La política exterior de Gustavo Petro: evaluación preliminar
Foto: Wikimedia Commons

La política exterior de Gustavo Petro: evaluación preliminar

Compartir:

Han pasado dos años y cuatro meses desde cuando Gustavo Petro se posesionó como presidente de Colombia. En su política exterior se destacan algunos vectores: paz, medio ambiente y búsqueda de liderazgo regional. Su llegada al poder generó incertidumbre en los niveles doméstico e internacional ya que el país no había experimentado un gobierno de izquierda. A mitad de su mandato, se identifican aciertos y fallas en medio de un panorama político desafiante.

Fragilidad diplomática y efectos adversos

El nombramiento del primer canciller, Álvaro Leyva, generó problemas, una crisis con el sistema de pasaportes y una cadena de nombramientos errados en embajadas y consulados, que confirmaron la eterna politización del servicio exterior del país; resulta crítico el caso de Armando Benedetti, primero como embajador en Venezuela y luego ante la FAO. La Procuraduría sancionó al canciller Leyva, reemplazado por Luis Gilberto Murillo, quien se desempeñaba como embajador en Washington. Durante esta primera etapa, fueron polémicos los desencuentros en la red X entre Petro y los presidentes de Perú, El Salvador, Argentina e Israel, este último debido a la guerra en Gaza y la reiterativa denuncia sobre el genocidio perpetrado en el enclave, luego del ataque terrorista de Hamas el 7 de octubre de 2023. Se privilegió la diplomacia de redes en detrimento de los canales tradicionales; además, en el caso de Perú, las declaraciones desde Bogotá representaron una intromisión en los asuntos internos del vecino país, lo que ocasionó que el Congreso peruano declarara “persona non grata” a Petro, junto con el retiro de su embajador en Bogotá, un hecho nunca antes visto con el país vecino.

Lo anterior evidencia un viraje hacia la inmediatez diplomática, que deja de lado nuestra larga tradición de no injerencia en asuntos internos y el respeto por los canales diplomáticos, algo indiscutible para nuestros diplomáticos y cancilleres de otros tiempos.

Lo regional y la paz: contradicciones

El llamado al fortalecimiento de la integración regional se convirtió en un motivo recurrente. Desde el inicio de su administración, hemos visto a Petro promover el diálogo de los pueblos latinoamericanos en los foros multilaterales de la región: la OEA, la CELAC y la CAN, entre otros. Algunas de sus propuestas son herederas del pensamiento académico y político sobre los posibles beneficios que traerían mayor unidad y mayor autonomía de la región. Asimismo, buscó, junto con Lula da Silva en Brasilia, la unidad de la región con el ánimo de reanimar la Unasur, un asunto complicado dados los trámites internos en cada país para ratificar de nuevo un tratado al que renunciaron en su momento Duque, Piñera, Macri y Bolsonaro, específicamente por su connivencia frente a la crisis de Venezuela. A esto podemos sumar, a pesar de sus errores, la persistencia de la OEA como foro tradicional para tratar (no resolver) los problemas democráticos de la región: Cuba, Nicaragua y Venezuela.

En relación con Caracas, el problema es agudo. Desde el principio se equivocó el Gobierno al restablecer el diálogo político sin exigir el respeto a la oposición y a los principios democráticos, cuya prueba de fuego fueron las elecciones del 28-07, vulgarmente robadas por la dictadura, la misma que ha fungido de huésped de un proceso de paz con el ELN que no tiene futuro dadas la falta de compromiso del grupo terrorista y la aquiescencia del Gobierno y de los comisionados de paz y sus grupos asesores con ello. Es increíble que, aún hoy, desde Bogotá y desde otras latitudes del continente no se hagan reclamos contundentes (principalmente de Lula y Amorim) al régimen de Maduro por su proceder no solo frente al escenario electoral sino al de la violación constante de Derechos Humanos. También, Bogotá debería pronunciarse con vehemencia contra las dictaduras de Cuba y Nicaragua.

Foto: Cancilleria Petro buscó, junto con Lula da Silva en Brasilia, la unidad de la región con el ánimo de reanimar la Unasur.

Lo destacable y perspectivas

En los informes de la Cancillería al Congreso, se evidencia un trabajo importante en las diferentes embajadas (70) y consulados (111). Se destaca el trabajo de los funcionarios de carrera con sus labores frente a lo multilateral, los diversos compromisos del país en la arena internacional y frente a la atención de los connacionales en el exterior. El desarrollo de la COP16 en Cali fortaleció la imagen del país en la difícil tarea de lograr frenar el cambio climático. El enfoque feminista, la recuperación de patrimonio arqueológico, el establecimiento de lazos con África y la cancelación de deudas ante organismos internacionales también son hechos destacables. Asimismo, el llamado a la paz en Ucrania y Gaza son aspectos en los que Petro ha sido reiterativo, ante la indiferencia de otros mandatarios, aunque las decisiones finales pasarán por Washington y Bruselas.

El llamado a la transición energética es un punto válido, pero se ha desgastado debido a la crítica repetitiva (en Davos, la ONU, la COP16) sobre un Norte Global que afecta al resto de la humanidad. Se trata de una realidad que no se puede cambiar de inmediato, requiere de una transición paulatina e inteligente que va más allá de culpar a los poderosos, ellos también deben ser los agentes de cambio. 

El reciente triunfo de Trump representa un reto para la agenda doméstica y externa de Petro. La relación de Colombia con Estados Unidos ha sido compleja, pero a la vez fundamental para los intereses del país. La lucha contra las drogas y la cooperación en materia de seguridad son puntos de convergencia que se han mantenido en la agenda bilateral durante décadas. Aún no se conocen las posibles posturas de Marco Rubio frente las dictaduras y los gobiernos de izquierda, que, si bien no se proyectan como prioridades, podrían ser objeto de críticas, presiones o la posible indiferencia siempre y cuando no intervengan en la estabilidad del Hemisferio Occidental y no generen cambios en la lucha contra las drogas, el difícil control de la migración irregular y la venta de crudo.

La política exterior colombiana ha sido marcada por la violencia doméstica y la guerra contra las drogas. Luego de la firma de paz con las FARC en 2016 el país enfrenta un posconflicto complejo y el impacto de una dictadura vecina que continúa generando una masiva migración, retos que el país nunca había enfrentado. La polarización política ha generado una salida importante de ciudadanos; hace pocos días Reino Unido reinstauró la visa de turismo y de tránsito para los colombianos, debido a la migración irregular y excesiva solicitud de asilo, decisión que podría replicarse en otros países de Europa. Quedan dos años para que Petro culmine su paso por la Casa de Nariño; si el curso de la política exterior continúa así, estará muy lejos de marcar un referente en su correcta formulación. 

Le recomendamos:  La Declaración de Mendoza: ¿Cuál será el rol de las Américas en un mundo en guerra?

Acerca del autor

Fabio Sanchez
fsanchez@razonpublica.org | + posts

*Ph.D. en Relaciones Internacionales. Profesor titular, Universidad Sergio Arboleda, Bogotá, D. C. y miembro de la Red Colombiana de Relaciones Internacionales (RedIntercol).

2 comentarios

Fabio Sanchez

Escrito por:

Fabio Sanchez

*Ph.D. en Relaciones Internacionales. Profesor titular, Universidad Sergio Arboleda, Bogotá, D. C. y miembro de la Red Colombiana de Relaciones Internacionales (RedIntercol).

2 comentarios de “La política exterior de Gustavo Petro: evaluación preliminar”

  1. Vaya, me pregunto si el Ph. D. habrá notado tamaño contradicción en su pretendida crítica a la injerencia del gobierno colombiano en los asuntos de otros países. Mientras que lo que repudia y condena en uno, lo exige y demanda como imperativo en otro. Lo que se desprende de todo el escrito es que haga lo que haga, todo está mal por tratarse del titular del puesto de presidente, y del espectro ideológico-político en el que se mueve.

    1. Estimado Erwin, leí el artículo y tu comentario. El primero me pareció sereno y equilibrado, mientras que tu comentario muestra esa tendencia que caracteriza a los que siguen a Gustavo Petro: una defensa acrítica y sin objetividad Valoro que no hayas sido agresivo, como suelen serlo los petristas y como lo es el mismo presidente Petro. Personalmente siento un dolor agudo por la gran desilusión y frustración que me ha producido la irresponsabilidad histórica de Gustavo Petro. Estoy muy, muy preocupada por lo que viene para el país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

últimos artículos

Internacional

El presidente de Brasil a juicio por la pandemia

diego cardona
Internacional

La Cuarta Cumbre de UNASUR: ¿qué se hizo y qué falta?

El lugar donde murió con ofrendas
Internacional

¿Qué hay detrás de la tensión racial en Ferguson?

Internacional

El fin de las elecciones en Nicaragua o la dictadura de la amenaza fantasma

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.

Click to listen highlighted text!