La hora de las grandes metas - Razón Pública
Inicio TemasPolítica y Gobierno La hora de las grandes metas

La hora de las grandes metas

Escrito por Juan Manuel Santos

 

Por: Juan Manuel Santos Candidato presidencial por la Unidad Nacional

Ha llegado la hora de soñar en grande. Mi sueño es ver a Colombia como un país vanguardista, líder a nivel regional y global, con una economía cada vez más fuerte y grupos sociales en ascenso.

La paz nos ayudará a conseguir este objetivo. Si la economía colombiana ha crecido en medio del conflicto, imaginemos lo que podría avanzar si logramos la paz. Calculamos que al finalizar la guerra podríamos crecer a tasas de 6% o 7%.

Ese nivel de crecimiento nos permitirá invertir más en lo social… invertir más en la gente. La inversión social en los últimos 60 años ha sido limitada debido al gasto de la guerra. Hemos gastado billones y billones de pesos en una guerra que ha dejado millones de víctimas.

La inversión social ha sido y es para nosotros el pilar fundamental sobre el cual debe construirse este país, debido a que nos permite construir una sociedad más justa, con mayores oportunidades para todos y con la capacidad de reducir la brecha de la desigualdad.

En los próximos años Colombia sufrirá una transformación histórica. Esa transformación se construirá sobre los 3 grandes pilares de nuestro plan de gobierno: construir (i) un país solidario, incluyente y de oportunidades, (ii) un país de emprendedores y pleno empleo, y (iii) un país sin miedo, sin guerra y en paz.


El Presidente Juan Manuel Santos.
Foto: Presidencia de la República

Para construir un país solidario y de oportunidades, hemos decidido que la educación debe ser el gran proyecto nacional del siglo XXI: Colombia será la más educada de América Latina para el 2025. Por eso asumimos un decálogo de compromisos con la educación en nuestro plan de gobierno.

Ese decálogo es nuestro compromiso de trabajar para tener docentes mejor preparados, mejor remunerados y con mayor pasión y vocación por la enseñanza; de mejorar la infraestructura de al menos 1.000 escuelas públicas cada año;  entregar computadores a los 350.000 maestros de colegios públicos y entregar tabletas con aplicativos para la educación a todos los alumnos de grado décimo; avanzar hacia una jornada única para la creatividad y la excelencia; poner en marcha un plan de choque en bilingüismo; revisar la malla curricular; hacer un pacto nacional con los padres y maestros por la educación; y sobre todo, formar en valores a nuestra juventud.

Asimismo, estamos comprometidos con erradicar la pobreza extrema de Colombia antes del 2020. Sabemos que podemos hacerlo. Para lograrlo, duplicaremos el subsidio mensual de Más Familias en Acción para los más pobres dentro del programa, seguiremos construyendo casas para las personas que así lo necesiten, y haremos intervenciones integrales en zonas prioritarias como el Pacífico y en  zonas rurales donde el conflicto ha sido más violento.

De otra parte, seguiremos trabajando para mejorar el sistema de salud. Cuando me posesioné en el 2010, la salud del país estaba en un estado terminal. Hoy puedo decir que logramos sacar al sistema de esa crisis y que avanzamos hacia soluciones estructurales.

En este nuevo periodo seguiremos inyectando recursos a los hospitales públicos para que presten un mejor servicio, ayudaremos a solucionar sus problemas de cartera, formaremos más especialistas para agilizar y mejorar la atención de los pacientes, haremos hincapié en mejorar el servicio de salud preventiva y seguiremos controlando el precio de los medicamentos. Los recursos destinados a la salud tienen que llegar sanos y salvos a las personas que más los necesitan.

Para construir un país moderno, emprendedor y sostenible, seguiremos invirtiendo en bienes públicos rurales, tales como vías principales, secundarias y terciarias; mejoraremos la productividad del campo para sacar el mayor provecho de los acuerdos comerciales que se han firmado; combatiremos el contrabando que tanto daño le ha hecho a los productos colombianos; y controlaremos el precio de los insumos.

Adicionalmente, cumpliremos a cabalidad todos los compromisos que estamos acordando en el Pacto Nacional por el Agro, el cual es el mayor esfuerzo de concertación entre el Estado y el sector campesino en toda la historia.

Así mismo, mejoraremos el potencial de la industria nacional. Vamos a promover los encadenamientos productivos locales y globales; mejoraremos nuestra competitividad con insumos a precios competitivos (particularmente energía y gas); promoveremos los bienes de capital sin IVA; impulsaremos proyectos estratégicos para los distintos sectores industriales; convertiremos a Bancoldex en un auténtico banco de desarrollo empresarial; reduciremos los costos para la industria; trabajaremos en equipo con el sector privado y el SENA para mejorar el talento humano disponible; y haremos los mejores esfuerzos por tener una tasa de cambio sana para el sector exportador. Esto nos permitirá tener tasas de crecimiento superiores al 5% anual. Y si alcanzamos la paz –como ya dije– incluso podemos llegar a 6 o 7%

Finalmente, haremos un esfuerzo sin precedentes por apoyar el emprendimiento y la innovación, apostando por los que se arriesgan para crear un país de emprendedores. Para lograrlo, duplicaremos el microcrédito y aumentaremos la inclusión financiera; Innpulsa Colombia –que apoya a los innovadores– triplicará sus recursos; y aprovecharemos la infraestructura de TICS que se ha multiplicado y llegado a todo el país durante nuestro gobierno.

Además, impulsaremos el turismo. En 2010 Colombia estaba saliendo del aislamiento internacional y, gracias a nuestros esfuerzos en seguridad y en política exterior, rescatamos el buen nombre del país y nos posicionamos como destino turístico de primera línea en América. En este segundo tiempo haremos del turismo semilla y fruto de la paz.

Promoveremos el turismo interno con diversificación de temporadas y el turismo de alto valor; y protegeremos y cuidaremos nuestras playas gracias al plan de contención de la erosión costera y política integral de limpieza y protección ambiental de las playas.

En materia de servicios, también haremos un esfuerzo sin precedentes. Apoyaremos a los sectores de BPO, ITP y KPO, sin duda los grandes generadores de empleo de los últimos años en muchas regiones del país, como Barranquilla, Montería, Manizales, Bogotá o Pereira. Lo haremos suscribiendo acuerdos de doble tributación, poniendo en marcha el plan de choque en materia de bilinguismo arriba mencionado, y brindando apoyo con cursos especializados del SENA para la formación del talento humano que el sector necesita.

Por último, no dejaremos de lado al sector de logística y transporte, el cual es transversal a toda la economía, para que pueda modernizarse, adoptar buenas prácticas y prestar mejores servicios a todos los colombianos.


Mina de carbón El Cerrejón en La Guajira.
Foto: Tanenhaus

Para construir un país sin miedo, sin guerra y en paz, haremos los mayores esfuerzos por lograr un acuerdo negociado con la guerrilla, sin impunidad y con refrendación por todos los colombianos. Además, fortalecermos la administración de justicia y focalizaremos esfuerzos, con todas las herramientas a nuestro alcance, para combatir con más eficacia la corrupción.

La paz significa que todos los colombianos tengan acceso a la justicia, lo cual supone que cualquier ciudadano pueda pedir que actúe en la solución de sus conflictos con rapidez y respeto al debido proceso. Ya expedimos los códigos que permiten disminuir los tiempos procesales. Ahora seguiremos trabajando para que la justicia funcione y tenga la mejor gerencia.

Así mismo, vamos a realizar los ajustes necesarios para proteger con firmeza el patrimonio de todos los colombianos y sancionar a los delincuentes de cuello blanco que utilicen posiciones privilegiadas para obtener beneficios personales.

Por último, pondremos en marcha nuestro decálogo de compromisos por la seguridad ciudadana. Entre ellos, asumimos el compromiso de organizar grupos especializados para perseguir los delitos de mayor impacto, tales como el robo de celular, el paseo millonario, el microtráfico y el contrabando. También nos comprometemos a modernizar la lucha contra el crimen, utilizando naves aéreas no tripuladas con cámaras de seguridad en las zonas más vulnerables. Y finalmente, retomamos las banderas de Gilma Jiménez para sancionar con severidad a los abusadores y violadores de niños y niñas, que tanto daño le hacen a la sociedad.

Todos estos avances y compromisos –en solidez económica, en educación, en salud, en trabajo por el campo, en justicia y lucha contra la corrupción– son la síntesis de nuestro compromiso con la construcción de un mejor país, solidario y de oportunidades, emprendedor, moderno y sostenible… de nuestro compromiso con la construcción de una Colombia sin miedo y sin guerra… una Colombia en paz.

 

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies