Quindío: volvieron a ganar las maquinarias - Razón Pública

Quindío: volvieron a ganar las maquinarias

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Candidatos foráneos y consolidación del uribismo y de Cambio Radical, pero sobre todo, de las maquinarias electoreras interesadas en controlar la burocracia departamental.

Eddie Polanía*

Como en el resto del país

Para elegir el que ha sido llamado el “congreso del postconflicto” el Quindío siguió los mismos impulsos del dinero y del clientelismo del resto del país. Curiosamente, la amenaza de guerrilla, narcos y paras fue moderada en comparación con la de los políticos corruptos, según el Informe de la Misión de Observación electoral.

En Quindío se votó por dinero, por la influencia de candidatos que sobrevolaron en helicóptero los villorrios de la cordillera, por el acicate de las rifas, por adhesión a las redes clientelares, por las promesa de trabajo y por el acoso de la Gobernación y la Alcaldía.

En Quindío se votó por dinero, por la influencia de candidatos que sobrevolaron en helicóptero los villorrios de la cordillera, por el acicate de las rifas, por adhesión a las redes clientelares, por las promesa de trabajo y por el acoso de la Gobernación y la Alcaldía.

Que un aspirante tuviera más méritos que otro por ser quindiano, por una mejor trayectoria, o por honesto, no contó como argumento. Además, la avalancha de políticos foráneos respaldados por  jefes locales, producto de las componendas y de la circunscripción nacional, desdibujó el concepto de región como razón para votar.

El objetivo de los dos partidos gobernantes, Cambio Radical y el Liberal, fue mantener su representación en el Congreso, apoyándose en aspirantes fuertes, cercanos a las toldas de Santos y Vargas Lleras, para jalonar votación, apuntalar las presidenciales y reforzar sus fortines para las contiendas venideras.


Panorámica de la ciudad de Armenia.
Foto: pdplitschpeicher

Los resultados

La votación para el Senado en este departamento dejó como ganadores al partido Centro Democrático, con 37.835, sufragios, y a Germán Varón Cotrino, de Cambio Radical, con 27.101 votos. Los grandes derrotados fueron los candidatos quindianos Roberto Jairo Jaramillo, del Partido Liberal, con 14.304 votos, José Norbey Salazar, de la U, con 6.398, Orlando Mosquera y Néstor Daniel García, de Alianza Verde, con 847 y 321 votos, respectivamente.

Conocidos estos guarismos, la percepción ciudadana es que la región va para 16 años sin representación, pues en la legislatura 2002 -2006  ningún quindiano alcanzó los votos necesarios para llegar a la cámara alta; en la siguiente, 2006-2010, Mario Londoño murió al año de ser elegido, y en la actual legislatura, 2010-2014, Amparo Arbeláez Escalante fue destituida e inhabilitada, a solo un año de su posesión, por delitos cometidos cuando era gobernadora.

Hace cuatro años -en 2010- el Quindío puso 199.237 sufragios para el Senado, de los cuales el 39 por ciento, esto es, 79.134, fueron por candidatos locales, mientras el resto, 120.103, equivalentes al 61 por ciento, correspondieron a 570 foráneos. Esta vez la historia se repitió, pues los candidatos quindianos difícilmente superarán los 25. 000 sufragios.

Las cifras anteriores ponen de presente: 1) la capacidad de manipulación de los jefes locales sobre su electorado para imponer nombres de afuera; 2) el potencial económico de los foráneos para financiar -a distancia- estos raudales de votación; y 3) un comportamiento mercenario de la mayoría del electorado, resultante de su inconformidad y desorientación.

En cuanto a las votaciones para Cámara, los resultados fueron sorpresivos, sobre todo por la considerable votación de Cambio Radical, que conquistó una segunda curul con Jorge Ricardo Parra (15.158 votos), mientras Atilano Giraldo ratificó la suya, aumentando de paso su caudal, pues pasó de 22.460 votos en 2010, a 23.911.

La segunda sorpresa fue el triunfo del liberal Luciano Grisales, candidato de la alcaldesa, con 23.266 sufragios, a costa de la representante liberal Yolanda Duque, cuya derrota obede a su gestión anodina y a la falta de apoyo de su partido, dada su condición de investigada por la Corte Suprema de Justicia. Como consecuencia de este resultado perdió su curul Libardo Taborda, del partido del presidente Santos.


La Senadora por el partido liberal, Amparo Arbeláez
Escalante.
Foto: Wikimedia Commons

Claves de la política local

En la urdimbre de la política quindiana hay que distinguir varios hilos entrecruzados, para comprender por qué ganaron unos y por qué perdieron otros.

-En primer lugar, aunque la Gobernación del Quindío y la Alcaldía de Armenia han sido actores históricamente enfrentados, sus apoyos resultan decisivos en la trama electoral y en su desenlace. Sus candidatos arrancan de la línea de partida con una ventaja de varios miles de sufragios sobre el resto de competidores: votos correspondientes a la burocracia oficial, y a los que por obligación deben poner los contratistas. Mal contados se calcula que, por bando, pueden llegar a veinte o treinta mil.

-En segundo término, la mayoría de los partidos -especialmente los dominantes- disponen de un ejército de electoreros –entre 1.000 y 5.000- respaldados por 250 millones de pesos para salir a comprar miles de votos, según afirmó La Crónica del Quindío,  el principal diario local.

-Tercero, aunque la empresa del chance asegura que ya no participa en política, conociendo sus antecedentes en el control de este enclave, pocos aceptan como cierta semejante afirmación. De hecho, Emilio Valencia, el más antiguo empresario de los juegos de azar, padre de la alcaldesa de Armenia, apoyó al candidato liberal Horacio Serpa.

Y como para poner en duda la confesión de los chanceros, justo por estos días se conoció a través de la prensa local y del portal las2orillas.com, el aporte de cien millones de pesos de Apuestas Ochoa S. A., a la campaña que llevó al senado a Amparo Arbeláez.

Cuarto, en el Quindío no hay petróleo, carbón, gas ni recursos mineros en cantidad abundante. Su suelo apenas se está explorando. Pero han aumentado las regalías, las inversiones del Gobierno Nacional, hay recursos económicos, burocracia e instituciones para repartir, como la Universidad del Quindío, la Corporación Autónoma Regional y el Hospital Departamental.

-Cuarto, en el Quindío no hay petróleo, carbón, gas ni recursos mineros en cantidad abundante. Su suelo apenas se está explorando. Pero han aumentado las regalías, las inversiones del Gobierno Nacional, hay recursos económicos, burocracia e instituciones para repartir, como la Universidad del Quindío, la Corporación Autónoma Regional y el Hospital Departamental.

Es decir, hay un buen botín que justifica las millonadas de las campañas. De ahí que llegadas las elecciones los partidos se trenzan en reñida disputa por el control del gobierno departamental y municipal.

-Y quinto, en el actual contexto -a falta de propuestas independientes o alternativas- resulta imposible, sin el concurso de las maquinarias oficiales, capturar las mejores tajadas de la torta de 433. 984 electores que, según el censo de la Registraduría Nacional, tiene el Quindío, y entre los cuales los votos más fáciles de obtener -bien sean comprados o canjeados por promesas de trabajo- corresponden los cuarenta mil desocupados.

Como se sabe, la región ocupó durante los últimos tres años- el primer lugar en desempleo del país. Este sector y los estratos 1, 2 y 3, alimentan en alto porcentaje la votación total, que esta vez fue de 223.636 votos para senado y 224.309, para Cámara.

Ganó la gobernadora

Las votaciones del 9 de marzo son particularmente importantes para la gobernadora y su partido aliado, Cambio Radical. Constituyen el primer pulso para las elecciones del 2015, cuando se elegirán gobernador, alcaldes, diputados y concejales, aunque, mucho antes deben enfrentar las presidenciales.

De todas formas, su objetivo es continuar en el poder, arrebatado en el 2012 a la –hasta entonces- imbatible alianza entre el chance y el liberalismo, que por cerca de treinta años constituyó la mayor fuerza político-electoral del departamento. Dos años después aún se especula sobre cómo se logró derrotar tan poderosa maquinaria, y cómo se la sigue derrotando.

Otro motivo de elucubración es por qué Cambio Radical en lugar de apoyar un candidato local al Senado, respaldó la candidatura de Germán Varón Cotrino. Entre tanto, en el nivel local de la administración, la alcaldesa y su padre perdieron la partida con el “barón electoral” Serpa quien solo obtuvo 4.138 votos.

En síntesis, en el Quindío triunfaron: las maquinarias de la gobernadora, la alcaldesa y Cambio Radical con Germán Varón Cotrino, quien apuntaló su triunfo con los votos del Quindío. Pero indudablemente la lista triunfadora para el Senado fue la de Álvaro Uribe Vélez con 37.000.  

 

* Profesor Universitario.  Especialista en Planificación y Desarrollo Regional, Universidad de los Andes, Bogotá y en especialista en economía cafetera Universidad Autónoma de Manizales y Universidad del Quindío.

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