Es normal que cualquier extranjero que llegue por primera vez a Bogotá quiera conocer el centro. Por estos días el recorrido por la séptima es un camino lleno de vergüenza para quienes se arriesguen a transitarlo.
Fotografías de Angélica Zambrano @Anyelik.
Residentes y comerciantes son los que más sufren con las obras de la séptima. Desde octubre la firma contratista suspendió las actividades por problemas financieros. El tiempo pasó y llegamos a diciembre. En la séptima de los postes ya cuelgan las luces que podrían "alegrar" las fiestas de fin de año en Bogotá.
Miles de personas tandrán que sortear el típico recorrido del septimazo superando diversos obstáculos a lado y lado: material abandonado, baldosas instaladas que ya se están desprendiendo, huecos, varillas que sobresalen del pavimento y otros.
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Escrito por:
Equipo Razón Pública
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