El estado de las zonas veredales: un mal síntoma para la construcción de paz - Razón Pública
Inicio TemasConflicto, Drogas y Paz El estado de las zonas veredales: un mal síntoma para la construcción de paz

El estado de las zonas veredales: un mal síntoma para la construcción de paz

Escrito por Lorena Carrillo

Una de las Zonas Veredales de concentración para las FARC.

Lorena CarrilloNo se trata de un problema menor: es el primer incumplimiento del Acuerdo Final que se anunció como un hito en la historia de Colombia. Y sin embargo ni el gobierno ni la sociedad parecen reaccionar ante la gravedad de esta realidad inocultable.

Lorena Carrillo González*

La nueva marcha

A comienzos de la década de 1950 miles de campesinos armados se desplazaron a El Davis, en el sur del departamento del Tolima. Durante toda esa década esos mismos campesinos, y muchos más, se movilizaron por varias zonas hasta ubicarse estratégicamente en las regiones que el senador conservador Álvaro Gómez Hurtado bautizó en 1961 como “repúblicas independientes”.

Hombres, mujeres, niños, niñas y hasta gallinas: todos caminaron largas jornadas, incluso meses, buscando refugio en veredas marginadas de la geografía colombiana durante La Violencia. 67 años después nos encontramos nuevamente con miles de campesinos, herederos de aquellas primeras marchas, desplazándose, pero ahora con protección del gobierno y de la Misión de la ONU.

La marcha de los miles de combatientes de las FARC rumbo a las 19 zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) y los 7 puntos transitorios de normalización (PTN) no es la última, como han dicho varios, sino la que da comienzo a su proceso de transformación en partido político.

“Ya no cantamos ‘a caballo vamos pal´monte’, sino ‘a caballo venimos del monte’” dijo para resumir la situación Marcos Calarcá, jefe del componente de las FARC del mecanismo de monitoreo y verificación (MM&V).

Más que un refugio, ahora las ZVTN y los PTN son un espacio donde debe empezar la materialización de los mínimos pactados en el Acuerdo Final respecto del proceso de reincorporación. Por eso es pertinente seguir de cerca lo que está pasando en estos puntos.

¿Detalles menores?

Reunión del presidente Santos junto con los alcaldes de Zonas Veredales sobre su autoridad en estos territorios.
Reunión del presidente Santos junto con los alcaldes de Zonas Veredales sobre su autoridad en estos territorios. 
Foto: Presidencia de la República

Aunque algunos señalan como un retraso y no un incumplimiento lo que ha sucedido con la logística y las adecuaciones de infraestructura requeridas para la llegada de miembros de las FARC a estos lugares, es necesario dejar claras algunas cosas.

  1. El Acuerdo del Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y de la Dejación de Armas (CFHBD-DA), firmado entre las partes en junio de 2016, ya contemplaba la creación de las ZVTN, de modo que no se trata de una figura reciente que tomara por sorpresa al gobierno.
  2. Tal como quedaron diseñadas las ZVTN, estas se componen de las siguientes partes: la sede local del MM&V, los campamentos para las FARC, las zonas de estadía para amnistiados, licenciados y milicianos, y una zona de recepción para las múltiples y variadas “visitas” que llegarán. Pero lo único que está casi listo de todo esto son las sedes locales del MM&V.

Además de facilitar el proceso de dejación de armas, las ZVTN tienen la función de ayudar a iniciar el proceso de reincorporación política, social y económica de miles de combatientes. Ante una responsabilidad tan grande vale la pena preguntarse por qué estas no están listas cuatro meses después del plebiscito y ocho meses después de la firma del acuerdo de CFHBD-DA.

Algunos señalan como un retraso y no un incumplimiento lo que ha sucedido.

Delegados del gobierno y del Secretariado de las FARC se reunieron en la región del Yarí a mediados de enero y suscribieron un acuerdo de trabajo para garantizar la llegada de todos los combatientes a las zonas al finalizar ese mes. En este acuerdo se dispuso que los guerrilleros colaborarían con la construcción de sus alojamientos. Igualmente se acordaron los materiales que se iban utilizar.

El gobierno tuvo que haber tenido listos los materiales y el terreno. Sin embargo esto tampoco se cumplió: los terrenos dispuestos para la construcción de las zonas de campamentos están, en la mayoría de las zonas, sin acceso a agua potable, electricidad o saneamiento básico, lo cual no es raro pues lo mismo sucede en el resto de las veredas dispuestas para estos puntos. 

Los analistas han dado diversas razones para explicar este incumplimiento: excesiva burocracia, falta de planificación, zonas de difícil acceso, falta de voluntad política, falta de acuerdos entre las partes, retrasos por los resultados del plebiscito, una profunda desconexión del Estado colombiano con su ruralidad, y un largo etcétera.

Pero la dotación adecuada de las Zonas y Puntos de llegada hace parte del Acuerdo y su falta de cumplimiento no es un asunto secundario ni menor. El trato que se le ha venido dando a este problema es un indicador de las condiciones de todo el proceso de reincorporación y una muestra de lo poco que le está importando este asunto a los colombianos Vale la pena preguntarse entonces por el “tipo” de reincorporación que están mostrando, si es acaso una reincorporación al mismo país que los obligó a emprender el camino de las montañas en aquellas columnas de marcha en 1950, desconectado de las condiciones de vida de su ruralidad.

¿Acostumbrados a lo malo?

Una de las Zonas Veredales de concentración para las FARC.
Una de las Zonas Veredales de concentración para las FARC.   
Foto:  Alto Comisionado para la Paz

Como en su mayoría son campesinas y campesinos, varios comandantes de las FARC han declarado a diversos medios de comunicación que “están acostumbrados” a las dificultades del día a día en las zonas. Y lo mismo han dicho muchos comentaristas en redes sociales: “son guerrilleros, están acostumbrados”.

¿Acaso lo único que importa es que dejen las armas?

Lo malo es que estamos también acostumbrados, como sociedad, a hacer invisibles las condiciones -no solo de esas 26 veredas- sino de miles más lo largo y lo ancho de Colombia: comunidades sin vías de acceso, sin interconexión eléctrica o agua potable. Estamos acostumbrados, en últimas, a una ruralidad marginada socialmente y excluida políticamente

¿No es esto acaso lo que pretende cambiar el Acuerdo firmado entre las partes: diseñar y ejecutar planes de desarrollo territoriales que permitan, por fin, dignificar el campo colombiano, abrir espacios de participación política y encontrar alternativas económicas sostenibles?

Las zonas veredales son un espacio de transición donde los futuros excombatientes emprenden su camino hacia escenarios civiles, la participación política y el reconocimiento de que también son sujetos de derechos. Esto es algo que nos debemos como colombianos, en un país que debe transitar hacia escenarios de reconciliación y que debe reconocer a esos miles de combatientes como parte de la sociedad, no como parias.

Por esta simple razón, el seguir minimizando lo que está ocurriendo en las zonas y el insistir en que lo importante es el cumplimiento del calendario de dejación de armas envía un mensaje negativo a los excombatientes, a las comunidades campesinas que han prestado sus territorios para el proceso y a los diversos sectores que se movilizaron para defender el Acuerdo tras los resultados del 2 de octubre de 2016.

¿Acaso 67 años de marchas guerrilleras, de guerra y un Acuerdo de paz firmado no son suficientes para que comprendamos la magnitud de este proceso de transición? ¿Acaso lo único que importa es que dejen las armas sin que las condiciones de vida de amplios sectores marginados cambien? Esa es la reflexión pública de fondo que debemos hacer.

 

* Investigadora del Centro de Investigación y Educación Popular, Programa por la Paz (CINEP/PPP)

 

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies