Daniela Acosta-Isabella Pineda- Javier Revelo-Sandra Botero, autor en Razón Pública
Foto: Defensoría del Pueblo

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¿Cómo se han elegido defensores del pueblo en Colombia? ¿Cómo afecta nuestra democracia? ¿Qué oportunidad tiene el presidente Petro? Aquí le contamos sobre el estudio que responde estas preguntas.

Daniela Acosta Valencia*, Isabella Pineda Gutiérrez**, Javier Revelo Rebolledo*** y Sandra Botero Cabrera****

La defensoría como ficha política

En las próximas semanas, el presidente Gustavo Petro deberá conformar una terna para que la Cámara de Representantes elija al nuevo defensor del Pueblo. Aunque el proceso de elección apenas inicia, varios medios de comunicación han criticado la posibilidad de que el nuevo defensor sea poco independiente del gobierno y que no tenga una trayectoria profesional en temas de derechos humanos. 

El presidente Petro tiene una oportunidad histórica para cambiar la forma como los presidentes han conformado las ternas de candidatos a defensor del Pueblo.

Los presidentes, por medio de su poder de nominación, históricamente han impulsado la elección de defensores del gobierno en lugar de defensores del pueblo.

Este artículo presenta los resultados de un estudio impulsado por el semillero Política y Derecho(s) de la Universidad del Rosario, que buscó comprender, con base en información de prensa, el proceso de elección y el perfil de los defensores del Pueblo que ha tenido Colombia entre 1991 y 2024. 

Este estudio demuestra que los presidentes, por medio de su poder de nominación, históricamente han impulsado la elección de defensores del gobierno en lugar de defensores del pueblo. Se llegó a esta conclusión después de analizar la filiación partidista, la orientación política y las relaciones personales entre los distintos presidentes y los defensores. 

¿Cuestión de partido e ideología? 

La primera dimensión para analizar la relación entre los presidentes y los defensores es el partido político al que pertenecen. Identificamos el partido de ambos y, además, determinamos si el partido del defensor hacía parte de la coalición de partidos que apoyó al gobierno en su momento. 

La Tabla 1 presenta esta información y muestra los vínculos partidistas que existieron entre casi todos los defensores y los presidentes que los ternaron.

Tabla 1 Presidentes y defensores según su partido, relación con la coalición de gobierno y orientación política (1991-2024)

En principio, podría pensarse que los presidentes suelen ternar candidatos de su mismo partido. La elección de Carlos Negret sería un buen ejemplo de esta intuición. El expresidente Juan Manuel Santos, que había sido elegido con el aval del Partido de la U, impulsó la elección de Negret en 2016 mediante la conformación de una terna “de uno”. 

Ese proceso fue poco competitivo porque los otros dos candidatos (Caterina Heyck Puyana y Andrés Santamaría), a diferencia de Negret, tuvieron menos de una semana para hacer campaña. Antes de su postulación, Negret había trabajado en la campaña de reelección de Santos y había sido el secretario general del partido de La U. 

Sin embargo, la mayoría de los casos no se parecen al de Negret. De hecho, tan sólo tres de los siete defensores del Pueblo (José Fernando Castro, Jorge Otálora y Carlos Negret) hacían parte del mismo partido del presidente. El expresidente Samper facilitó la elección de un defensor liberal (Castro), así como el expresidente Santos favoreció al partido de La U (Otálora y Negret).  

El criterio determinante parece ser la relación de los defensores con uno de los partidos que hicieron parte de la coalición de gobierno que acompañó al presidente del momento. La segunda columna de la Tabla 1 muestra que seis de los siete defensores elegidos vinieron de partidos que, en su momento, hacían parte de la coalición de gobierno. 

El caso de Vólmar Pérez ayuda a entender esta tendencia, puesto que fue elegido a pesar de que no pertenecía al partido político del expresidente Uribe. La elección de Pérez le permitió al expresidente afianzar su relación con el Partido Conservador

La segunda dimensión tiene que ver con las orientaciones políticas. Clasificamos tanto a los presidentes como a los defensores en tres grandes categorías (izquierda, centro y derecha) con el objetivo de determinar si entre ellos existió alguna afinidad ideológica. 

La Tabla 1 muestra que seis de los siete defensores han tenido una orientación política similar a la que tenía el presidente: Samper y Castro (1996-2000); Uribe y Pérez (2004-2012); Santos y Otálora (2012-2016); Santos y Negret (2016-2020); y Duque y Camargo (2020-2024). Esta tendencia no es sorprendente, pues coincide con la estrecha relación de los defensores con alguno de los partidos de la coalición de gobierno. 

Las relaciones personales entre el presidente y el defensor

La última dimensión buscó determinar si existió una relación de parentesco o amistad entre los presidentes y los defensores. A diferencia de las dos dimensiones anteriores, no encontramos evidencia suficiente en la prensa para afirmar que las relaciones personales entre los presidentes y los defensores han sido la regla. 

Tan solo en un caso encontramos una clara cercanía personal. Carlos Camargo fue elegido defensor en 2020 de una terna elaborada por el expresidente Iván Duque. Ambos coincidieron en la Universidad Sergio Arboleda como estudiantes de derecho y el expresidente reconoció que Camargo era su buen amigo. Camargo renunció al cargo de defensor en busca de un alto cargo en dicha universidad. 

La oportunidad de Petro

En conclusión, el estudio sistemático de todos los procesos de elección del jefe máximo de la Defensoría del Pueblo confirma la tendencia de los presidentes a buscar la elección de defensores del gobierno en lugar de defensores del pueblo.

Foto: Defensoría del Pueblo - No hay evidencia suficiente para afirmar que las relaciones personales entre los presidentes y los defensores han sido la regla.

El presidente Gustavo Petro no debería repetir lo que hicieron sus antecesores. El proceso de elección que inicia es una oportunidad histórica para cambiar la tendencia a elegir defensores del gobierno.

La cercanía de los candidatos a un partido de la coalición de gobierno y su orientación política parecen ser las dos dimensiones fundamentales presentes en la mayoría de las ternas. Esta tendencia, sin embargo, ha limitado las posibilidades de la Defensoría para defender los derechos humanos de una forma independiente. 

El presidente Gustavo Petro no debería repetir lo que hicieron sus antecesores. El proceso de elección que inicia es una oportunidad histórica para cambiar la tendencia a elegir defensores del gobierno. Necesitamos a un verdadero defensor/a del Pueblo (y, por cierto, ya es hora de que sea una mujer). 

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Daniela Acosta-Isabella Pineda- Javier Revelo-Sandra Botero

Escrito por:

Daniela Acosta-Isabella Pineda- Javier Revelo-Sandra Botero

* Estudiante de Ciencia Política y Gobierno en la Universidad del Rosario.
** Politóloga de la Universidad del Rosario.
*** Politólogo de la Universidad Javeriana, abogado de la Universidad Nacional, doctorado y magíster en Ciencia Política de la Universidad de Pennsylvania, profesor de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario.
**** Historiadora de la Universidad Nacional, maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Texas, doctorado en Ciencia Política en la Universidad de Notre Dame, profesora de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario

ISSN 2145-0439

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