La Cumbre de UNASUR: Lecturas paralelas - Razón Pública
Inicio TemasInternacional La Cumbre de UNASUR: Lecturas paralelas

La Cumbre de UNASUR: Lecturas paralelas

Escrito por Sandra Osses

sandra osses

Una televidente que siguió la Cumbre encontró seis pistas muy distintas de los hechos perfectamente previsibles que los medios nos dieron como “noticias”.

Sandra Liliana Osses Rivera

Lejos del show entre protocolario y colorido que transmitieron los medios, lejos de las conclusiones oficiales del encuentro – ¿acaso cuáles otras podrían haber sido? – y también lejos de los "triunfos" o "derrotas" que cada quien reclama como si en esas reuniones de verdad se pudiera condenar o absolver a algún gobierno,  la Cumbre de Bariloche nos enseñó mucho sobre la realidad de América Latina y sobre cómo este continente está cambiando.

El escenario, los gestos, las frases incompletas, los silencios de la cumbre estaban llenos de mensajes y construían sentido más allá de los discursos. A manera de comienzo propongo seis pistas sobre lo que estaba pasando sin pasar como noticia, seis mensajes que llegaron por los códigos ajenos a la prensa y que tiene que leerse desde otros circuitos de sentido.

Primera pista:

La evidencia de un continente que cambia. La presencia con liderazgo de dos mujeres no es un dato menor. Quizá las niñas que hoy ven los noticieros a la pregunta típica de ¿qué quieres ser cuando grande? pueden responder: Presidenta. Una idea impensable hace tan sólo una generación.

Segunda pista:

La idea de independencia. El presidente Lula la ubicó como central en su discurso -en ese que no se convirtió en noticia- y mencionó la necesidad de "descolonizar la mente de las élites latinoamericanas". ¿No es una de las afirmaciones más fuertes y directas de la cumbre?

Tercera pista:

El discurso de la seguridad. Comienza a abrirse paso una idea distinta de la seguridad,   seguridad humana como base y condición del desarrollo integral de los pueblos. Distinta y contrapuesta a la seguridad policiva, la que acá se llama "democrática"· y que bebe en la fuente de la seguridad entendida como defensa.

Cuarta pista:

Las nociones de amenaza y percepción de inseguridad. Las palabras de la Presidente Bachelet – "el clima subjetivo de crispación"- dejan pensar en un re-enfoque del tema que responda a la percepción subjetiva de la seguridad como un elemento tan importante al menos como las cifras frías de homicidios y secuestros que justifican la guerra contra algunos con  la complicidad de otros.   

Quinta Pista:

Recuperar la memoria histórica de los pueblos. El potencial "pedagógico" de  comprender las historias jóvenes, rápidamente olvidadas, constituye una increíble fuente de proyección, de innovación, de transformación.  Eso no pareció convencer a Uribe, a juzgar por su expresión cuando se hablaba de las experiencias de Argentina, Chile o Ecuador como precedentes para medir las consecuencias del acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos.

Sexta Pista:

La voluntad política de integración. La reunión de UNASUR tan sólo 18 días atrás -el presidente colombiano no asistió- donde se acordó que cancilleres y ministros de defensa se reunieran en el marco del Consejo de Defensa. El llamado de "no nos juntemos sólo para coyunturas". La presencia de temas como la Amazonía, el narcotráfico, la postura de Estados Unidos frente a la región, la paz, el gasto militar, la pobreza, la construcción de mecanismos de verificación y estandarización. Y la aprobación de un documento de consenso. América del Sur le está apostando de veras  a una  integración que trascienda los "bloques".

Y en esta apuesta el intento de consolidar el poder interno a través de construir un enemigo externo -caballito de batalla de las élites colombianas – viene a poner la nota disonante.   

Algún analista político afirmó que en la cumbre se vieron reencauchadas las ideas políticas que estuvieron en boga en los 70 o los 60, ideas que ya no sirven para leer el mundo. Pienso todo lo contrario: las ideas y los gestos que emergieron en la cumbre hablan de la capacidad de incorporar enfoques y formas nuevas a la política suramericana. Esperemos que Colombia no se quede rezagada en la "seguridad" de su democracia raquítica.

 

* Doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM  y Maestra en Ciencias Sociales por FLACSO – México, consultora internacional, especialista en temas de género y profesora de la Universidad del Rosario.

 

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies