Una agenda digital para los nuevos alcaldes de Colombia
Foto: Gobernación de Antioquia

Una agenda digital para los nuevos alcaldes de Colombia

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Las nuevas administraciones locales tienen la oportunidad de acelerar el desarrollo digital de sus comunidades. Estas son las oportunidades, las prioridades y los desafíos.

Sergio Martínez Medina*

Democracia electrónica

Los alcaldes recién posesionados empezaron a diseñar sus políticas para los próximos cuatro años; este proceso, que culmina con la expedición de los planes de desarrollo local, necesita de la activa participación ciudadana para garantizar su legitimidad democrática.

Pero en Colombia los planes y políticas tienden a formularse sin la participación de la ciudadanía o con una participación pasiva porque le son presentadas propuestas complejas, distantes de las realidades locales y con frecuencia irrelevantes para el ciudadano. A veces se utilizan instrumentos de una sola vía, como encuestas y sondeos de opinión, pero resultados de estos ejercicios se archivan y se olvidan, sumándose a la frustración de los ciudadanos que optaron por participar en este tipo de procesos.

Los medios y servicios digitales no son usados de manera intensiva en los procesos de participación, y menos en la formulación de políticas. Pero las tecnologías digitales pueden abrir verdaderos espacios de interacción con las comunidades, para extraer nueva información sobre las realidades locales y, lo más importante, asegurar la participación ciudadana de manera transparente. De esta manera se crearían incentivos para que las comunidades se interesen en la formulación de las políticas como también en vigilar el uso de los recursos públicos y el avance en la ejecución de los programas.

se requiere avanzar rápidamente en la preparación de los territorios para que los proyectos que involucran tecnologías emergentes tengan un impacto profundo en su desarrollo económico, apartando las decisiones políticas en este tipo de proyectos.

Por eso las administraciones territoriales pueden retomar experiencias exitosas de participación, como fue el caso de las plataformas Bogotá Abierta o Mi Medellín, para crear nuevos canales participativos, con un lenguaje cercano y orientado a que la ciudadanía pueda proponer nuevas ideas para su ciudad.

Este proceso se puede complementar con una estrategia digital que incluya un tablero de control que facilite a los ciudadanos verificar de manera sencilla el cumplimento del plan de desarrollo.

Adicionalmente, estos procesos se pueden ampliar a la formulación de presupuestos participativos para que las comunidades tengan real incidencia sobre el uso de los recursos públicos, a través de medios digitales sencillos y accesibles.

Foto: Gobernación de Cundinamarca - Es indispensable que las alcaldías pongan la tecnología al servicio de la ciudadanía, para lo cual se debe trabajar en la virtualización de trámites, la integración de plataformas y sistemas digitales.

Le recomendamos: La subasta del 5G : ¿qué podemos esperar?

El reto de la conectividad

La conectividad digital, entendida como el despliegue de las redes de comunicaciones, debe ser un punto esencial en los planes de desarrollo locales y un propósito fundamental en la agenda de las alcaldías en los próximos cuatro años.

En este contexto, es urgente que las grandes capitales del país adopten un capítulo especial en sus políticas que incluya una estrategia urbana integral para eliminar las barreras y obstáculos que impiden el despliegue la conectividad digital.

Por ejemplo, varias ciudades mantienen en sus Plan de Ordenamiento Territorial (POT) serias restricciones que van a impedir o dificultar que tecnologías como el 5G se desplieguen de manera eficiente en sus territorios.

En el caso de Bogotá, el último POT y sus decretos reglamentarios, formaron un retroceso en materia urbana en cuanto al uso del espacio público, condiciones técnicas excesivas y trámites adicionales que dificultan el desarrollo de las redes de comunicaciones en la ciudad.

Los municipios deben tener la posibilidad de invertir recursos en proyectos asociados con el cierre de la brecha digital, gestionar recursos del Fondo de Comunicaciones del MinTIC para proyectos de conectividad social o, al menos, incentivar la inversión por parte los operadores privados y públicos en la expansión de sus redes en las zonas urbanas y rurales.

La inteligencia artificial

Durante los últimos meses el gobierno nacional ha venido anunciando  una serie de centros especializados en desarrollar la Inteligencia Artificial (IA) en los municipios de Zipaquirá, la localidad de Usme en Bogotá y la ciudad de Cali.

Si bien es cierto que estas iniciativas pueden contribuir a la apropiación digital de estas regiones y, probablemente, suscitar proyectos con el uso de esta tecnología emergente, su implementación no se soportó en un estudio técnico robusto sobre las condiciones del ecosistema digital local.

No se tuvo en cuenta la integración con los sectores educativos, ni las necesidades empresariales que se pretenden solucionar a través de la inteligencia artificial.

En este sentido, se requiere avanzar rápidamente en la preparación de los territorios para que los proyectos que involucran tecnologías emergentes tengan un impacto profundo en su desarrollo económico, apartando las decisiones políticas en este tipo de proyectos.

Valdría la pena que el gobierno nacional revise la experiencia del Centro para la Cuarta Revolución, de Medellín, para aprender de esta experiencia y lograr que este tipo de centros verdaderamente incentive la generación de proyectos que solucionen retos sociales o empresariales mediante el uso de una tecnología emergente como la Inteligencia Artificial.

Buen gobierno digital

Un componente importante en cualquier plan de desarrollo regional es el que promueve la efectiva incorporación de las tecnologías en el servicio a la ciudadanía. Por lo tanto, un territorio inteligente necesariamente se soporta en disponer de un gobierno digital que les permita a los ciudadanos acceder a los servicios públicos, pagar sus tributos o recibir la información sobre la ejecución de las obras en sus barrios, entre otros.

Es indispensable que las alcaldías ejecuten en los próximos años una estrategia que promueva la virtualización de trámites, fomente la interoperabilidad entre las plataformas y sistemas municipales, y administre las bases de datos para un verdadero gobierno digital.

Esta tarea se debe complementar con una política de ciberseguridad local que proteja a los ciudadanos y produzca confianza sobre los servicios digitales a cargo de la administración local.

Concertación entre el gobierno nacional y los territorios

Las tensiones que se observan entre el gobierno nacional y algunas administraciones locales no contribuyen a generar las condiciones para el fortalecimiento de los ecosistemas digitales y, por lo tanto, es imperativo que se aparten las dificultades políticas y se generen los espacios institucionales para tener una articulación completa entre las autoridades nacionales y los entes territoriales.

Pero las tecnologías digitales pueden abrir verdaderos espacios de interacción con las comunidades, para extraer nueva información sobre las realidades locales y, lo más importante, asegurar la participación ciudadana de manera transparente.

La ejecución de los planes de desarrollo locales debe estar armonizada con las políticas públicas nacionales y de esta forma alcanzar el propósito nacional de cerrar la brecha digital en varias zonas del país.

Las autoridades regionales tienen un rol fundamental en la eliminación de barreras normativas urbanas que impiden el desarrollo de la conectividad en las zonas urbanas y rurales. También son el puente ideal para organizar las comunidades de Internet y juegan un papel fundamental en la implementación de los proyectos de conectividad social dado su conocimiento del terreno y de las comunidades.

Si el gobierno tiene un escenario articulado con las regiones le facilitará apoyar a las entidades municipales con la estructuración de los proyectos de conectividad social, incentivará la apropiación digital con énfasis local y fortalecerá los diferentes ecosistemas regionales con el portafolio de proyectos a cargo del MinTIC de manera organizada y focalizada.

Las nuevas alcaldías tienen la gran oportunidad de incorporar en sus planes de desarrollo el componente digital. Dependerá de su interés avanzar de forma definitiva en la inserción de los colombianos en la economía digital y mejorar, con la tecnología, su calidad de vida.

Puede ver: La Inequidad de la conectividad

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Sergio Martinez

Escrito por:

Sergio Martinez

*Economista de la Universidad de los Andes, Magister en Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo de la Universidad de los Andes, Máster en Economía y Regulación de los Servicios Públicos de la Universidad de Barcelona, mimbro de la Comisión de Regulación de Comunicaciones CRC (2019-2022), Alto Consejero Distrital de TIC de la Alcaldía Mayor de Bogotá (2016-2019).

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