Los crímenes de guerra según el nuevo Acuerdo Final: ¿delimitación o “mico”? - Razón Pública
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Los crímenes de guerra según el nuevo Acuerdo Final: ¿delimitación o “mico”?

Escrito por Alejandro Gómez Dugand

Víctimas del Conflicto Armado.

Alejandro GomezUnas cuantas líneas del nuevo texto suscrito entre el gobierno y las FARC pueden abrir la puerta para que muchos delitos graves escapen a las penas, de por sí reducidas, de la Jurisdicción Especial para la Paz y sean amnistiados*.  

Alejandro Gómez**

EafitLas violaciones graves

Tanto en su primera como en su segunda versión, el Acuerdo Final suscrito entre el gobierno y las FARC reconoce el deber del Estado de investigar, juzgar y sancionar las violaciones graves de los derechos humanos, como lo ha exigido la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Aunque todavía se discute qué se entiende por “graves violaciones” de los derechos humanos, hay consenso sobre algunas conductas que, sin lugar a dudas, hacen parte de esta categoría. Hoy nadie niega que los delitos de genocidio, desaparición forzada, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra hacen parte del conjunto de conductas que no pueden quedar impunes.

De manera indirecta pero precisa, el Estatuto de Roma de 1998 aclaró el sentido de esas graves violaciones al someter a la competencia de la Corte Penal Internacional (CPI) los crímenes de genocidio, de lesa humanidad, de guerra y de agresión, conductas que se tipifican o se describen con exactitud en artículos sucesivos de este tratado.

A esta misma dificultad semántica se vieron enfrentadas las partes de la negociación de paz en Colombia. Tras una intensa discusión, los delgados del gobierno y de las FARC  acordaron el siguiente conjunto de conductas que no podrán ser objeto de amnistía, indulto o medidas equivalentes:  “[…] los delitos de lesa humanidad, el genocidio, los graves crímenes de guerra, la toma de rehenes u otra privación grave de la libertad, la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, la desaparición forzada, el acceso carnal violento y otras formas de violencia sexual, la sustracción de menores, el desplazamiento forzado, además del reclutamiento de menores conformes a lo establecido en el Estatuto de Roma” (punto 40 del Acuerdo sobre “víctimas”, en su versión inicial).

Según el Acuerdo Final, la Jurisdicción Especial de Paz tendrá competencia exclusiva para conocer y enjuiciar a los acusados por estas conductas y, de hallarse responsabilidad penal, para aplicar las sanciones alternativas contempladas en el Acuerdo. Los demás delitos cometidos durante el conflicto armado serán objeto de amnistía o indulto según la ley que se apruebe para dicho efecto. 

Los “nuevos” crímenes de guerra

Acuerdos pactados entre líder del No y el presidente Juan Manuel Santos.
Acuerdos pactados entre líder del No y el presidente Juan Manuel Santos.  
Foto: Presidencia de la República

Por su parte los crímenes de guerra consisten en acciones prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario (DIH), que busca regular las hostilidades, tanto en conflictos internacionales como nacionales. Por tanto en el caso colombiano, son crímenes de guerra  aquellas violaciones graves al artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949. En el contexto de un conflicto no internacional, llamamos crímenes de guerra a aquellos delitos contra personas protegidas por el DIH, incluyendo las conductas de:

  • Homicidio
  • Mutilaciones
  • Tratos crueles
  • Tortura
  • Atentados contra la dignidad personal
  • Toma de rehenes
  • Condena o ejecución sin garantías judiciales.

También hacen parte de esta categoría las conductas que en el desarrollo de las hostilidades impliquen, entre otras:

  • Ataques contra objetos protegidos
  • Saqueos
  • Violaciones
  • Esclavitud sexual
  • Prostitución forzada
  • Embarazo forzado
  • Esterilización forzada
  • Violencia sexual
  • Alistamiento, reclutamiento o utilización de menores de edad
  • Desplazamiento de civiles
  • Muerte o herida a traición
  • No dar cuartel

Sin embargo, este catálogo de crímenes de guerra cambió en la última versión de los acuerdos de La Habana. El numeral 40 del punto 3 sobre víctimas adoptó ahora el siguiente texto: “[…] los graves crímenes de guerra –esto es, toda infracción del Derecho Internacional Humanitario cometida de forma sistemática o como parte de un plan o política- […]”.  

A simple vista, esta precisión parece querer definir los crímenes de guerra. Sin embargo al hacerlo, establece dos requisitos adicionales para que no puedan ser objeto de amnistías e indultos:

  1. Que fueran cometidos de forma sistemática, o
  2. Que fueran cometidos como parte de un plan o política.

Aunque es cierto que estos dos elementos no son ajenos a la definición de los crímenes de guerra, no puede afirmarse que sean indispensables para reconocer este tipo de delitos (como sí lo son para configurar otros crímenes internacionales, como los de lesa humanidad).

Estos dos requisitos también se usan para establecer la competencia de la Corte Penal Internacional frente a los crímenes de guerra, pues en el artículo 8 de sus estatutos se dice que la Corte tendrá competencia sobre los crímenes de guerra, “en particular” cuando se cometan como parte de un plan o política, o se cometan a gran escala.

Muchos expertos han considerado que esta expresión poco afortunada no puede interpretarse como una restricción de la competencia de la Corte sobre los crímenes que cumplan con alguna de estas características, sino que se introdujo para subrayar la  gravedad de dichas conductas. Es decir, la CPI conserva la competencia para investigar los crímenes de guerra únicos, aislados o no masivos que vulneren gravemente el DIH. De otra forma, se estaría tergiversando el sentido de las palabras y se podrían llegar a confundir los crímenes de guerra con los de lesa humanidad.

La asamblea de los Estados que hacen parte de la Corte Penal Internacional parece estar de acuerdo con esta visión, como se puede comprobar en su documento “Elementos de los crímenes”, en el capítulo sobre crímenes de guerra, donde no se incluyen estos requisitos. 

Una explicación pendiente

Víctimas en el marco de negociación y busca de paz en el país.
Víctimas en el marco de negociación y busca de paz en el país. 
Foto: Unidad Para las Víctimas

Paradójicamente, ninguno de los documentos públicos de los representantes del No incluyó la solicitud de este cambio o de alguno similar en la renegociación. Incluso hubo propuestas en sentido contrario, como cuando algunos voceros del No pidieron quitar el calificativo “grave” de los crímenes de guerra del numeral 40 para ampliar su espectro.

Esto puede verse con claridad en el documento explicativo de las propuestas y los cambios realizados que publicó la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, donde no aparece por ningún lado la propuesta de restringir el alcance de los crímenes de guerra.

Como ya se dijo, las implicaciones jurídicas de este cambio no son pocas en tanto  implicarían que del conjunto de crímenes de guerra cometidos por las partes en conflicto se seleccionará apenas el subconjunto de aquellos que hayan sido sistemáticos o generalizados, y  se dejaría de lado un gran número de crímenes de guerra únicos, individuales o aislados que no superan el nuevo umbral y que podrían ser objeto de amnistía o indulto.

Estos son los “nuevos” crímenes de guerra sobre los cuales tendrá competencia la Jurisdicción Especial para la Paz. En la práctica, esto supondría dejar por fuera de su competencia un gran número de violaciones graves al DIH.

Lo más paradójico es esta modificación se haya dado como resultado de la renegociación iniciada tras el triunfo del No en el plebiscito. Todavía estamos a la espera de una explicación clara al respecto. 

*Razón Pública agradece el auspicio de la Universidad Eafit. Las opiniones expresadas son responsabilidad del autor.

**LL.M en Estudios Jurídicos Internacionales, Magister en Derecho Constitucional, Director del Centro de Estudios Jurídicos, profesor e investigador de la Escuela de Derecho de la Universidad Eafit

 

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