
¿Qué tan serio es el debate educativo en las campañas presidenciales?
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La educación aparece en todos los discursos presidenciales, pero pocas campañas han formulado propuestas coherentes y detalladas. Estas son las diferencias, vacíos y apuestas de los principales candidatos.
Un silencio elocuente
La educación es un tema central, pero sorprende la poca atención que ha recibido en las campañas presidenciales. Solo unas pocas candidaturas han formulado propuestas articuladas, lo que dificulta comparar enfoques y prioridades.
El sector educativo colombiano enfrenta problemas graves. Persisten déficits de cobertura, especialmente en las zonas rurales y en la educación de 0 a 4 años. La jornada única sigue siendo minoritaria —apenas llega al 20 % de los estudiantes— y la deserción continúa siendo alta en la educación media. Del total de estudiantes que inicial grado 1 en la educación básica, llega el 86% al grado 5, pero luego la caída es dramática: solo 74% llega al grado 9 y solo un 55% alcanza el grado 11. Estos datos según el Laboratorio de Economía de la Educación de la Javeriana. Ahora con relación a la transición de la media a la educación superior las tasas son igualmente preocupantes: solo un poco más de 4 de cada 10 graduados logra este tránsito, según el Observatorio de Trayectorias Educativas [OTE] – MEN. (2025)
En el paso de la educación media a la superior se pierde gran parte del talento. Muchos jóvenes no logran ingresar a programas universitarios o de formación para el trabajo. La calidad sigue siendo deficiente, como muestran las pruebas Pisa, donde Colombia ocupa el quinto lugar en América Latina, y los exámenes de Estado no son alentadores. También preocupa el desmantelamiento de las Pruebas Saber en los grados 3, 5 y 9.
Aunque el presupuesto ha aumentado de manera importante en los últimos gobiernos, esto no necesariamente se ha traducido en mejoras de calidad. El gasto es rígido: salarios docentes en la educación básica y los del personal administrativo, junto con los servicios públicos en las escuelas que se transfieren vía el Sistema General de Participaciones, que sumadas con las transferencias directas a las universidades públicas y a la alimentación escolar y los gastos propios del funcionamiento del Ministerio de Educación absorben en conjunto más del 92 % de los recursos asignados al sector. Solo el 8% se destina a inversión. Queda muy poco margen para renovar o mejorar la infraestructura, transformación digital, innovación pedagógica, bilingüismo, educación rural o formación en ciencia y tecnología, entre otras inversiones estratégicas. Dicho lo anterior miremos que proponen las campañas en materia educativa.
Sergio Fajardo
La experiencia de Fajardo en educación es amplia. Como profesor universitario, alcalde y gobernador hizo de la educación el eje de sus administraciones bajo las consignas “Medellín la más educada” y “Antioquia la más educada”. Su fórmula vicepresidencial, Edna Bonilla, fue secretaria de Educación de Bogotá y tiene larga experiencia docente. Claramente es el equipo más sólido en este tema.
La campaña señala que menos del 50 % de los niños entre 0 y 5 años recibe atención integral; que existen 926.000 menores fuera del sistema escolar; y que Colombia ocupa posiciones rezagadas en las pruebas Pisa. También advierte sobre la exclusión y el matoneo escolar.
Fajardo propone cinco grandes decisiones. En primera infancia, garantizar cobertura en todos los municipios. En educación básica y media, recuperar al menos 300.000 estudiantes desescolarizados y hacer más atractiva la escuela mediante alimentación, transporte, multilingüismo, laboratorios juveniles y actividades artísticas.
En educación posmedia propone ampliar las oportunidades de educación y empleo: 2,5 millones de jóvenes en educación superior y 3 millones capacitados para el trabajo. También plantea reformar el ICETEX y transformar el SENA. Finalmente, propone fortalecer a maestros y maestras mediante un sistema nacional de desarrollo profesional y convertir la educación en una causa colectiva.

Paloma Valencia
Valencia estudió Derecho y Economía, hizo una maestría en escritura creativa en la Universidad de Nueva York y fue profesora en la Universidad de los Andes. Su trayectoria pública ha estado concentrada en el Senado y en debates legislativos, incluidos los relacionados con bonos escolares.
Su campaña sostiene que el futuro de un niño no debe depender del barrio donde nace y defiende la libertad de elección entre colegios públicos y privados. Considera que el Estado debe financiar a las familias más vulnerables, sin monopolizar la prestación del servicio educativo.
Propone el programa “PTA 4.0”, apoyado en inteligencia artificial, para mejorar la calidad académica. También plantea fortalecer el liderazgo de docentes y directivos mediante programas similares al PROMCE de Cundinamarca que ha sido exitoso.
Entre sus propuestas figuran 150.000 bonos educativos para familias vulnerables, 187.000 cupos gratuitos en colegios en concesión, programas de formación dual desde noveno grado, créditos del ICETEX pagaderos según ingresos y fortalecimiento de Colfuturo.
Iván Cepeda
Cepeda estudió filosofía en Bulgaria y realizó una maestría en Derechos Humanos en Francia. Fue docente universitario y ha desarrollado una trayectoria política ligada a los derechos humanos y al movimiento por la paz. Su fórmula vicepresidencial es Aida Quilcué, dirigente indígena del Cauca.
La campaña no tiene un capítulo educativo detallado, aunque el tema aparece en varios discursos. Cepeda insiste en fortalecer la educación pública, gratuita, incluyente y orientada al pensamiento crítico y la investigación científica.
También defiende la ampliación del acceso y permanencia en educación básica y superior, la llegada de universidades a regiones rurales excluidas y el fortalecimiento del Sistema Educativo Indígena Propio. Relaciona además la educación con la generación de empleo digno y la prevención del reclutamiento forzado y el narcotráfico.
Abelardo de la Espriella
De la Espriella es abogado y tiene poca experiencia pública. Su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, fue ministro y rector de varias universidades.
La campaña sostiene que la desigualdad educativa comienza demasiado temprano y plantea una mayor conexión entre educación y sector productivo. También critica en algunas intervenciones la influencia de Fecode. Y propone implementar la evaluación docente para mejorar la calidad de la educación que se le imparte a niños, niñas y adolescentes.
Propone programas cortos de formación en inteligencia artificial, computación cuántica, robótica, bilingüismo y economía del cuidado. Asimismo, plantea evaluación docente, créditos blandos, becas por mérito, conectividad gratuita y una “Universidad Virtual en Casa”.
Claudia López
López tiene formación doctoral en ciencias sociales y experiencia como alcaldesa de Bogotá. Su madre ha sido educadora, luego tiene gran afinidad natural por este sector. Su programa considera que la educación debe ser el principal instrumento de movilidad social y equidad territorial.
Propone universalizar el preescolar de tres grados, ampliar la jornada escolar, fortalecer infraestructura y modernizar currículos con competencias del siglo XXI, salud mental y pedagogías innovadoras.
Una de sus propuestas centrales es integrar educación, trabajo y emprendimiento mediante una Agencia Nacional de Educación Posmedia. También plantea transformar el SENA y ampliar el programa “Todos a la U” con un millón de becas para jóvenes, mujeres y mayores de 50 años.
Conclusión
Entre todas las campañas, la de Sergio Fajardo es la más elaborada y consistente en materia educativa, mostrando más solvencia en el tema. Sin embargo, varias candidaturas proponen ideas interesantes y muestran diferencias muy importantes sobre el papel del Estado, los maestros, la educación pública y la relación entre educación y empleo. También aparecen diferencias claras sobre Fecode, la provisión pública o privada del servicio y el papel del SENA y la educación posmedia.
El tema de educación inicial si aparece mencionado por Claudia López, Paloma Valencia y Sergio Fajardo. Y sobre el tema de maestros aparecen visiones muy diferentes. Llama la atención la propuesta de fajardo de hacer de la educación un propósito nacional y unirnos como país alrededor de la educación, haciendo de la educación una causa colectiva, idea necesaria en cualquier propuesta que quiera dar centralidad de la educación en la agenda del país.
Sorprende, sin embargo, que un tema tan decisivo como la educación no ocupe un lugar más central en el debate presidencial. Varias campañas hablan del empleo juvenil, pero muy pocas se detienen en los problemas de la educación básica y media. La campaña de Claudia López plantea crear una agencia para la transición de la media a la superior.
Ante la ausencia de debates profundos, toca reconstruir las propuestas a partir de discursos e intervenciones dispersas. Y en muchos casos los vacíos son evidentes. Hubiéramos querido presenciar un debate presidencial con mayor profundidad y atención a toda la discusión educativa que reclama el país.
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Acerca del autor
Jorge Hernan Cárdenas S.
*Director de Oportunidad Estratégica. Ha sido director CID; y Vicerrector General de la Universidad Nacional de Colombia y Decano Facultad de Administración de la Universidad de los Andes.
1 comentarios





De acuerdo. La educación no es prioridad en las agendas políticas. El que esté inmersa en algunas, no necesariamente es por prioridad, ya que no cuentan con estrategias coherentes, que respondan a problemas estructurales del sector.