
¡Todo está muy Caro!
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Pienso en el Maestro Antonio Caro, a quien conocí en la Galería Sextante y luego en una charla que dio sobre su obra en Casas Riegner. Su sencillez llamaba particularmente la atención, siendo el Maestro por excelencia del Arte Conceptual y el abanderado del Pop Art en Colombia. Su pelo libre como su mente y una mochila terciada, blue jeans y camiseta blanca.
Retomo 2 palabras de Luis Camnitzer ”guerrilla visual” que a mi modo de ver, describen genialmente el trabajo de Caro. Su forma inteligente y profunda de criticar, desencadenó una revolución intelectual al manndo de su batallón visual.
Mirando sus obras hoy, puedo ver un profeta, un pitoniso, un psíquico y hasta un brujo artístico. Un visionario, un hombre fuera de su tiempo y espacio. Cómo el halcón, pudo distanciarse de la cotidianidad local, para comentar la realidad global sobrevolando nuestro continente -sin migrar- viajando en el tiempo al futuro 7 de Agosto de 2026.
¡Cómo nos hace de falta Caro, en estos momentos en los que nadie es como lo pintan!
Que fascinante imaginar las obras de Caro en este momento. ¿Cómo sería un remake de su obra “El imperialismo es un tigre de papel” de 1973? Retomo como estrategia conceptual muy usada por él, la repetición. Ahora nos hace falta repetir: ¡Todo está muy Caro! y ¡El tigre no es como lo pintan!
Pienso en cómo una obra suya, haría uso de la resignificación del tigre en nuestra Colombia y su “Colombia” – grabado, serigrafía sobre papel de 1977- donde aprovechando el legado del Arte Pop, toma elementos de un producto extranjero: la “Coca-Cola” (puntualmente; su caligrafía) y los mezcla con la bandera y el nombre de nuestra patria, ahora milagrosa y adinerada. Otra patria… ya no boba sino imbécil…o por el contrario muy avispada…me gustaría preguntarle a Mockus: ¿Cuál es el adjetivo más adecuado para esta Colombia?
Me hubiera encantado ver una obra suya ahora, usando el lienzo -o el medio de expresión elegido- exprimiendo el poder de las palabras, impregnadas de humor crítico, salpicadas de cinismo y sarcasmo.
¿Qué tal un collage, con imágenes de prensa y recortes de frases y/o palabras que pasarán a la historia? Verbos como destripar -tan propio del reino animal o de la fama del barrio- nos recordarán el poder del lenguaje así como el de los símbolos culturales. La enemistad con el arte local y los vagos artistas, y por el contrario la exaltación de la Moda. Como lo haría un mago (y no precisamente Merlin): 1,2 y 3…desaparece Ministerio de Cultura…1,2 y 3 aparece la Embajada de la Moda.
¡Cómo nos hace de falta un Luis Ospina! Me vino a la memoria su documental “Un tigre de papel” de 2007. El tigre no es como lo pintan… ¡Siempre puede ser peor!
Lo cierto es que en el juego: piedra, papel o tijera (hoy día: tigre, mariposa o cocodrilo) la mariposa con su aleteo infinito podría hipnotizar al tigre, envolviéndolo con sonido, y el cocodrilo con sus dientes muy afilados cortaría al tigre en dos como una tijera. Si el tigre es de papel, basta con un simple viento helado para que salga volando o la condensación, para que la lluvia lo desfigure. El papel al mojarlo pierde su escencia pues se rompen sus fibras estructurales. Ahora es posible hacer cualquier cosa con ese material nuevo. Condición en extremo peligrosa, pues sin cabina telefónica ni capa ni poderes, el tigre de papel puede convertirse en un Super Héroe de la talla de Mister Magoo o Bugs Bunny. Sus valores serían la postura, la fachada y la palabrería.
Imagino al Maestro Goya, haciendo un retrato de la familia presidencial- al estilo del cuadro “La Familia de Carlos IV”- y las reacciones provocadas. Es bien sabido que el Maestro no disimulaba los defectos en los adultos (aún si eran de la realeza)por el contrario; dejaba ver rasgos indomables de carácter y su opinión sobre ellos.
Me hubiera encantado ver obras contemporáneas del Maestro Botero sobre la llegada del Presidente electo al Río Magdalena o el próximo festín de posesión en La Sultana del Valle, muy al estilo de su obra “Los músicos” de 1979.
Disfrutaría en grande del puntiagudo humor de Garzón, daría lo que fuera por conocer el voto del embolador. Creo que habría creado un nuevo personaje para observarlo y estudiarlo entre la multitud hy. Se habría hecho pasar por azafato para subirse en su avión privado rumbo a Cali, la Toscana o Trumplandia. El destino no hubiese importado.
¡El mundo al instante!-diría Andrés Salcedo- ¡Hoy desde Cali mañana desde cualquier lugar del mundo!
¿Me pregunto qué vallenato hubiera escrito Escalona además de los versos que le dedicó a Abelardo? En vez de “López es el pollo” hubiera escrito “Espriella es el tigre”.
¿Qué epopeya surrealista habría escrito Gabo? Quizás una en la que el héroe sería un ser -tipo unicornio- mitad tigre mitad zorro. Los valores saldrían corriendo al primer rugido tigresco y vendrían milagrosamente seres alados a rescatarnos o a someternos más. Pura Alquimia, un conjuro feroz y una fórmula temible. Una epopeya digna de convertirse en Ópera -cantada en italiano con subtítulos en inglés por un hombre orquesta- tal sería su importancia, que animaría a Puccini a regresar de su tumba para componerla.
Suficiente de tanta alegoría y bestiario. ¡Al grano¡ ¡Todo está muy Caro! Ya no rinde el peso pero el dollar está súper bajito. El café está carísimo (ojo: no carissimo en italiano) y las naranjas ya no son color naranja por dentro, sino blancas casi verde limón. ¡Qué locura! ¡Abelardo en el país de las maravillas! ¡La patria milagro donde se multiplicarán los billetes y vendrán inmigrantes persiguiendo el sueño colombiano! Es muy probable que a Trump le den la nacionalidad colombiana y si ICE se vuelve en contra suya (efecto Boomerang) le daremos asilo político y una pensión vitalicia, como agradecimiento por los favores recibidos y aún por recibir. El mantenimiento de su avión privado sería gratuito y lo lavarían en combo, junto con el del Presidente electo, con el agua pagada por los colombianos (si es que nos queda algo luego del fracking total).
¡Bienvenidos a bordo de su aerolínea Milagros, abróchese el cinturón y cierre los ojos! Si es uno de esos vagos artistas, más les vale diseñar moda -que aún no tiene Ministerio pero Embajada sí- pues deja más plata que esa vagabundería del Arte. ¡A ver pues, por las buenas o por las malas!
Acerca del autor
Ana Maria Cadena Silva
Actriz, artista plástica y máster en docencia. Escribo y trabajo sobre el cuerpo en la vida.
2 comentarios






Fantástica columna, que nos da una visión de la realidad con el filtro mágico de la literatura, la pintura y la música.
Policromado artículo, aglutinado con la densa desesperanza de este devenir tan turbio