa: 39,6 por ciento de los barranquilleros de estratos 1, 2 y 3 se consideran pobres [2]. Por ahora, su reto central es materializar su propuesta de gobierno, es decir, continuar con la misma agenda en la gestión de la administración de la ciudad: lucha contra la corrupción y atacar los tres principales problemas: la inseguridad, el desempleo y las obras inconclusas, según Ipsos-Napoleón Franco.

Las elecciones en el Barranquilla, como la muerte de Santiago Nasar, no sorprendieron a nadie. La emoción en la “Arenosa” se prende realmente con el futbol, no con una campaña sosa y aburrida.

A pesar de ciertos rumores que recorrieron por las calles, estas elecciones también fueron las de las familias tradicionalmente poderosas, que se traspasan las llaves del poder de generación en generación. 

Pan y circo

Mañana, todo volverá a la normalidad:

  • El futbol será el rey, la selección Colombia estará en su casa y será el centro de atención de los barranquilleros.
  • En los semáforos de cada esquina volverán a ser invisibles los niños y jóvenes que se “rebuscan” el diario en la segunda ciudad con menor desempleo del país.
  • Los damnificados por los deslizamientos del sector de Campo Alegre, continuarán su huelga de hambre en protesta por la desatención a que han sido sometidos por la administración del mejor alcalde del país.
  • Los “atractivos” arroyos seguirán esperando una solución.
  • Las gentes de los barrios marginales seguirán observando cómo estos irrumpen a mitad de la noche en sus humildes casas, en una ciudad que ha obtenido el premio al mejor programa de lucha contra la pobreza.
  • Barranquilla será “feliz” de nuevo, aún en medio de los problemas que la aquejan.

En términos del comportamiento electoral, la ciencia política calificarían estas elecciones de auténtica continuidad: los electores esperaban pocas sorpresas con respecto al resultado de la “contienda” y pocos cambios con respecto al apoyo dado a la candidata. Así fue.

Desde el punto de vista del sistema electoral, se trató de elecciones poco competitivas: resultó significativamente amplia la distancia entre la candidata que ganó la elección y el segundo más votado, tal como se esperaba.

Para el sistema de partidos, se confirmó la configuración de un sistema de partido hegemónico, único, que concentra todo el poder sin rivales creíbles.

Pero en términos de Robert Dahl y Schumpeter, una democracia real, a pesar de todo.

* Politólogo, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Salamanca, profesor e investigador de la División de Ciencias Jurídicas-Programa de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad del Norte.

Para ver las notas de pie de página, pose el mouse sobre el número.

 

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