El Pacto Histórico: ¿Construir un partido o depender de maquinarias?
Foto: X: Pacto Histórico Oficial

El Pacto Histórico: ¿Construir un partido o depender de maquinarias?

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La consulta presidencial del Pacto Histórico será mucho más que un trámite electoral: es la prueba de si podrá consolidarse como un partido cohesionado y programático, o si terminará atrapado en las viejas maquinarias que alguna vez prometió superar.

Fragmentación y personalización de la política

Colombia vive un nuevo ciclo electoral marcado por una fragmentación sin precedentes. 

A más de un año de las elecciones presidenciales, más de cien aspirantes han manifestado su intención de lanzarse a la carrera por la Casa de Nariño. La mayoría lo hacen bajo la etiqueta de “independientes”, aun cuando provienen de trayectorias partidistas de larga data.

Esta proliferación de candidaturas refleja algo más que libertad democrática: es la expresión de la crisis de representación de los partidos, de su incapacidad para articular proyectos colectivos y de la primacía de los personalismos sobre la disciplina y la cohesión partidista.

En lugar de competencia entre partidos organizados con visiones de país, lo que hoy existe es un mercado electoral donde cada aspirante calcula sus opciones de forma individual. Muchos se lanzan no para ganar, sino para “hacerse contar”: medir fuerzas, mostrar capacidad de movilización y usar esos apoyos como moneda de cambio en negociaciones políticas posteriores.

La crisis atraviesa todas las orillas. La derecha exhibe múltiples precandidaturas, el centro no logra articularse y la izquierda —representada por el Pacto Histórico— enfrenta su propio laberinto interno. 

El transfuguismo es la norma: los líderes cambian de colectividad con facilidad, los partidos se convierten en cascarones vacíos y las decisiones colectivas ceden ante los cálculos personales. En una encuesta que realicé junto con la MOE y la Universidad de los Andes sobre más de 10.000 candidatos locales, encontramos que el 65% de quienes tenían experiencia previa habían cambiado de partido.

El caso del Pacto Histórico: Cepeda, Corcho y Quintero

El Pacto Histórico, que llegó al poder con la promesa de transformar la política, atraviesa hoy una montaña rusa en la preparación de su consulta presidencial. 

De una lista inicial de diez precandidatos, quedan tres figuras con perfiles muy distintos: Iván Cepeda, Carolina Corcho y Daniel Quintero.

  • Iván Cepeda simboliza la tradición militante de izquierda con trayectoria legislativa. Respetado por las élites políticas y querido por las bases sociales, encarna la apuesta por la disciplina partidista.
  • Carolina Corcho emergió a la arena pública en el debate sobre la reforma de la salud. Sin experiencia electoral previa, lleva más de un año recorriendo bases del Pacto y busca posicionarse como candidata alternativa de las élites de la izquierda. Para ella, la consulta es una oportunidad de hacerse visible y acumular capital político.
  • Daniel Quintero es la figura más controvertida. Tras pasar por el Liberal, el Conservador y la Alianza Verde, se reinventó como independiente y se ha acercado a la izquierda gracias al respaldo directo del presidente Petro. Su candidatura, avalada desde arriba, ha sido resistida por varios dirigentes del Pacto, que lo ven como representante de las viejas prácticas clientelares.

Este trío refleja la tensión central: ¿apostar por la lealtad y la construcción de base, o por la maquinaria y el pragmatismo electoral?

Partido programático o maquinaria electoral

El dilema del Pacto Histórico no es nuevo, pero se ha vuelto más evidente ahora que debe preparar su consulta:

  • Una opción es consolidarse como partido programático, con ideas, militancia disciplinada y trabajo de base. 
  • La otra es recurrir a la maquinaria, con alianzas pragmáticas y redes clientelares que siguen siendo decisivas para alcanzar el poder.

La campaña de Gustavo Petro en 2022 lo demostró: la movilización ciudadana fue fundamental, pero también lo fueron las negociaciones de Roy Barreras y Armando Benedetti para asegurar apoyos regionales donde la izquierda tenía poca presencia. Hoy, con Daniel Quintero en el tablero, la historia se repite.

A esto se suma el desgaste de dos años de gobierno. El Pacto ya no puede venderse como “el partido del cambio” sin más. Aunque los indicadores macroeconómicos muestran cierta estabilidad, la percepción de inseguridad y los escándalos de corrupción han debilitado su narrativa. 

Foto: X: Pacto Histórico Oficial

Un momento decisivo

La consulta presidencial definirá más que un candidato: será la prueba de fuego para saber si el Pacto Histórico logra consolidarse como fuerza transformadora o si terminará repitiendo las viejas prácticas que tanto criticó.

La disyuntiva no es menor. De su resolución depende si el Pacto se proyecta como un partido de largo aliento o si quedará atrapado en el pragmatismo de corto plazo. En un sistema político fragmentado y dominado por liderazgos personalistas, la tensión entre ideales y maquinarias será decisiva. Y lo que está en juego no es solo el futuro del Pacto, sino el reflejo de la crisis más profunda de la política colombiana: la incapacidad de los partidos para representar colectivamente y anteponer lo común sobre lo personal.

Le recomendamos: El progresismo en el cruce de caminos, los retos que definirá lo que viene

Acerca del autor

Juan Diego Duque
jduque@razonpublica.org | + posts

*Investigador post-doctoral del Departamento de Investigaciones de Conflicto y Paz, Universidad de Uppsala, Suecia.

4 comentarios

Juan Diego Duque

Escrito por:

Juan Diego Duque

*Investigador post-doctoral del Departamento de Investigaciones de Conflicto y Paz, Universidad de Uppsala, Suecia.

4 comentarios de “El Pacto Histórico: ¿Construir un partido o depender de maquinarias?”

  1. Es un buen ejercicio electoral la consulta…lo triste es que los cambios prometidos en campaña no se dieron, el campesino seguirá votando por los de siempre «pola y asado» el dia de elecciones …no existen programas ni proyecto de partido …seguimos en la ignorancia de la política y los oportunistas aprovechan «infiltrarse» creando caos y confusión …aunque muchos tenemos ideología y conceptos claros forjados desde jóvenes ya estamos con cansancio …los jóvenes si forjan cultura política son los llamados al cambio …mientras seguiremos con los corruptos de Benedetti…Roy y demás…

    1. Aspiraba a un mejor enfoque por la actualidad del tema. Es el mismo y reiterado estilo del análisis de coyuntura electoral sin tratamiento del proceso político del país. Inexacto además, si se entiende que el “Pacto Histórico” desde su última asamblea nacional se autoreconoce y autopercibe más como movimiento de partidos y organizaciones políticas que como “partido político único” de izquierdas democráticas. Imposible entender comprensivamente el fenómeno político de esta formación colectiva si se elude el transfondo de un proceso social como el expresado en el estallido social de 2021 y el mandato político surgido de él constituido en plataforma de transformaciones institucionales, frente al que las derechas regresivas premodernas no tienen respuestas atractivas para la sociedad colombiana.

  2. No es un verdadero análisis. Carece de profundidad. Trata lugares comunes. Desconoce el conjunto de la actual realidad política.

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