“Volvamos a jugar a que el mundo nos necesita” (2) - Razón Pública
Inicio TemasArte y Cultura “Volvamos a jugar a que el mundo nos necesita” (2)

“Volvamos a jugar a que el mundo nos necesita” (2)

Escrito por Jorge Sarmiento
Jorge_Sarmiento

Jorge_SarmientoLectura en contexto de una campaña publicitaria que apela al superhéroe, como arquetipos de la infancia, para legitimar la idea de “estar del lado de los buenos”

orge Sarmiento*

“El fascismo debería ser llamado mas apropiadamente corporativismo, porque se trata de la fusión del Estado y el poder corporativo”.

 

Benito Mussollini.

No hay mayor ejemplo de lo paramilitar que Batman, Wonder Woman o Superman

Resulta bastante delator el hecho de que un comercial de TV como este logre, de una forma tan aparentemente fácil y efectiva, instrumentalizar uno de los momentos lúdicos más característicos de la formación temprana.

La usurpación del archivo familiar por parte de The Coca-Cola Company pone en evidencia estas imágenes, antes inofensivas. En ellas nos vemos reclutados anticipadamente, al reconocer, durante la etapa infantil, un arquetipo en el superhéroe. No hay mayor ejemplo de lo paramilitar que Batman, Wonder Woman o Superman.

Jorge_Sarmiento_superman

Comercial de Coca-Cola:

Superhéroes.

http://seunheroe.com/

Durante la niñez, con orgullo inocente, nos uniformamos con los colores de la bandera norteamericana para entrar en un juego definido por el rol de “los más fuertes”: se va estableciendo que la diferencia revela maldad y es síntoma de debilidad; nos atribuimos como jueces y verdugos de “lo otro”, ejercemos actitudes imperialistas a escala lúdica y, aunque pequeños, nos sentimos omnipotentes, nos vemos por encima de “los demás”.

Como futuros tiranos, se nos adiestra para descartar el disenso; aprendemos a replicar procedimientos en defensa del orden social establecido. Mediante la afirmación continua de quiénes son los ganadores y quiénes los perdedores, nos convencemos definitivamente de que nuestro bando está en “el lado de los buenos”**.

Con el tiempo, las consecuencias de este proceso se agudizan al desarrollarse en un contexto social de tensiones políticas tan claras como el colombiano, cargando con el peso de un conflicto armado de casi sesenta años.

Actualmente, en medio de firmes creencias de una izquierda y de una derecha definidas, por una clara lucha de contrarios, “las mayorías”, la creciente clase media, ha sido obligada a tomar partido y demostrar en la vida cotidiana ser “gente de bien”.

Recordemos los “estados de sitio” efectuados desde no hace mucho tiempo por un ejército blanco movilizado gracias a la más noble y prístina causa, la paz. Para el presente caso, corroborando el poder de los MMC, el lema de la campaña No más Farc no podía ser más mediático: “Hagámonos sentir, hagámonos ver, hagámonos escuchar… que los medios se volteen hacia nosotros, hacia quienes no somos noticia”.

Por otra parte, la madurez que requiere la corporación Coca-Cola, para tal conducta, supone una dignificación subyugada a la vulgaridad, anteponer a lo ordinario un extraordinario espejismo, acaso ¿Encontrar consuelo, en el autoengaño, por el sueño frustrado del trabajador raso cuya madurez no resultó ser la meta para llegar a convertirse en un verdadero superhéroe? Y no es difícil leer en clave irónica la invocación autocompasiva de la campaña: “Volvamos a jugar a que el mundo nos necesita”**

Para ser “parte del cambio”** se hace necesario seguir al pie de la letra una lista de tareas donde figura lo más cliché de las acciones micro, porque si "un gran poder conlleva una gran responsabilidad” (1), la incapacidad confesa de un ciudadano lego, la admisión de su propia impotencia, será el primer paso hacia el devenir en multitud: con tal condición, sumarse parece ser la única opción para ganar en el terreno de lo público.

Cumpliendo muchos compromisos pequeños en el ámbito privado, en la vida cotidiana, es como se logra encontrar sentido dentro del sinsentido. Es un problema de percepción, como el que favorece al católico que se siente piadoso con la proporción de la limosna; se trata de hallar detrás de la lupa con que se mira al “granito de arena” un oasis paradisíaco en medio del desierto.

Con esta magnificación se asegura la desaparición de perspectivas realistas que posibiliten alcances mayores dentro del propio rango de visión, o diferentes, a los representados por el estereotipo del humilde proletario: —“Tal es el fin de todo el condicionamiento: hacer que cada uno ame el destino social del que no podrá librarse”. (Aldous Huxley. Un Mundo Feliz).

Porque a nivel fáctico este es el arquetipo que aquí se reafirma, el de la identidad secreta del superhéroe. Se trata de atender al llamado de emergencia acudiendo como Clark Kent, el ideal del buen hombre: respetuoso, obediente, sumiso, servicial, introvertido, tradicional, humilde, ingenuo. Todos son valores que paralelamente también describen la falta de voluntad necesaria para un adoctrinamiento sin resistencia. No procurar el cambio, no vislumbrar la transformación, por el contrario, resignarse a la mínima potencia de sí mismo. Resulta fácil de invocar la nostalgia de mejores épocas en momentos de crisis.

La producción de trabajadores-consumidores según la imperiosa demanda del producto

Jorge_Sarmiento_Poker

Comercial 2:

Todo héroe merece una Pilsen

2007.

La precarización de sí mismo, la renuncia “voluntaria” a la dignidad personal para posibilitar la auto-explotación laboral con la declaración de tal “ética de trabajo”, es publicitada casi idénticamente en la campaña de la cerveza colombiana Cerveza Pilsen: “Todo héroe merece una Pilsen.”

Sin embargo en este caso, siendo menos general, se apunta a un nivel más abajo, a la base de la pirámide socioeconómica; cruelmente se exhorta a “la mano de obra” a sacrificarse, a no limitar los esfuerzos que conlleva el trabajo, a encontrar en la abnegación y en una Pilsen su recompensa.

De tal forma se maquina la producción de trabajadores-consumidores según la imperiosa demanda del producto mismo.

La esperanzadora campaña “Sé un Héroe”** llega en tiempos amargos para embriagarnos edulcoradamente con un sentimiento equívoco de bienestar. Ambicionando regimentar la banalización de las relaciones interpersonales, se procura encauzar el buen ambiente que genera la personalidad simpática de un niño bueno, he aquí lo que podría ser su decálogo: “Contagia tu sonrisa hoy y cuenta un chiste para todos”**, “Alégrale el día a alguien diciéndole lo bien que se ve”**, “Busca una noticia positiva y compártela para contagiar optimismo”**, “Seamos positivos. Hoy es el día del sí”**.

“Whatever you say. If it comes my way it's alright”

¿Seguir tales indicaciones logrará influir en que se generalice, se normalice, la doble moral según la cual es posible la idea de “responsabilidad social corporativa”? Es necesario notar que sobre esa base parece consecuente, por ejemplo, que una empresa como ésta proyecte una imagen mediática ecológica, mientras se ignoran denuncias como la mudanza de sus plantas procesadoras cada vez que agotan sus reservas acuíferas en “remotos lugares del Tercer Mundo”, y mientras se legisla a nivel local, restringiendo, la explotación de este recurso no renovable.

Para calcular la magnitud de esta escalada ideológica emprendida oportunamente en medio de la derechización política que sufre la sociedad actual, podríamos proyectar la continuidad del mensaje comercial de Coca-Cola que precide al actual, el que decía en la voz de un grupo de niños de colegio: “Whatever you say. If it comes my way it's alright”: Así es posible prever un escenario de efectos donde la manipulable opinión pública llegará a acusar a los sindicatos de agitadores organizados en bandas de villanos, cuyas venganzas paranoicas y denuncias escandalosas, distorsionan la buena imagen que conserva tan grata institución de la lucha por la justicia y los buenos valores, tal como hoy insistentemente quiere posicionarse, en imagen, esta empresa.

Sin ir más allá, resulta alarmante que The Coca-Cola Company requiera del ciudadano un compromiso aún mayor al establecido por otra recordada campaña: “Los Héroes en Colombia sí Existen” del propio Ejército Nacional de nuestro país. En esta se hace una división totalmente clara entre la función de las fuerzas armadas oficiales y el ciudadano, mientras “Sé un Héroe”** emprende un llamado a la población civil para su enfilamiento en una formación paralela de agentes especiales a niveles antes insospechados.

Pronto, además de contar con la colaboración del gobierno nacional y los grupos paramilitares, como se ha denunciado desde hace más de diez años con el “ajusticiamiento” sistemático de dirigentes sindicales (2, 3, 4); subsecuentemente serán la avanzada de una militancia de consumidores quienes apoyarán la extinción de todas las agremiaciones disconformes. Le será inalienable a esta transnacional, en manos de sus secuaces, el derecho a ejercer la auto-defensa sobre todo tipo de “subversivos” a cualquier nivel, incurriendo legítimamente en su secuestro, tortura y ejecución de la pena de muerte.

Movilizados a cooperar organizadamente por sentimientos inducidos de lealtad, honor y de pertenencia a una comunidad empresarial, como haciendo parte de una sociedad cuya estructura fantásticamente se asemejarará a The Justice League, seremos más que cómplices, las culpas micropoliticas del consumo no serán nada después de estar implicados directamente en la causa del aniquilamiento definitivo de aquellos que no están “del lado de los buenos”**. El enfilamiento de la población en el frente del dominio social por parte de la corporación desplazará, en importancia, la mecánica del aporte económico del consumo masivo.

* Artista Plástico. Residente en Bogotá, Colombia. jorgesarmiento3@gmail.com http://donnadie.net/

* * Sé un Héroe. http://seunheroe.com/

1. Frase que desde el comic Amazing Fantasy No. 15, ha sido utilizada en las distintas versiones de Spider-Man.

2. Documental: El Caso Coca Cola. Argus Films. 2010. http://youtu.be/2bWQ34a084c4.

3. Sindicato de Trabajadores de la Industria de Alimentos (Sintrainal):

http://sinaltrainal.org/index.php?option=com_content&task=category&sectionid=4&id=13&Itemid=34

4. Campaña: Stop Killer-Coke. http://killercoke.org/

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies