
La Filosofía: un papel poco comprendido
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La filosofía, a menudo incomprendida, investiga los principios del conocimiento y su aplicación en diversas áreas, siendo clave para comprender el mundo y nuestro estatus en él.
Reflejo de la filosofía en la educación escolar: ¿falta de interés?
En las últimas dos décadas se ha visto una disminución del interés por el estudio de las humanidades en general y la filosofía en particular. Un reflejo de esto es, por ejemplo, la baja tasa de ingreso a universidades para el estudio de la Filosofía.
Lo cual se explica en buena parte porque el estudio de la Filosofía es uno de los temas más controvertidos de la cultura contemporánea, además de que se encuentra cargado de prejuicios sociales. Preguntas del estilo: ¿Eso para qué sirve? ¿De qué vas a vivir? ¿Quéharás con un saber que no es práctico?, etc., son comunes a todo aquel que muestre un interés por ella.
Este desinterés por la filosofía, ha llevado incluso a que su enseñanza haya perdido importancia en la educación escolar. Pero, ¿cuáles son las implicaciones de no incluir su estudio en el pénsum escolar? Para responder a esta pregunta, es necesario entender para qué sirve la filosofía, y cuál ha sido el lugar que ha ocupado en los pénsums escolares en Colombia.
La filosofía en los pensum escolares: ¿una reliquia curiosa?
En Colombia, anteriormente, se contaba con una materia de historia en la educación escolar, además de otras asignaturas referentes a las humanidades, pero en 1994 el Ministerio de Educación mediante los Decretos 1860 de 1994 y la Ley 115 de 1994 (Ley General de Educación), reorganizó los planes de estudio y puso énfasis en una formación más integral y menos centrada en asignaturas separadas.
Como resultado, se integraron varias materias en áreas más amplias. En lugar de tener asignaturas aisladas como Historia y Geografía, se consolidaron en el área de Ciencias Sociales. A partir de entonces, en esta área se enseña no únicamente historia, sino también geografía, educación cívica y otras disciplinas relacionadas. De ahí que el contenido de materias de talante humanista fuera reducido significativamente para dar más cobertura a otras áreas y se limitó el acercamiento del estudiante a las humanidades, bajo el argumento de que estas son poco rigurosas.
Con la Filosofía no pasó exactamente lo mismo. Esta asignatura ha tenido una supervivencia relativamente larga en los colegios de Colombia, aunque con horarios limitados a una o dos horas a la semana en la mayoría de los colegios. Asignaturas como Biología, Matemáticas o inglés cuentan con varias horas a la semana, logrando tener bloques de casi dos horas al día.
Pareciera que la Filosofía se mantiene en los colegios más por la curiosidad que por sus aportes a la formación de los estudiantes. El reducido tiempo dedicado a su estudio escasamente logra darle al estudiante una idea vaga de qué es lo realmente significativo de esta disciplina —no sería de extrañar que un profesor únicamente pudiese anunciar un problema filosófico y concluirlo antes finalizar la clase sin dar un contexto adecuado para el entendimiento de los estudiantes.
Por ahora digamos que existe un problema latente sobre la concepción de esta materia.
El problema de la definición
Volvamos entonces a preguntarnos ¿para qué sirve la Filosofía? Creo que cualquier filósofo que leyese esta pregunta tendría una respuesta diferente. Dar una definición universalmente aceptada de la Filosofía sería un problema en sí mismo, no hay un consenso que logre abarcar cada una de sus ramas.
El estudio de la Filosofía implica un recorrido académico por áreas como la Biología, la Física, la Ética, la Psicología, la Historia, la Ciencia, la Estética, la Religión, la Política, el lenguaje, etc. Hay para cada uno de estos temas mucho contenido que trabaja la Filosofía. En sí misma la Filosofía se encarga de tratar aspectos como la epistemología (el conocimiento), la ontología (la naturaleza de las cosas), la metafísica (más que todo busca ver cómo funciona la realidad), la lógica (se puede decir, grosso modo, que busca los principios del razonamiento válido) y de la relación del sujeto con cada uno de estos aspectos.
Se puede convenir en que la Filosofía se acerca a diferentes áreas desde estos aspectos buscando desentrañar su rigor y su valor. Es ahí donde la pregunta por ella cobra sentido porque entenderla por su diverso trato con tantos temas podría complicar su explicación, pero comprenderla como unidad puede dar un poco de luz a la pregunta problema de este artículo.
Ahora bien, habría que dejar una claridad más antes de entrar en tema: se puede hablar de Filosofía en aras de otras áreas del conocimiento y también de Filosofía en sí misma, centrémonos en el primer punto.
En 2023 pude entrevistar al físico y filósofo Edgar Eslava sobre qué es la Filosofía de la Física. La entrevista trataba de abordar cuáles eran los temas fundamentales que trata dicha rama y cuáles eran los mejores acercamientos para comenzar a estudiarla. En aquella entrevista se postuló al filósofo como el periodista del conocimiento, tema que me llamó profundamente la atención.
Tiempo después reflexioné sobre el mismo tema llegando a una conclusión no definitiva, pero sí llamativa: el filósofo es el periodista del conocimiento no en cuanto da valor de verdad sobre hechos o cuestiones reales, sino en la medida en que interroga a las áreas del saber con el propósito de evaluar su aplicabilidad y sus alcances —esto si entendemos al periodismo con el propósito de realizar una representación fiel de la realidad, proporcionando información precisa y objetiva sobre los hechos. Los periodistas deben destapar los datos verificables, aclarar los sucesos y exponer las perspectivas de los involucrados, dejando que sean los receptores, ya sean lectores, oyentes o televidentes, quienes saquen sus propias conclusiones acerca de los acontecimientos.
Sería pretencioso decir que un filósofo podría hacer la misma labor que un periodista en tanto que desvela hechos reales del mundo y los informa de manera precisa; claramente este no sería el enfoque correcto a la alusión que estoy haciendo. Me refiero al filósofo periodista en tanto que investiga cuáles son las condiciones de validez que presentan las diferentes fuentes del conocimiento.
Por ejemplo, en Filosofía Política el filósofo busca establecer cómo funcionan los diferentes postulados sobre la justicia. ¿El principal objeto de la justicia es la igualdad o la libertad? O incluso, ¿qué forma de Estado es más beneficiosa para la sociedad? ¿Podría ser mejor un Estado liberal o libertario? ¿Los microestados podrían funcionar y qué condiciones se necesitarían para que funcionen?
En temas de ética, el filósofo puede preguntarse, en la gran variedad de teorías y postulados teóricos, ¿es preferible una ética deontológica (del deber, del seguir las reglas) o una utilitarista (donde se maximiza el bienestar general o felicidad de la mayor cantidad de personas)? Postulo estas dos, pero hay muchas otras, como la ética de la virtud, como ya la expuse brevemente en mi artículo anterior.
En Filosofía de la Física, por ejemplo, más allá de las cuestiones matemáticas, ¿qué nos están queriendo decir los físicos sobre la naturaleza del universo? ¿El universo es un absoluto, como dijo Newton, o será dinámico, como dijo Einstein? ¿Los argumentos, más allá de sus observaciones físicas, reflejan dicha naturaleza?
En Filosofía de la Ciencia podemos preguntarnos cuál es el papel real del científico: claramente el científico nos está hablando de una realidad física del mundo o del universo, pero ¿el científico puede ser objetivo? ¿Hasta qué punto sus teorías o descubrimientos pueden estar entrelazados con sus creencias o propósitos?
Como estos hay muchos más ejemplos en los que la Filosofía ya ha venido trabajando a lo largo de múltiples siglos. Literatura de cada uno de estos hay bastante y sigue desarrollándose hoy en día, pero lo que me interesa mostrar con los párrafos anteriores son los alcances en los que el filósofo entra a indagar cómo es que estos estudios funcionan y cuáles son las condiciones de posibilidad argumentativa que pueden tener.
La filosofía, al igual que el periodismo, se dedica a investigar, analizar y comunicar aspectos del mundo y la experiencia humana. Así, el filósofo, como el periodista, busca desentrañar los fundamentos de nuestras creencias, nuestras percepciones de la realidad y nuestras suposiciones sobre el universo. En ambos casos, el objetivo es ofrecer una comprensión más clara y profunda de la realidad.
Y entonces, ¿eso de la filosofía para qué sirve? Yo respondería que para hacer periodismo epistémico; me explico, el filósofo está constantemente investigando sobre los temas del mundo y su relación con el humano, esas investigaciones se hacen principalmente desde la indagación de las áreas del saber, como la ciencia o la política, y busca esclarecer sus fundamentos o sus principios con el fin de dar claridad o mayor soporte a estos aportes. Claramente no es una labor que siempre se logre, pero considero que siempre se va un paso más allá.
Conclusiones
Por todo lo anterior, responder a la pregunta eje podría ser desde una posición en la que filosofía investiga el conocimiento (se defiende o se critica) como un modo de tener un bagaje con mayor criterio de entendimiento sobre lo que somos como humanos, nuestras dinámicas y nuestros alcances, al igual que entender al mundo y sus posibles condiciones.
No es de extrañar que antes de que las diferentes áreas se dividieran categorialmente como “Física” o “Biología”, se les llamaran Filosofía Natural. Así con muchas otras de las áreas que he venido mencionando.
Finalmente, la filosofía sigue siendo una herramienta esencial para el desarrollo del pensamiento crítico y la comprensión profunda de diversas áreas del saber. Aunque su presencia en la educación escolar ha disminuido, su valor radica en su capacidad para interrogar y esclarecer los fundamentos de otros conocimientos. Al igual que el periodismo, la filosofía busca dar claridad sobre los principios y alcances del conocimiento. Así, su enseñanza no solo debe ser vista como un ejercicio teórico, sino como un medio para formar individuos más reflexivos y preparados para enfrentar los retos del mundo contemporáneo.
Resta recordar que en este artículo me dediqué a hablar de la Filosofía con relación a las otras áreas del saber, no en sí misma. Dejaría la pregunta abierta: ¿la filosofía tiene temas que de suyo deba encargarse, más allá de que trate temas con relación a diversos saberes como hemos visto aquí?
Acerca del autor

Nicolás Orozco M
*Es uno de los fundadores de la Revista Horizonte Independiente y su actual director. Filósofo de la Universidad El Bosque. Ha desarrollado un enfoque en temas de metafísica, filosofía de la percepción, agnotología, filosofía de procesos, filosofía japonesa y teoría crítica literaria de fantasía. Es miembro de la European Network of Japanese Philosophy y de la Red Colombiana de Filosofía de la Religión.
1 comentarios





Muy bien explicado y en eso también ayudas de la importancia de la filosofía para que muchos estudiantes puedan tomar decisiones con respecto a su carrera profesional y sin abandonar la filosofía que les ayuda motivando más en investigaciones acerca de su profesión. Mil gracias.