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Venezuela: ¿los militares tienen la última palabra?

Escrito por Francine Jácome
El lugar de las fuerzas armadas en Venezuela

El lugar de las fuerzas armadas en Venezuela

Francine Jacome

Estos son los intereses políticos y económicos que tienen los militares para seguir apoyando al gobierno de Maduro. ¿Hasta cuándo podrá mantenerse ese apoyo?

Francine Jácome*

Presión de lado y lado

Nicolás Maduro se ha mantenido en el poder de Venezuela gracias al apoyo del Alto Mando militar y al manejo de los recursos financieros provenientes en más del noventa y cinco por ciento de la renta petrolera. Pero a partir de 2019, con las severas restricciones económicas impuestas por el gobierno de Estados Unidos, parece que la suerte de Maduro depende casi completamente de los militares.

En medio de la crisis política de las últimas semanas, tanto el régimen de Maduro como la oposición venezolana y diversos actores extranjeros han llamado a la Fuerza Armada Nacional a tomar posición ante los graves hechos que han venido sucediendo, y tratan de lograr que el sector militar se incline en su favor.

Por un lado, el oficialismo asegura que existe cohesión absoluta en las fuerzas militares y que las líneas de mando están intactas. Durante el último mes, Maduro ha dedicado gran parte de su tiempo a dar publicidad a sus visitas y aparentes apoyos en instalaciones militares de todo el país. Con un discurso nacionalista, se insta a que los militares se definan como “chavistas, socialistas y antiimperialistas”.

Tanto el régimen de Maduro como la oposición venezolana han llamado a la Fuerza Armada Nacional a tomar posición.

La oposición y el gobierno de Estados Unidos también han enfocado su discurso en atraer a las fuerzas militares. Desde la Asamblea Nacional se promociona y discute un proyecto de Ley de Amnistía, que pondría a salvo a quienes faciliten la salida de Maduro del poder. Además, hacen un llamado a defender la Constitución Bolivariana de 1999, especialmente el Artículo 328, según el cual la fuerza armada es una institución profesional sin militancia política.

Maduro tiene a su favor que el Alto Mando le ha reiterado públicamente su apoyo. Pero es posible que algo distinto esté sucediendo entre los mandos medios y la tropa. Estos, junto con sus familias, deben estar sufriendo la escasez de alimentos y medicinas, la crisis de los servicios públicos como salud, educación, electricidad, agua y gas doméstico y las consecuencias de la hiperinflación —calculada en 1,7 millones por ciento para el 2018—.

¿Por qué los militares?

El lugar de las fuerzas armadas en Venezuela
Trump hablando de la Seguridad Nacional. 
Foto: Ministerio del Poder popular para la defensa.

El papel fundamental de los militares en la actual crisis económica, social y política tiene sus raíces en el lugar que tuvieron durante los gobiernos de Hugo Chávez (1999-2013). Chávez era un coronel que inclusive intentó llegar al poder mediante un golpe de Estado en febrero de 1992. Y cuando en 1999 llegó a Presidencia por la vía electoral, aumentó la presencia militar en las tareas del Estado.

Cuando Maduro llegó a la Presidencia en abril de 2013 profundizó tanto la participación de las fuerzas armadas que es válido preguntarse si Venezuela se encuentra bajo un nuevo tipo de dictadura o de régimen militar. En todo caso Maduro ha perdido legitimidad ante otros gobiernos y organismos multilaterales, y los últimos acontecimientos han agravado la crisis política:

  1. El 5 de enero se eligió la nueva directiva de la Asamblea Nacional, que no es reconocida por los demás poderes del Estado venezolano, controlados desde el poder Ejecutivo.
  2. El 10 de enero Nicolás Maduro se juramentó ante el Tribunal Supremo de Justicia, pese al desconocimiento nacional e internacional de la legitimidad de los comicios del 20 de mayo del 2018, mediante los cuales fue elegido. Desde hace muchos años se considera que no existe la separación de los poderes y las decisiones de ese tribunal son recibidas con mucha suspicacia.
  3. El 23 de enero Juan Guaidó, el presidente de la Asamblea Nacional elegida por voto popular en diciembre de 2015 y de mayoría opositora, asumió el papel de presidente interino o encargado de acuerdo con el artículo 233 y otros de la Constitución de 1999.

Además, la crisis económica y social que viven los venezolanos desbordó las fronteras y ha adquirido una gran relevancia internacional gracias a la influencia de Latinoamérica, Estados Unidos, países de la Unión Europea, China y Rusia.

Ante la pérdida de legitimidad de Maduro y la intensa presión internacional, los militares han cobrado aún más importancia, puesto que ellos podrían determinar el desenlace de la crisis venezolana, tanto en el corto como en el largo plazo, según mantenga o retiren el apoyo a Maduro y según las medidas que adopten para hacerlo.

¿Qué tan probable es que abandonen al gobierno?

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Intereses políticos

El mejor ejemplo del lugar de las fuerzas armadas en el gobierno es el ministro de defensa
El mejor ejemplo del lugar de las fuerzas armadas en el gobierno es el ministro de defensa
Foto: Gobierno bolivariano de Venezuela.

La influencia de los militares en el Estado ha aumentado con el paso del tiempo, y el gobierno ha ido reemplazado a funcionarios civiles por militares activos o retirados en cargos importantes. El régimen está intensamente militarizado, y al mismo tiempo las fuerzas armadas se han convertido de hecho en un actor político vinculado al partido de gobierno. Incluso llegaron a definirse como “chavistas” y como “socialistas”.

El gobierno ha ido reemplazado a funcionarios civiles por militares.

Un ejemplo emblemático de la presencia militar en el gobierno es la del ministro de Defensa. En la mayoría de los países latinoamericanos ese ministerio está bajo la conducción de funcionarios civiles, pero en Venezuela no solo lo hace un militar, sino que ha logrado concentrar el poder y se ha mantenido en el cargo desde 2014, pese a que por tradición el jefe del despacho rotaba cada año.

Desde julio de 2016 el ministro de Defensa también preside la Gran Misión de Abastecimiento Soberano y Seguro, que maneja la importación y distribución de alimentos y medicinas. El sector es prioritario ante la crisis actual, pero sus resultados no han sido buenos. Desde el 2016 la escasez de alimentos y medicinas se ha agravado hasta ser declarada una emergencia humanitaria. Debido a esto se calcula que 3,5 millones de personas han emigrado, es decir alrededor del diez por ciento de la población venezolana.

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La presencia militar en funciones de gobierno no se reduce al ministerio de Defensa. Alrededor del veintiséis por ciento del gabinete del régimen está compuesto por militares. Están al frente del ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz que se encarga de la seguridad ciudadana. Controlan el sector eléctrico, el metro de Caracas y las empresas de aluminio, hierro y acero, además de aduanas y aeropuertos.

Los militares también sobresalen por su papel en el sector de inteligencia, en la represión de la disidencia y en el control social de la población:

  • Están al mando de la policía política —Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional— y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar. Ambas han sido agentes principales para reprimir a los disidentes y a las crecientes manifestaciones sociales de protesta, especialmente a partir de enero de 2019, en los sectores populares del país.
  • Dentro de la Policía Nacional Bolivariana, dirigida por un militar activo, fue creada la Fuerza de Acciones Especiales, que actúa bajo parámetros militares. Los tres organismos han sido denunciados nacional e internacionalmente por múltiples casos de violación de los derechos humanos, torturas y ejecuciones extrajudiciales.

Intereses económicos

Los militares también se han convertido en un actor económico en áreas estratégicas como el petróleo y la minería.

Desde 2017, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) está en manos de militares, bajo la presidencia de un general de la Guardia Nacional sin ninguna experiencia en el negocio petrolero.

Alrededor del veintiséis por ciento del gabinete del régimen está compuesto por militares.

Ante la crisis del sector, reflejada en la disminución mensual de la producción, la minería se ha convertido en una nueva alternativa. Creada en 2016, la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (Camimpeg), juega un papel cada vez mayor en la extracción de oro, diamantes y otros minerales en el Arco Minero del Orinoco. En esta zona al sur del país también han aumentado las denuncias sobre violación de derechos humanos, violencia y ecocidio.

Convertir a los militares en actores económicos ha implicado su creciente desprofesionalización y su presunta participación en actos de corrupción. Son muchas las denuncias sobre funcionarios de todos los niveles implicados en contrabando de combustible, alimentos y trata de personas, especialmente en la frontera colombo-venezolana. También se habla de la participación, incluso de las altas jerarquías, en actividades de narcotráfico y crimen organizado transnacional.

Desde la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, se ha declarado que el 23 de febrero debe entrar al país la ayuda humanitaria que se encuentra en Cúcuta. Maduro la ha rechazado porque según él hace parte de la presión internacional en su contra. Mientras tanto, la oposición y el gobierno de Estados Unidos esperan que los militares permitan su entrada.

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Este será un hito importante para la fuerza armada venezolana.

*Antropóloga con estudios de postgrado en Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela, directora e investigadora del Instituto Venezolano de Estudios Sociales y Políticos INVESP.

 

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