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Venezuela: ¿qué sigue ahora?

Escrito por Socorro Ramírez
Socorro Ramirez

Socorro RamirezLos resultados de las elecciones fueron contundentes, pero las reacciones de los protagonistas dan tanto para esperar un diálogo mesurado como para temer que aumente la confrontación. El proceso no será cosa de días sino de años.  

Socorro Ramirez*

Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional de Venezuela.

Resultados sorprendentes

La Mesa de Unidad (MUD) logró la mayoría calificada en la Asamblea Nacional de Venezuela, con 112 diputados y una representación que se extiende por todo el territorio.

En efecto, la MUD triunfó en 20 de los 24 estados y revirtió la ventaja que siempre sacaba el chavismo gracias a la distorsión del peso electoral de las regiones. Con 57 por ciento de los votos, la MUD obtuvo el 67 por ciento de los escaños. En 2010 ganó en los 6 Estados con más electores y con el 52 por ciento de los votos solo logró 64 diputados.

Ahora le sacó más de dos millones de votos al Gran Polo Patriótico (GPP, conformado por el Partido Socialista Unificado de Venezuela –PSUV- y sus aliados), que solo ganó en 4 estados y, con el 40,8 por ciento de votos, obtuvo 55 curules (33 por ciento).

El resultado sorprende. Al finalizar la campaña parecía reducirse la ventaja de la oposición, como lo mostró Luis Vicente León, director de Datanálisis. Chavistas y opositores aspiraban a conquistar la mayoría simple. La abstención parecía subir en virtud de la  propagación de miedos según los cuales (1) un triunfo opositor recortaría beneficios sociales y dispararía la violencia, (2) el voto no sería secreto y repercutiría sobre el empleo o las subvenciones estatales y (3) los colectivos armados amedrentarían a los votantes.

Maduro oscila entre la amenaza y la aceptación del resultado. 

El resultado también fue sorprendente porque se dio después de una campaña adelantada en medio del ventajismo oficial, donde se intentó desestimular o confundir al elector, y que  concluyó con irregularidades el día de las elecciones. Hubo demoras en la apertura de mesas, en poner en marcha las máquinas, en el cierre de centros electorales y en el anuncio de resultados por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE). A medianoche el CNE dio a la oposición la mayoría simple, al día siguiente anunció que alcanzaba tres quintas partes y solo al final del tercer día reconoció que había logrado los dos tercios de la Asamblea.

Las reacciones

El Presidente venezolano, Nicolás Maduro.
El Presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Foto: Presidencia de Venezuela

Nicolás Maduro reconoció pronto el triunfo de la oposición  pero enseguida lo atribuyó a la “guerra económica” y a “la “contrarrevolución”. Ahora regaña a los electores, lanza nuevas amenazas y dice que el diálogo será con el pueblo, no con la oposición. Y ha convocado cuatro procesos con el fin de procesar lo que llamó una “bofetada para despertar”: (1) reuniones del partido de gobierno y los aliados (2) comisiones para generar planes de renovación (3) petición de renuncia de su gabinete y 4) plan de regreso de los militares que estaban en la administración pública a las fuerzas armadas.

Diosdado Cabello aseguró que “No habrá pacto con la burguesía". El jefe del comando electoral, Jorge Rodríguez, dijo que “la oposición provocó una guerra, más que una campaña electoral”. En cambio Elías Jaua reconoció "se nos acabó el tiempo de los diagnósticos. Es hora que nosotros impulsemos las rectificaciones”. Por su parte los sindicalistas denuncian a altos funcionarios, quienes responden tachando de  malagradecidos a los empleados y los amenazan con quitarles bonos o empleo.

Más autocríticos fueron los analistas próximos o disidentes del chavismo.

Vladimir Villegas afirmó que la derrota es resultado de graves errores, como “la prepotencia en el ejercicio del poder, la subestimación de la crítica, la renuencia a tomar medidas económicas que la realidad viene demandando, y la creencia de que la fidelidad del pueblo chavista es a prueba de todo”. Eso no se puede ocultar, minimizar ni justificar”.

-Para Carlos Hurtado, del Frente Patriótico Clase Media Socialista: “los venezolanos dijeron que estaban cansados y hartos de la mentira”.

Nicmer Evans, de Marea Socialista, aseveró que “tratar de atribuirle toda la responsabilidad a la guerra económica es estar, francamente, desconectado de la realidad".

-Javier Vivas Santana escribió en el portal Aporrea que Maduro ha sufrido un descalabro por su gestión "nefasta, sectaria, corrupta y ramplona". "Maduro y Cabello deben renunciar a seguir estando en las cúpulas del PSUV”.

Las reacciones de los ganadores fueron más conciliadoras:

-El secretario general de la MUD, Jesús Torrealba afirmó que “El voto logró vencer democráticamente a un Gobierno que no es democrático", y agregó: “No habrá revanchismo (…) La Constitución será una brújula común". E instó a la oposición a reinventarse: "No es lo mismo unirse para oponerse, que unirse para legislar” Y propuso priorizar leyes sobre abastecimiento, protección al consumidor, seguridad ciudadana, salarios, pensiones, servicios públicos, vivienda, corrupción y amnistía general.

-La mayor votación opositora la obtuvo el partido Primero Justicia, al cual pertenece el excandidato presidencial Henrique Capriles, cuyo presidente afirmó: “No venimos con una factura, no venimos a una cacería de brujas”.

-En votos opositores siguió Acción Democrática, cuyo vocero, Henry Ramos Allup, dijo que deben actuar no como contrapoder sino como poder autónomo. Y ha propuesto elegir la nueva directiva de la Asamblea por consenso y no por votación porque si el Ejecutivo devuelve las leyes tendrían facultades para promulgarlas.

Maduro oscila entre la amenaza y la aceptación del resultado. La oposición celebra sobriamente su triunfo aunque sus tendencias internas apuntan hacia distintos lados. Ojalá unos y otros no frustren el manifiesto civismo venezolano que volvió a ver en el voto la posibilidad de tramitar los conflictos.

¿Perdió Maduro o ganó la oposición?

Por fuera del oficialismo duro, para quien simplemente triunfó la “guerra económica”, predomina la idea de que hubo voto castigo a Maduro:

-Para Vladimir Villegas, más que la MUD, ha ganado la “inconformidad, molestia e incluso rabia por los desaciertos económicos, por privilegiar la pugnacidad por encima de la búsqueda de soluciones concertadas a los graves problemas nacionales”.

-Nicmer Evans dijo que la victoria no fue de una propuesta sino "consecuencia de una reacción en contra de un gobierno que no ha logrado generar el impacto social y económico para satisfacer las necesidades de la gente".

-Margarita López Maya opina que fue un voto castigo más que un rechazo a un modelo.

Sin duda hubo un masivo voto castigo. Pero si la inconformidad le ganó a la abstención, a los miedos, ventajas e irregularidades y logró ser encauzada por la oposición, es también porque la MUD creó esperanzas de cambio. Las candidaturas independientes o con disidencias de la MUD o del GPP salieron derrotadas.

Márgenes estrechos

El político venezolano Jesús Torrealba, Secretario General de la Mesa de Unidad Democrática (MUD).
El político venezolano Jesús Torrealba, Secretario General de la Mesa de Unidad
Democrática (MUD).
Foto: Carlos Díaz

Si ganaba la oposición, Maduro había anunciado “candela con burundanga” y movilización cívico-militar. Sin embargo ayudaron a mantener la calma las palabras mesuradas del ministro de Defensa, general Padrino López, asegurando que no habría golpe ni autogolpe, así como su sorpresiva aparición en televisión llamando a la tranquilidad cuando el CNE demoraba los resultados y las redes sociales hablaban de fraude.

Aunque el chavismo sigue siendo una fuerza muy activa, vendrán divisiones en su seno y el gobierno, ya debilitado, tendrá que asumir las consecuencias nacionales e internacionales de su derrota.

Aunque el chavismo sigue siendo una fuerza muy activa, vendrán divisiones en su seno

Diversos indicadores mostrarán si el chavismo asume su derrota y está dispuesto a entablar negociaciones de fondo sobre los temas más álgidos:

  • qué hace Maduro frente a los presos políticos,
  • si convoca un diálogo institucional con la Asamblea o si monta una asamblea paralela de consejos comunales,
  • si Cabello logra el cambio adelantado de 16 miembros del Tribunal Supremo de Justicia y
  • si ese TSJ se dedica a bloquear las iniciativas que salgan de la Asamblea.

El voto de confianza que recibió la oposición no es un cheque en blanco y el apoyo popular le plantea desafíos ineludibles. Tendrá que administrar el triunfo sin prepotencia y con una estrategia de transición desde un poder que, por primera vez bajo el chavismo, es independiente del Ejecutivo. Esto no será fácil en medio de las tensiones por el liderazgo y de las diferencias entre conservadores, neoliberales, liberales, los que quieren restablecer la IV República y la izquierda que quiere fortalecer la prioridad de lo social.

La grave situación económica, de inseguridad y de gobernabilidad hace más estrechos los márgenes para Maduro al frente del Ejecutivo, pero también para la nueva Asamblea.

¿Transición hacia el cambio?

Una transición -como señala el analista Andrés Cañizalez– no es una autopista donde se avanza a alta velocidad, en línea recta y con la vía despejada. No se borra de un plumazo el régimen pero se puede llegar a un punto de inflexión, si el chavismo renuncia a mantenerse a base de fuerza y represión.

Una transición requiere que comience un diálogo, así sea silencioso, entre líderes con capacidad de convocar a los suyos e ir dando respuestas a lo que cada momento vaya requiriendo. No será asunto de un día sino de años, de décadas quizás. El punto central consiste en que la concertación comienza pronto o la salida del túnel se hará cada vez más difícil.

Aún no es claro el camino que seguirá Venezuela. Si las fuerzas en conflicto se reconocen mutuamente como interlocutores y no como enemigos, en una necesaria negociación  podría abrirse la senda que conduzca hacia la convivencia pacífica. Del chavismo y la oposición depende si avanza un diálogo constructivo que recoja el deseo de cambio expresado por la mayoría o si se profundiza una peligrosa confrontación.

 

* Cofundadora de Razón Pública. Para ver el perfil de la autora, haga clic en este enlace.

 

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