Jorge Ivan Gonzalez - Andres Avellaneda, autor en Razón Pública
Foto: Facebook: Gustavo Petro

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Se necesita una reforma estructural para tener justicia tributaria. ¿Cómo debe ser esta reforma?

Andrés Avellaneda* y Jorge Iván González**

La política fiscal y la equidad

El presidente Duque se equivoca al afirmar que no se necesita una reforma tributaria. De hecho uno de los retos del presidente electo, Gustavo Petro, será ejecutar una reforma tributaria que reduzca el déficit fiscal heredado y le permita financiar su programa de gobierno: “Colombia potencia mundial de la vida”.

Aún no es claro cómo hará la reforma. El ministro de Hacienda designado, José Antonio Ocampo, dio algunos mensajes parciales, que retoman algunos elementos del plan de gobierno de Petro: además de crear nuevos ingresos, la reforma debe contribuir a reducir las desigualdades.

El segundo propósito marca el sello distintivo de la nueva administración, ya que el aumento de los impuestos era un plan explícito de todas las reformas anteriores. La equidad es un asunto fundamental para Petro, así que cualquier diseño tributario apuntará a alcanzarla.

Más allá de los debates sobre el significado de la equidad, hay un cierto consenso en el campo de la política económica sobre que el Gini es un buen indicador del nivel de desigualdad. Una política fiscal es equitativa si reduce el Gini. Esta es la prueba ácida.

La política fiscal tiene dos lados: los tributos y el gasto. La fórmula para mejorar la equidad es sencilla: el Gini baja si los ricos pagan impuestos y no reciben subsidios y, además, si los pobres no pagan impuestos y sí reciben subsidios. La fórmula matemática es muy simple, pero deben superarse enormes obstáculos políticos para aplicarla.

Los grandes ricos se las ingenian para no pagar impuestos, así que luchar contra la inequidad tributaria es un reto durísimo, que exige la ayuda de algún Coloso, el de Rodas o el de Goya.

La política fiscal se ha concentrado en la calidad del gasto y ha descuidado el aspecto tributario en la búsqueda de una mayor equidad. Esto sucede porque el costo político de los subsidios es menor que el de los tributos. Pero aunque hay avances en la focalización de los subsidios, los efectos sobre la equidad han sido débiles. Por eso el cambio debe ser por el lado de los tributos.

La inequidad tributaria

El Coloso

Nueva reforma tributaria 2022
Los diagnósticos recientes sobre la inequidad tributaria son contundentes. La Comisión de Beneficios Tributarios, contratada por el exministro Carrasquilla dice: “… las Tasas Efectivas de Tributación (TET) que los individuos pagan sobre sus ingresos laborales, ingresos de negocios personales y las rentas de capital en Colombia son demasiado bajas” (énfasis añadido).

Las tarifas efectivas del impuesto a la renta de las personas que están en los centiles superiores de la distribución del ingreso son bajísimas, inferiores al 3%.

En los debates sobre las reformas tributarias se insiste mucho en las tarifas nominales, pero no se ahonda en las causas de las bajas tarifas efectivas. Y, sin duda, este será un tema álgido con la nueva reforma tributaria.

El asunto no es menor. Según la denuncia de ProPublica, una organización sin ánimo de lucro, la tarifa efectiva del impuesto a la renta que pagan los súper ricos en Estados Unidos es risible: Warren Buffett 0,10%, Jeff Bezos 0,98%, Michael Bloomberg 1,30% y Elon Musk 3,27%. Pero la tarifa efectiva de una persona de ingresos medios es de 14%.

Los grandes ricos se las ingenian para no pagar impuestos, así que luchar contra la inequidad tributaria es un reto durísimo, que exige la ayuda de algún Coloso, el de Rodas o el de Goya.

Superando los errores de Carrasquilla

El gobierno electo sabe que debe evitar los dos errores graves que cometió Carrasquilla y que afectaban a los grupos medios y vulnerables.

El primero fue tratar de subir el IVA. Este impuesto debe dejarse como está. Y quizás pensar en una compensación que deben pagar los grupos de ingresos altos. El anuncio de Ocampo de eliminar los días sin IVA es bienvenido.

El segundo error de Carrasquilla fue ampliar la base de los contribuyentes hacia abajo. El nuevo gobierno dijo que centrará su atención en los ricos y en los súper ricos. Hacia allí debe inclinarse la balanza.

Pero el debate sigue abierto en temas como el aumento de la tarifa efectiva reduciendo exenciones y el análisis sobre qué puede hacerse con los dividendos y el patrimonio.

El ingreso medio de los hogares colombianos es relativamente bajo, y por eso no se les debería aumentar el impuesto a la renta a estos grupos. Las definiciones de las clases sociales que tiene el Dane, inspiradas en López-Calva y Ortiz, son muy discutibles desde la perspectiva sociológica, pero ilustran la reflexión.

  • Un hogar pobre es aquel con un ingreso per cápita inferior a la línea de pobreza monetaria, $354.031 en 2021, quienes representaron el 39,3% en 2021.
  • Un hogar vulnerable es aquel con un ingreso per cápita entre la línea de pobreza y $690.524 mensuales, quienes representaron el 31,0% de la población total.
  • Un hogar de clase media es aquel con ingresos per cápita entre $690.524 y $3.718.204 al mes, quienes representan el 27,8% de la población total.
  • Un hogar de clase alta es aquel cuyo ingreso per cápita supera los $ 3.718.204 mensuales, quienes representan el 1,8% de la población. Si una persona gana $10 millones y vive sola, pertenecería a la “clase alta” pero si vive con 4 personas que no tienen ingresos ese hogar será de clase media.

Esta clasificación le sirvió a Carrasquilla para afirmar que debía ampliarse la base tributaria, de manera que la clase media también pagara el impuesto a la renta. La indignación se agravó porque el anuncio se hizo cuando la pandemia estaba en uno de sus momentos más críticos.

El nuevo gobierno entiende que la carga del impuesto a la renta no puede caer en la llamada clase media o en la parte inferior de la clase alta.

Nueva reforma tributaria 2022
Foto: Facebook: Gustavo Petro - Uno de los retos del presidente electo, Gustavo Petro, será ejecutar una reforma tributaria que reduzca el déficit fiscal heredado y le permita financiar su programa de gobierno.

Puede leer: La reforma tributaria y los subsidios sociales: inequidad e ineficiencia

Lejos de la Constitución del 91

Múltiples organismos multilaterales y académicos coinciden en algo: el sistema tributario colombiano viola la Constitución porque no es progresivo y falla en eficiencia.

Es importante que esta reforma tributaria avance hacia la justicia tributaria. Para ello la balanza de la tarifa del impuesto a las personas naturales debe inclinarse hacia el lado de los ricos y los súper ricos. Deben eliminarse numerosas exenciones. Y, además, deben examinarse los mecanismos que aumenten los impuestos a los dividendos y al patrimonio.

*Este artículo hace parte de la alianza entre Razón Pública y la Facultad de Economía de la Universidad Externado de Colombia. Las opiniones expresadas son responsabilidad de los autores.

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Jorge Ivan Gonzalez - Andres Avellaneda

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Jorge Ivan Gonzalez - Andres Avellaneda

*Cofundador de Razón Pública. Para ver el perfil del autor haga clic aquí.
**Investigador de la Universidad Externado de Colombia.

Foto: Presidencia de la República - La discusión sobre una reforma pensional vuelve a tomar fuerza en el contexto de los debates para las elecciones a la presidencia.

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Explicación actualizada y clara del problema pensional en Colombia, de los dos regímenes que tenemos, y de las propuestas de reforma que se han hecho o que han sido formuladas por los candidatos.

Jorge Iván González* y Andrés Avellaneda**

El rol de la estética y el arte en comunidades en transición política" - Facultad de Ciencias Sociales y Humanas

El sistema

La discusión sobre una reforma pensional vuelve a tomar fuerza en el contexto de los debates para las elecciones a la Presidencia.

Hay dos caminos para pensionarse en Colombia: (i) el Régimen de Prima Media (RPM), administrado por Colpensiones, y (ii) el Régimen de Ahorro individual con Solidaridad (RAIS), administrado por los fondos de pensiones (AFP) como Porvenir, Colfondos, Protección y Skandia. Estos dos modelos se excluyen mutuamente.

Existen además otras modalidades “especiales”: el Fondo Nacional de Prestaciones (Fomag), la Caja de Retiro de las Fuerzas Militares (Cremil) o la Caja de sueldos de Retiros de la Policía Nacional (Casur).

El régimen de Colpensiones

Los aportes realizados por las empresas y los trabajadores en este régimen van a un fondo público que pretende garantizar la pensión de quienes cumplan las condiciones de edad y de semanas mínimas de cotización. La idea es sencilla: los jóvenes de hoy contribuyen a garantizar la pensión de los viejos de hoy.

El sistema es exitoso si se cumplen dos condiciones: una relativa estabilidad demográfica, e impedir el aumento de la pensión en el último momento de la vida laboral del individuo para evitar abusos.

Si el trabajador elige este régimen y cumple sus requisitos, el monto de la pensión oscila entre el 55 % y el 65 % del ingreso base de liquidación (IBL). El IBL se calcula como el promedio del salario, sin efectos inflacionarios, de los últimos diez años. Además, por cada 50 semanas adicionales cotizadas, el porcentaje aumenta progresivamente hasta llegar al 80 % del IBL.

Si el trabajador fallece antes de cumplir los requisitos para pensionarse y tenía a su cargo a otras personas (madre, padre, hermano, conyugue, hijos), ellas podrán reclamar el 100 % de la pensión, siempre y cuando demuestren que dependían del trabajador.

Si el trabajador cumple la edad de pensionarse, pero no tenía las semanas cotizadas, y demuestra la imposibilidad de trabajar, tendrá derecho a recibir el dinero que cotizó al sistema ajustado por inflación.

Puede leer: La reforma pensional de Asofondos

El régimen de los fondos

Los trabajadores que hacen parte de este régimen pueden pensionarse a la edad que quieran, siempre y cuando los aportes hechos a su cuenta individual les permitan obtener una pensión mensual superior al 110 % del salario mínimo.

El monto de la pensión depende del valor de los aportes hechos, incluidos los rendimientos (positivos o negativos), y del cálculo actuarial sobre la duración probable de la pensión. Dicho cálculo depende de la edad del pensionado, de su cónyuge y de los hijos que puedan tener derecho a la pensión.

Los sistemas pensionales son deficitarios por naturaleza. La falta de autosostenibilidad será más evidente a medida que el número de pensionados aumente.

El cotizante debe someterse a los vaivenes del mercado financiero, porque la tasa de rendimiento es incierta. El principio fundante del régimen es: el joven de hoy invierte sus recursos en el sistema financiero para obtener una pensión que depende de las rentabilidades del mercado de capitales.

Aquí se pierde el apoyo intergeneracional del régimen de prima media. Además, el trabajador debe enfrentarse a los movimientos erráticos de los mercados financieros y bursátiles, y el monto de su pensión será función del albur del ciclo de las bolsas.

El Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad tiene cuatro modalidades de pensión:

  • Renta Vitalicia Inmediata. El afiliado contrata con una aseguradora una renta mensual hasta su fallecimiento y el pago a sus beneficiarios hasta que éstos tengan derecho.
  • Retiro Programado. El afiliado obtiene su pensión con cargo a su cuenta individual. Cada año se calcula una cuota anual que depende del dinero en la cuenta de ahorro individual y del cálculo actuarial. Los riesgos de vivir más y los menores rendimientos son asumidos por el pensionado, ya que el valor de las mesadas puede disminuir con el tiempo.
  • Garantía de pensión mínima. Los afiliados que cotizaron como mínimo 1.150 semanas durante su vida laboral y que no alcanzaron el monto necesario para una pensión de un salario mínimo en el momento de su jubilación (62 años hombres y 57 años mujeres), tendrán derecho a que el gobierno les complete la parte que hace falta para obtener su pensión.
  • Devolución de saldos. A las personas que no cumplan el número de semanas necesarias para financiar una pensión se les devolverán los aportes realizados, ajustados por inflación, más los rendimientos financieros.

Problemas del sistema de pensiones

Ninguno de estos modelos cumple el propósito del sistema pensional: “garantizar a la población el amparo contra las contingencias de la vejez, invalidez o muerte”.

Por eso se necesitan cambios radicales. Algunos de los problemas del sistema pensional son:

  1. Ambos sistemas son subsidiados por el Estado. El RAIS no se autofinancia, porque la garantía de pensión mínima puede cumplirse únicamente con los recursos públicos. Además los regímenes fallan en cobertura, sostenibilidad y equidad. Si desea avanzarse hacia la universalización de las pensiones, deberá mejorarse el recaudo de impuestos generales: no basta con ampliar la cobertura del RAIS.
  2. Altas comisiones. Tienen que revisarse las comisiones de administración y seguros que cobran los fondos de pensiones (3% de los aportes). Las comisiones de administración podrían disminuir; los recursos que manejan los fondos privados son enormes: 358 billones de pesos.
  3. Monopolio económico. El monopolio de Porvenir y Protección debería acabarse. Porvenir pertenece al Grupo Aval y Protección al Grupo Empresarial Antioqueño (GEA). Estas entidades concentran el 85 % del ahorro pensional y así obstaculizan la competencia.
  4. Inversiones privadas. El destino de la inversión de los fondos de pensiones debe discutirse públicamente. El ahorro financiero de la sociedad debería apalancar inversiones productivas con efectos multiplicadores. Los recursos deben estimular la economía limpia, algo que aún no sucede.

Intereses privados. Los fondos privados no deberían invertir en empresas del respectivo grupo económico, algo que se aprobó con el Decreto 1486 de 2018, firmado un día antes de que acabara la presidencia de Santos. Protección puede adquirir acciones de las empresas del GEA y Porvenir de las del Grupo Aval, pero estas operaciones dan prioridad a los intereses del grupo sobre los de los ahorradores.

Sistema de pensiones en colombia

Lea en Razón Pública: Fondos privados de pensiones: una opción inequitativa y costosa

Propuestas de solución

Hay numerosas propuestas para modificar el sistema pensional.

  1. Asofondos propone marchitar el RPM, pero allí no radica el problema pensional.
  2. Los sistemas pensionales son deficitarios por naturaleza. Debe esperarse que lo mismo suceda con el RAIS. La falta de autosostenibilidad será más evidente a medida que el número de pensionados aumente. Por ahora, los fondos privados son muy jóvenes y los pensionados son relativamente pocos.
  3. Según la Comisión de Gasto, podrían trabajarse con un sistema de “pilares”. El primero tendría como base el sistema de prima media, se aportarían hasta “X” número de salarios mínimos y después de ese punto se pasaría al segundo pilar, el de ahorro individual. Ambos pilares pueden ser administrados por entidades públicas o privadas. El debate esta en cuál es el punto para pasar del primer pilar al segundo. Fedesarrollo propuso que fuera de un salario mínimo, Alejandro Gaviria, de 1,5 salarios mínimos, y Gustavo Petro propuso que fuera de 4.
  4. También deben hacerse cambios “paramétricos” como aumentar la edad para tener derecho a la pensión.
  5. Por último, es necesario acabar con los sistemas “especiales”.

*Este artículo hace parte de la alianza entre Razón Pública y la Facultad de Economía de la Universidad Externado de Colombia. Las opiniones expresadas son responsabilidad de los autores.

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Jorge Ivan Gonzalez - Andres Avellaneda

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Jorge Ivan Gonzalez - Andres Avellaneda

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**Investigador de la Universidad Externado de Colombia.

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