
Lina Escobar, nueva magistrada de la Corte Constitucional: una elección clave en la coyuntura actual
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Su trayectoria tridimensional –con experiencia en las tres ramas del poder público– y su rigor académico sobre la propia Corte la convierten en una figura clave para la coyuntura que atraviesa el país.
La plenaria del Senado de la República eligió el pasado miércoles 4 de junio a la abogada Lina Marcela Escobar Martínez como nueva magistrada de la Corte Constitucional. Su elección, con una abrumadora mayoría, no solo pone fin a un proceso de selección seguido con gran atención ante los riesgos de cooptación del alto tribunal por el gobierno actual, sino que ubica en el corazón de la justicia a una jurista cuya trayectoria tridimensional –con experiencia en las tres ramas del poder público– y su rigor académico sobre la propia Corte la convierten en una figura clave para la coyuntura que atraviesa el país.
Escobar llega para ocupar la vacante que deja Diana Fajardo Rivera. Fue elegida de una terna enteramente femenina presentada por la Corte Suprema de Justicia, en la que también participaron las abogadas Myriam Carolina Martínez y Lisnéider Hinestroza. Para el miércoles, ya se anticipaba su elección porque en los días previos las bancadas de los partidos tradicionales Liberal, Conservador, Cambio Radical y La U habían anunciado su respaldo, lo que consolidaba una sólida e importante coalición política en torno a su nombre.
¿Quién es la nueva guardiana de la Constitución?
La abogada Lina Marcela Escobar fue elegida magistrada de la Corte Constitucional con 92 votos en el Senado, con los que superó de forma clara, pero además saludable, a las demás integrantes de la terna. En los actuales momentos de polarización, su designación ampliamente mayoritaria transmite una sensación de tranquilidad sobre su perfil y ofrece una señal clara acerca de su imparcialidad y suficiencia profesional al haber convencido a prácticamente todas las tendencias políticas representadas en la cámara alta del Congreso de la República. Su elección evita que la paridad de género en el alto tribunal se deteriore más y supone la llegada de una funcionaria con trayectoria en las tres ramas del poder público y experiencia en gestión administrativa en el sector privado, docente e investigadora.
Del aula a los estrados
La nueva magistrada se graduó como abogada en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, fortaleció su perfil académico con una maestría en Derecho Público en la Universidad Externado de Colombia y un máster en Derecho Parlamentario en la Universidad Complutense de Madrid. Es doctora en Derecho Constitucional en la Universidad del País Vasco, con una tesis sobre el control constitucional.
Su cercanía al derecho constitucional guio su formación académica, pero también su ejercicio profesional. Fue magistrada auxiliar del Consejo de Estado en la Sección Quinta, la encargada de dilucidar los asuntos electorales y de estudiar, entre otros temas, las inhabilidades e incompatibilidades de congresistas y demás servidores públicos. Adquirió una comprensión importante sobre las comunidades étnicas, minorías y población rom, fruto de su paso por la Dirección de Indígenas en el Ministerio del Interior. También trabajó en el Congreso de la República y por ello conoce de primera mano cómo se hacen las leyes y se hace el control político. Es decir, ha vivido cómo funciona en la práctica el sistema de frenos y contrapesos y ahora será ella quien contribuya de forma activa a efectuarla.
Una de las oportunidades principales que tiene la Corte Constitucional con Lina Marcela Escobar es la posibilidad de impulsar su modernización y la revisión de la gestión interna de sus procesos administrativos. Su experiencia en la Fundación Universitaria San Martín entre 2019 y 2021, en la que pudo recuperar a esta institución de un pasado complejo y lleno de dificultades financieras y administrativas, le servirá para que la Corte siga el camino de la innovación que le caracteriza. Así lo demostró en la rectoría de la Universidad San Martín, que tiene uno de los programas más interesantes en Derecho y que efectuó una apuesta por el uso de la tecnología en la formación de abogados y otros profesionales. Esta mirada no exclusivamente jurídica resultará muy enriquecedora.
Su experiencia universitaria no es solo administrativa. Su trayectoria docente e investigadora es muy amplia, tanto en universidades públicas como privadas. Su cercanía con alumnos de pregrado de distintas facultades la habilita para hablar con lenguaje claro y sencillo, a través de sus providencias, a los ciudadanos.
Como se observa, la nueva magistrada tiene un perfil que oscila entre teoría y práctica constitucional, y ese es uno de sus muchos puntos fuertes. La convicción que existe, a partir de sus distintas intervenciones ante el Congreso de la República y por su trayectoria profesional, es de que Lina Marcela Escobar defenderá sin titubear las instituciones democráticas de los fantasmas del populismo y totalitarismo, y que preservará en sus decisiones el estado social y constitucional de Derecho. De igual forma, ofrece un voto de confianza para preservar y fortalecer la legitimidad de la Corte ante los cuestionamientos sobre su independencia que surgieron por designaciones recientes.

Implicaciones de su elección en la coyuntura actual
La llegada de Lina Escobar a la Corte ocurre en un momento crucial. El país está inmerso en la discusión de importantes reformas e iniciativas impulsadas por el gobierno del presidente Gustavo Petro, las cuales, previsiblemente, terminarán siendo objeto de estudio por parte del alto tribunal. En este escenario, su perfil permite prever que su experiencia en las tres ramas se traducirá en una importante deferencia al legislador y a las decisiones de las demás altas cortes, salvo que encuentre evidencia clara de que ellas desconozcan de forma abierta las garantías fundamentales o los procedimientos a los que están sometidos para su formación.
Su trayectoria académica permite prever unos primeros años en los que buscará alinearse y ser coherente con la jurisprudencia constitucional y sus precedentes, antes que introducir cambios abruptos a posiciones tradicionales. Esto no implica que no hará progresivos y rigurosos ajustes a la manera como la Corte se pronuncia, pues este justamente ha sido uno de sus temas centrales de investigación. Buscará sin duda mejorar la técnica decisional de la Corte de cara al seguimiento a sus decisiones y privilegiar el lenguaje claro en su jurisprudencia.
La perspectiva de género sin duda estará presente en sus decisiones y seguramente avanzará en el desarrollo de mayores y mejores garantías para las mujeres y para las poblaciones vulnerables. Desde el punto de vista personal, Lina Marcela Escobar es una persona ponderada, discreta y amable, sin dejar de ser clara y directa. Quienes la conocen saben de su calidez humana y su sencillez. Hija, esposa y madre, jurista, académica y administradora, es una decisión acertada que aporta tranquilidad ante los riesgos que amenazan la estabilidad institucional del país.
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Acerca del autor

Juan Carlos Lancheros
*Fue magistrado Auxiliar de la Corte Constitucional. Director de la Fundación Derecho Justo. Abogado de la Pontificia Universidad Javeriana. Magíster (DEA) de la Universidad de Alicante (España), especialista en Argumentación Jurídica en dicha universidad y en Derecho Constitucional y Ciencias Políticas en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales en Madrid
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