Vientos desfavorables para la democracia en América Latina - Razón Pública
Inicio TemasPolítica y Gobierno Vientos desfavorables para la democracia en América Latina

Vientos desfavorables para la democracia en América Latina

Escrito por Andrés Segura
Andres Segura

Los resultados de la encuesta de Latinobarómetro muestran que el pesimismo de la población sobre la democracia ha persistido después de la pandemia. Colombia debe poner mayor atención a esta tendencia.

Andrés Segura*

Pesimismo en el aire

El pesimismo es el estado de ánimo de América Latina.

La prensa habla de otra década perdida y aumenta el descontento de los habitantes con la democracia y sus instituciones. Los cambios socioeconómicos son negativos o son insuficientes, y es demasiado el cansancio frente a las élites.

Desde hace un cuarto de siglo, la Corporación Latinobarómetro mide el estado de ánimo de la ciudadanía latinoamericana y su percepción sobre sus democracias. Para el informe 2020-2021 se llevó a cabo una encuesta en 17 países en medio de la reactivación y la incertidumbre sobre el futuro después de un año tan atípico.

“Los resultados muestran que no hay ilusión, no se ha disipado el malestar anterior, sino que parece reafirmarse la decisión de no ceder en la demanda de una vida mejor. En este escenario, todas las demandas se vuelven más inelásticas”, concluye el informe.

Este hecho confirma que el pesimismo, el desasosiego y la desconexión de los latinoamericanos con sus sistemas políticos son hechos arraigados y que los lideres no logran contrarrestar esta tendencia.

No puede dejarse de lado el hecho de que este estudio se hizo semanas después de haber sido levantados los confinamientos debidos a la pandemia. El pesimismo en las respuestas era previsible, debido a las debilidades de las diferentes instituciones para atender la pandemia.

A grandes rasgos, los resultados no trajeron cambios significativos en comparación con las encuestas anteriores; las tendencias se consolidaron, en la mayoría de los casos negativas.

Este hecho confirma que el pesimismo, el desasosiego y la desconexión de los latinoamericanos con sus sistemas políticos son hechos arraigados y que los lideres no logran contrarrestar esta tendencia.

Foto: Flickr - La mala imagen del sistema democrático en América Latina también se refleja en la débil confianza en sus instituciones.

La democracia en la región

La indignación no conduce directamente hacia un rechazo del sistema democrático, como podría suponerse, ni tampoco hacia una preferencia por los modelos autoritarios. Pero sí alimenta una indiferencia creciente frente al tipo de régimen que refleja la desconexión entre los ciudadanos y las instituciones políticas, lo cual puede considerarse como un escenario peor.

A mayor edad hay más cercanía hacia los regímenes democráticos, a menor edad, más cercanía al autoritarismo y la indiferencia.

Varios pensadores abordaron este sentimiento en las últimas dos décadas y lo relacionaron directamente con las manifestaciones sociales que se presentaron alrededor del mundo. Las protestas en Latinoamérica serían un reflejo más de este sentimiento.

Los rasgos más interesantes entre los encuestados son la edad y el acceso a la educación: a mayor edad hay más cercanía hacia los regímenes democráticos, a menor edad, más cercanía al autoritarismo y la indiferencia.

La democracia tiene mayor aceptación entre las personas con más educación y la indiferencia tiene más presencia entre quienes apenas tienen educación básica. Por otro lado, parece que el autoritarismo no cambia según la educación.

¿La democracia para qué?

La mala imagen del sistema democrático en América Latina también se refleja en la escasa confianza en sus instituciones.

Las personas perciben que los encargados de responder a sus demandas y gestionar las relaciones entre las diferentes entidades no cumplen con su labor. Además, en el imaginario de la región prevalece la idea de que se gobierna para unos pocos.

Esta percepción trasciende los límites del sector público y llega hasta las instituciones privadas y sociales.

Puesto que las mediciones no presentan cambios significativos respecto de encuestas anteriores, parece que las manifestaciones y protestas se sustentan en esta insatisfacción arraigada que causa la percepción negativa, y no en elementos coyunturales como algunos líderes intentan plantear.

Igualmente, la lentitud y falta de adaptación para responder a los desafíos que traen los cambios sociales y económicos (en ocasiones empujados por las nuevas tendencias digitales) agravan la desconfianza frente al sistema.

Los problemas de la sociedad quedan sin solución y así se ahonda la brecha social. Paradójicamente, entre más se habla de innovación pública, menos se innova.

Colombia frente a la región

En los últimos años, el caso colombiano resalta respecto del apoyo a la democracia, pues el país registra una de las caídas más significativas entre 2018 y 2020: de un 54 % pasó a un 43 %, por debajo del promedio regional. Este indicador muestra el efecto de la débil respuesta del gobierno a las demandas ciudadanas, efecto que también se refleja en las protestas entre 2019 y 2021.

En casi todos los indicadores el país esta por debajo del promedio regional. Esto corrobora el mal momento del estado de ánimo de los colombianos, condición que seguramente será decisiva para las elecciones de 2022.

Desde hace tiempo se alerta sobre la tendencia ‘antiestablecimiento’. Varios países del hemisferio muestran las consecuencias y los peligros de este fenómeno. El informe parece confirmar los temores.

Algunos plantean que la situación actual aumentará las preferencias por propuestas de “mano dura”, como consecuencia de la debilidad de las instituciones, pero el estudio parece desmentir esta idea al no mostrar una diferencia marcada en la región frente a mediciones anteriores en las preguntas que puedan sugerir esta preferencia.

Artículos Relacionados

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies