Una gran jugada: la lucha feminista contra la agresión de Rubiales
Foto: Instagram: San Diego Wave FC

Una gran jugada: la lucha feminista contra la agresión de Rubiales

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Muchos salieron en defensa de lo inaceptable, pero los medios y la lucha feminista lograron sanciones contundentes para Luis Rubiales.

Yolanda Puyana* y María Clara Salive**

La naturalización del acoso

Acoso es Acoso. Relativizar esta tautología, en apariencia obvia, contribuye a la naturalización de comportamientos inaceptables, como el que tuvo Luis Rubiales con la futbolista Jennifer Hermoso al besarla en la boca sin su consentimiento durante la celebración del triunfo de España en el Mundial Femenino.

La solidaria y contundente respuesta de las 80 jugadoras y jugadores de fútbol o la pancarta de “Todos somos Jenni” que presentaron los futbolistas del Cádiz, entre las muchas manifestaciones de rechazo, muestran bien la importancia de hacer oposición y de la efectividad de estas reacciones.

Pero la reacción de la Federación Española de Fútbol, que en un principio contraatacó y amenazó a las jugadoras, justifica una mirada más cercana a este episodio.

Además, comentarios como el del futbolista español Andrés Iniesta, quien insinúa que hablar tanto de este beso opaca el triunfo de España, hacen pensar en la necesidad de analizar el cas0 en voz alta. Mas aún cuando se sabe que Hermoso fue presionada por la Federación para que le restara importancia al acto abusivo.

Puede leer: Cuando los medios convierten a asesinos en víctimas

Los resultados de la presión

La viralización de los videos y la reacción de los medios evitaron que se pasara por alto el rechazo al abuso cometido por Rubiales. Y ayudaron al cumplimiento de las sanciones disciplinarias contra el –hasta ese momento– director de la Real Federación Española de Futbol.

Estos son algunos problemas o efectos negativos:

La reacción de las mayorías en España debería volverse una constante en toda Latinoamérica y el mundo, con miras a deconstruir los micromachismos y todas las formas patriarcales que legitiman las violencias basadas en género

Foto: Facebook: Real Federación Española de Fútbol - La viralización de los videos y el rechazo de los medios ayudaron a que las sanciones contra Luis Rubiales se cumplieran.
Ya no es normal que la violencia machista se pueda acallar y que se cataloguen como “feministas exageradas” a quienes condenan, piden que no haya excusas, ni acusaciones contra Jenni para relativizar un hecho que indudablemente se enmarca en la violencia basada en género, como un caso de acoso sexual.

En comparación con el resto de Europa, en España las cifras de violencia contra las mujeres son muy altas, pero también existe una lucha muy fuerte a través de movimientos como Me Too, La manada, y 8-M.

Este acoso sexual será fuente de sanciones contundentes, pues desnaturalizar comportamientos arraigados en la cultura necesita de acciones, movilizaciones y reacciones. En este caso fueron muchas las manifestaciones que resaltaron que no hay normalidad en que un hombre crea que puede besar en la boca a una joven deportista –una relación asimétrica de poder–, dejándola en una posición de indefensión e incomodidad, como lo demostraron las cámaras.

Vale recordar que según la OIT el acoso sexual es toda conducta no deseada de naturaleza sexual en el lugar de trabajo, que hace que la persona se sienta ofendida, humillada y/o intimidada.

Un camino largo

La reacción de los medios y la condena de la FIFA demuestran que cada vez menos personas minimizan estos hechos, pero estas personas demuestran la dificultad en la desnaturalización cultural de los comportamientos que soportan las violencias basadas en género.

De acuerdo con Talcott Parsons, los aspectos más lentos de las transformaciones sociales se dan en el ámbito cultural. Lo cual corrobora que todavía se debe dar una lucha muy larga para que no haya sombra de duda frente a hechos de violencia de género, ni tanta revictimización entre quienes la padecen.

En una sociedad patriarcal está más vigente que nunca la necesidad de visibilizar las agresiones y no subestimar el inminente impacto de las reacciones comunes, por parte de hombres y mujeres, cada vez que un hecho de estos tiene lugar.

Cuando la violencia de género se expresa simbólicamente es común, por ejemplo, que una referencia directa al cuerpo de una mujer o un tocamiento inadecuado se tilde de divertido o intrascendente, por lo que se cataloga de paranoia cuando algunas mujeres reaccionan frente a los hechos y subrayan su oposición.

Pese a que este caso se dio frente a las cámaras y la reacción de los medios y las feministas dieron pie para que quedara más que clara la culpabilidad de Rubiales, aún en España se muestra una sociedad dividida entre quienes critican el machismo y rechazan sus violencias, y quienes continúan reproduciéndolo.

Desde hace cuatro décadas esta nación ha invertido cifras considerables en el Ministerio de la Igualdad para atender y prevenir las violencias basadas en género. Pero todavía los partidos políticos de derecha invitan a sus electores a votar contra la financiación de dichos programas. Contradicciones que exponen a una sociedad bastante golpeada por el patriarcalismo.

Un mundo de micromachismos

El beso en la boca a Jennifer Hermoso, antecedido de la manera en que Rubiales se tocó sus genitales frente a las cámaras, además del prontuario de agresiones misóginas que tenía el dirigente español, cuestionan el concepto de micromachismos.

todavía se debe dar una lucha muy larga para que no haya sombra de duda frente a hechos de violencia de género, ni tanta revictimización entre quienes la padecen.

Esperanza Bosch Fiol describe a los micromachismos como expresiones de violencia encubierta que se siguen reproduciendo en los imaginarios sociales –estructuras de sentido que median en los comportamientos– y en la cultura. Por tanto, son un derrotero para las feministas y la sociedad en general.

El papel del rechazo se vuelve protagónico en este caso: es absolutamente necesario no callar, sentar la oposición, dejar de guardar silencio, y unirse en una opinión unánime que se radicaliza frente a acontecimientos como el de Luis Rubiales y Jennifer Hermoso y muchos otros que, aunque no son tan mediáticos, puedan quedar impunes.

La reacción de las mayorías en España debería volverse una constante en toda Latinoamérica y el mundo, con miras a deconstruir los micromachismos y todas las formas patriarcales que legitiman las violencias basadas en género y las inequidades en este ámbito. Ojalá, como reza la frase de Victoria Sau, “El poder resultante de un abuso de poder nunca es para siempre”.

Lea en Razón Pública: Conclusiones del mundial femenino

Acerca del autor

Yolanda Puyana - Maria Clara Salive Puyana

* Trabajadora social, magíster en Estudio Integral de la Población y Terapeuta sistémica, profesora, investigadora e integrante del grupo de Mujer y Sociedad.
** Profesional en Estudios Literarios, doctora en Arte y Arquitectura. lleva 15 años dedicada al estudio de la moda en Colombia, desde una perspectiva sociológica.

10 comentarios

Yolanda Puyana - Maria Clara Salive Puyana

Escrito por:

Yolanda Puyana - Maria Clara Salive Puyana

* Trabajadora social, magíster en Estudio Integral de la Población y Terapeuta sistémica, profesora, investigadora e integrante del grupo de Mujer y Sociedad. ** Profesional en Estudios Literarios, doctora en Arte y Arquitectura. lleva 15 años dedicada al estudio de la moda en Colombia, desde una perspectiva sociológica.

10 comentarios de “Una gran jugada: la lucha feminista contra la agresión de Rubiales

  1. Artículo mentiroso y, al pie de la letra, feminazi. Esa gran farsa ya está refutada por las evidencias contrarias. Las denuncias y demandas ante los Tribunales contra los propiciadores de ese escándalo político e ideológico van a pagar bien caro su descaro. Cuando los jueces españoles condenen a los culpables por difamación y los obliguen a pagar altas sumas de dinero a favor de Rubiales, las feminazis van a quedarse calladas,
    Para conocer las evidencias ver, por ejemplo, en Youtube, los siguientes videos, : «Los minutos del odio — 35 semana de 2023:»; «Irene Montero se caga y recoge cable / Info Vloger LIV»; y «RUBIALES SE REVUELVE CONTRA EL GOBIERNO Y ENVÍA UN FUERTE MENSAJE ALGOBIERNO»

  2. Esta noticia resalta la importancia de la reacción de los medios y la condena de la FIFA ante actos de violencia de género, como el caso de Luis Rubiales y Jennifer Hermoso. Se destaca que, aunque cada vez menos personas minimizan estos hechos, todavía persisten desafíos en la desnaturalización cultural de los comportamientos que sustentan la violencia de género.
    Menciona las contradicciones en la sociedad española, donde se han invertido recursos considerables en la prevención de la violencia de género, pero aún existen sectores políticos que se oponen a financiar estos programas. De modo que se critica la persistencia de actitudes machistas y se hace hincapié en la importancia de no callar y unirse en una oposición unánime contra la violencia de género.

  3. EN ESPAÑA DEBIERAN ESTAR CELEBRANDO EL CAMPEONATO. SON UN CASO MUY CLARO DE UN TRANSTORNO PSICOLÓGICO, DESCRITO POR FREUD, QUE LO INTITULÓ : LOS QUE FRACASAN AL TRINFAR. YA LE HABÍAN COBRADO UN TRIUNFO A LLUIS DEL BARCELONA Y A VILDA EN LA SELECCIÓN NACIONAL. EL EGO DE ALGUNAS JUGADORAS LES IMPIDE COMPARTIR LOS TRIUNFOS CON LOS VARONES QUE LAS DIRIGEN Y ARREMETEN CONTRA ELLOS.

  4. Lo primero que me gustaria resaltar seria el hecho de que la noticia presentada es escrita por una mujer, esto me aparece importante ya que puede ser alguien que haya vivido acoso, por lo que sabe exponer el tema sin criticar a la victima.
    Hablando ya de la situación expuesta, me causa repulsión y tristeza como Luis Rubiales sin ningún problema decide besar a Jennifer enfrente de las cámaras dejando ver que ni siquiera pensó en las consecuencias, esto porque sabe que por el papel que tenia mucha gente podría llegar a defenderlo, en esta parte haciendo uso de su poder y privilegio.
    Además como lo nombra la noticia seguimos viviendo en un mundo lleno de micromachismo donde se siguen justificando acciones que hacen sentir incomodas a otras personas solo porque «es un juego» o «tómalo con un halago» cuando claramente si no es consensuado, estas acciones son acoso, y se deben dejar de tomar como un tabú, porque además a muchas personas les molesta escuchar la palabra ACOSO por la gran connotación que tiene y lo que puede afectar a una persona.

  5. La reacción solidaria y contundente de las jugadoras y jugadores de fútbol, así como la atención mediática, han demostrado que se pueden desafiar estos comportamientos y que la sociedad no debe normalizar la violencia de género. Por mínima o intrascendental que parezca para algunas personas. No por nada hubo una reacción sólida y unificada de 80 jugadores y jugadoras de fútbol, así como las manifestaciones de rechazo, demuestran la efectividad de oponerse a estos comportamientos machistas y patriarcales.

  6. Me parece fundamental que la sociedad reconozca que cualquier forma de acoso, sin importar lo «pequeña» que pueda parecer, es inaceptable y debe ser condenada de manera unánime.
    El hecho de que se haya generado una reacción sólida y unánime contra el acoso de Rubiales es un paso en la dirección correcta para desafiar y desnaturalizar comportamientos patriarcales y machistas arraigados en la cultura. La respuesta de las 80 jugadoras y jugadores de fútbol, así como la viralización del incidente, destacan la importancia de alzar la voz contra la violencia de género en todas sus manifestaciones.
    Es esencial que este tipo de incidentes no se minimicen ni se relativicen, y que las personas en todas partes se unan en la oposición a las violencias basadas en género y en la promoción del respeto y el consentimiento en todas las interacciones. La lucha contra los micromachismos y las formas de patriarcado debe continuar, y cada voz que se levanta en contra de estas actitudes contribuye a un mundo más igualitario y respetuoso.

  7. Me parece que las reacciones que han tenido las personas ante este hecho son muy buenas, ya que no se debe seguir pensando que el simple hecho de indignarse por una situación de acoso sea llamado por algunos como feminazis, el acoso que recibió Jennifer hermoso es inaceptable, ella no había consensuado este beso y que Luis Rubiales aprovechará su poder para atentar de esta manera a la futbolista no es para tomarlo a la ligera.
    Tenemos que aprender a tener consentimiento de las dos partes, si no es consensuado es acoso, y me parece muy bien que las feministas sigan defendiendo este micromachismo que seguimos viendo en nuestra sociedad actual, porque que sea micro no hace que no sea machismo y que este mal.

  8. Desafortunadamente muchas personas continúan justificando comportamientos como los que tuvo Luis Rubiales en nombre de los acuerdos tácitos en la sociedad que se encargan de reproducir este pensamiento que revictimiza e invisibiliza los verdaderos obstáculos que tenemos las mujeres para desarrollarnos profesionalmente. Es una necesidad seguir llegando a esos espacios donde el patriarcado se incomoda y reconsidera los argumentos con los que se atreve a defender la violencia de genero.

  9. Cualquier acto que violente la estabilidad emocional de otra persona, podría considerarse antinatural, antihumano, inadecuado. Para muchos es tal vez no más que una tontería, un simple beso, pero alguien se ha preguntado si ¿para Jennifer también fue asi?, o tal vez este acto (el beso que Rubiales dió a la jugadora, sin su consentimiento) vulneró su felicidad ante obtener un triunfo por el cual todas llevaban mucho tiempo luchando, o su estabilidad emocional, o su seguridad en sí misma. Es claro que durante años los hombres han liderado el escenario del fútbol, pero estamos en medio de una época en donde por años se ha intentado conseguir la igualdad, y actos tan chicos como estos terminan haciendo de ese esfuerzo, un atraso. Hay que rescatar el valor que han tenido las mujeres al enfrentar tantas épocas que han estado en su contra, y no por el contrario minimizarlas a que un simple acto no hará que las cosas cambien, porque en realidad sí pueden hacerlo, porque con el hecho de que una sola mujer en el mundo siga siendo vulnerable, se podrá decir que en nuestra época las mujeres aún son vulnerables.

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