Las ciudades en Colombia: buscando la senda de la prosperidad - Razón Pública
Inicio TemasPolítica y Gobierno Las ciudades en Colombia: buscando la senda de la prosperidad

Las ciudades en Colombia: buscando la senda de la prosperidad

Escrito por Alfredo Bateman

Panorámica de Bogotá.

Alfredo BatemanEl más reciente estudio sobre la prosperidad de las ciudades colombianas arroja resultados esperanzadores: la exclusión social y la pobreza han disminuido. Pero todavía no se consolidan las políticas que las aseguren en el camino de la prosperidad.

Alfredo Bateman*

El índice de prosperidad

Hace algunos días se presentaron los primeros resultados para las ciudades de Colombia del Índice de Prosperidad de las Ciudades de ONU-Habitat. Dicho índice fue diseñado en 2012 y hoy lo aplican más de 300 ciudades alrededor del mundo.

En Colombia, su medición fue posible gracias a la oficina de ONU-Habitat (hoy conocida como el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos), con el apoyo de la Financiera para el Desarrollo Territorial (FINDETER), la Alcaldía de Bogotá, la Agencia Colombiana de Cooperación Internacional y la Corporación Andina de Fomento.

Colombia tiene grandes vacíos de información territorial, pues existen pocos datos para hacer seguimiento riguroso a los problemas urbanos.

El CPI (por sus siglas en inglés) proporciona una medición multidimensional de la situación de las ciudades que permite identificar oportunidades y áreas potenciales de intervención para que ellas transiten por un sendero de prosperidad.

Esta medición considera la prosperidad sobre cinco dimensiones interrelacionadas que se refuerzan mutuamente:

1. La productividad;

2. La infrastructura;

3. La calidad de vida;

4. La equidad y la inclusión y

5. La sostenibilidad ambiental.

Ciudades e información

El primer mensaje del reporte de ONU-Habitat dice que Colombia tiene grandes vacíos de información territorial, pues existen pocos datos para hacer seguimiento riguroso a los problemas urbanos.

El índice de prosperidad urbana es relativamente exigente en cuanto a disponibilidad de información, y del grupo de 56 ciudades que hacen parte del sistema en Colombia, solamente hay información para estimar el índice en 23, todas ellas capitales de departamento.

índice de prosperidad urbana

Es importante mencionar que para este grupo, y para todas las ciudades de Colombia, los principales vacíos de información están en movilidad urbana y en sostenibilidad ambiental.

Y no hay duda de que estos dos factores son decisivos para la prosperidad urbana en el mundo actual. Por lo tanto, la primera recomendación es destinar mayores esfuerzos y recursos a recabar información pertinente en estas materias.

Los resultados

La comparación internacional de los resultados del índice de prosperidad demuestra que las ciudades colombianas se ubican en su gran mayoría en el grupo 3, que es el de “valores moderados sólidos” (17 ciudades); tres ciudades aparecen en el selecto grupo de ciudades con “valores sólidos”; y solo tres ciudades aparecen en el grupo 4 de “valores moderados débiles”.

En general, los resultados del IPU para Colombia dan un mensaje de optimismo sobre la capacidad de nuestras urbes para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Hoy en las ciudades de Colombia las externalidades negativas de las aglomeraciones (por ejemplo, los problemas de movilidad que afectan principalmente a los más pobres) parecen ser compensadas por externalidades positivas (por ejemplo, la posibilidad de obtener un empleo o iniciar un emprendimiento).

La mayoría de las ciudades colombianas parecen estar en una senda de la prosperidad y no se ven grandes distancias entre ellas, como sí ocurre en muchos otros países, lo cual añade la ventaja de tener un sistema relativamente equilibrado.

Sin embargo, un segundo mensaje anota que existe un grupo de ciudades atrapadas en lo que  podría  denominarse como “la  trampa de baja prosperidad urbana”. Dentro de esta categoría figuran ciudades como Quibdó, Riohacha o Buenaventura. Dichas ciudades requieren una atención especial, de manera que se logre involucrarlas en una ruta hacia la prosperidad urbana que sea sostenible con su desarrollo  endógeno.

Gráfica 1: Resultados del IPU para 23 ciudades de Colombia*

Gráfica 1: Resultados del IPU para 23 ciudades de Colombia*

                               Fuente: ONU-Habitat/Colombia.

*Rojo, ciudades grandes, verde, ciudades medianas y azul, ciudades pequeñas.

En tercer lugar, el tamaño de las ciudades tiene relación con el IPU, particularmente por la proporcionalidad entre el tamaño población y los resultados en productividad.

Pero lo anterior tiene excepciones. El caso notable es Bucaramanga que, junto a Bogotá y Medellín, presenta los mejores puntajes en el CPI. Entre las ciudades grandes aparecen más rezagadas Cartagena, Cali y Barranquilla.

Dentro de las ciudades intermedias se destacan los resultados de ciudades como Manizales, Pereira, Ibagué y Pasto, y aparecen en deuda ciudades como Cúcuta, Santa Marta o Villavicencio.

Entre las ciudades pequeñas son muy favorables los resultados de ciudades como Tunja y Armenia, mientras ciudades como Riohacha y Quibdó registran los mayores desafíos.

Lo anterior permite presentar tres grandes conclusiones generales:

i) Las economías de aglomeración son fundamentales para la prosperidad urbana,

ii)  No todo está predeterminado, puesto que algunas ciudades utilizan mejor que otras su tamaño relativo, y  

iii) Colombia debe avanzar hacia una forma efectiva de distribuir de manera uniforme los beneficios de la aglomeración.

Cali vista desde el sector de San Antonio.
Cali vista desde el sector de San Antonio.
Foto: franzpc

Lo urbano-rural, la inclusión y la productividad

Cuarto, desde las ciudades es posible avanzar hacia el cierre de la brecha rural/urbana, y sobre todo ante un escenario de posconflicto. La deuda histórica con el campo y lo rural, que confirma la escasa redistribución de los beneficios de la aglomeración, no se puede pagar sin las ciudades.

En el contexto colombiano parece darse una dicotomía inconveniente entre lo urbano y lo rural. Por ejemplo, el gobierno nacional recientemente presentó una misión de ciudades y una misión rural, cuando las circunstancias actuales exigen una sola misión de integración urbano-rural.

Quinto, los resultados promedio del CPI para las ciudades de Colombia muestran al mismo tiempo los avances en la inclusión social y la equidad, y los rezagos y desafíos en la productividad. Lo anterior demuestra que la política social de algunas de las principales ciudades del país ha sido exitosa y que ha servido el esfuerzo del gobierno nacional en combatir la pobreza, pero también demuestra lo difícil que es mantener estos resultados.

Gráfica 2: resultados promedios de las 23 ciudades por dimensiones

Gráfica 2: resultados promedios de las 23 ciudades por dimensiones

Fuente: ONU-Habitat/Colombia

Para la productividad es fundamental la correspondencia que existe con el tamaño de la población. Esta relación pone en evidencia la importancia de las economías de aglomeración como determinantes de la productividad y el bienestar económico.

El subíndice de productividad incorpora no solo variables del tamaño económico, sino otras relacionadas con la calidad del empleo generado o con los ingresos promedio de los hogares.

Gráfica 3: Índice de productividad y tamaño de la población

Gráfica 3: Índice de productividad y tamaño de la población

Fuente: ONU:Habitat/Colombia

Dicha relación es la esperada y es frecuentemente tratada en la literatura económica, que la explica por la importancia de las economías de aglomeración y el tamaño de los mercados para el crecimiento y el desarrollo económicos.

En búsqueda de la productividad

Entre los resultados destaca el desempeño de Bogotá y, especialmente, de Bucaramanga, en términos de la relación entre población y productividad. Estas ciudades aprovechan adecuadamente su tamaño en términos económicos. Lo contrario ocurre con ciudades como Santa Marta, Armenia y Cúcuta.

Ello muestra que si bien el papel de las economías de aglomeración es central, las ciudades intermedias, donde habita cerca del 40 por ciento de la población urbana en Colombia, no deben cruzarse de brazos y esperar a crecer para ser productivas. Por el contrario, las políticas públicas y la acción gubernamental juegan un papel fundamental en su aprovechamiento.

La mayoría de las ciudades colombianas parecen estar en una senda de la prosperidad y no se ven grandes distancias entre ​ellas.

Es evidente que un gran reto de las ciudades de Colombia será incluir a la población beneficiaria de los programas de asistencia social en procesos de generación sostenible de ingresos. Ello permitirá sostener los buenos resultados y asegurar una estrategia de salida de los programas sociales que no cause traumatismos ni riesgos de recaída.

En resumen, el CPU deja claro algunos de los retos de las ciudades colombianas y propone una forma de hacer seguimiento a la solución de los mismos. En lo fundamental, que es la integralidad de las intervenciones y de las políticas públicas, la clave es la prosperidad: las ciudades hoy requieren avanzar de manera conjunta en todas las dimensiones de la prosperidad urbana.

El reto que plantean estos resultados es superar la obsesión por los escalafones, la competencia entre ciudades y el márquetin desmedido y muchas veces vacío, y entender mucho más el poder de la cooperación, la gobernanza multinivel y el combate de los problemas comunes.

 

* Economista

twitter1-1 @alfredobateman

 

Artículos Relacionados

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies