Tatiana | Emilia Cárdenas | Fundación Razón Pública 2025

Tatiana

Compartir:

Tati fue la primera persona que me llevó a hacer trabajo de campo. Montadas en un Transmilenio por la Caracas, fuimos a docenas de farmacias por toda Bogotá preguntando los precios de anticonceptivos, parte de un proyecto para monitorear la regulación de precios de medicamentos y los impactos en el acceso a salud esencial. En medio de sus mil proyectos de investigación, sus clases, sus asesorías a ministerios y actores de salud pública importantes, Tati sacó su Domingo para montarse al Transmilenio con sus estudiantes primíparos, comprometida no solo con la Sociología de la Salud sino con formar a científicos sociales en y para este país. 

Durante los siguientes 10 años Tatiana me acompañó a mí, y a muchos otros, a encontrar nuestros caminos en el caos de la academia, de Colombia y de la vida. Me enseñó a hacer preguntas sobre la medicina y la justicia social, a investigar, a escribir una tesis, a hablar con académicos, médicos, políticos y pacientes, a enseñar, a aplicar a maestrías y doctorados, a pensar y repensar los para qués de estos caminos, a pensar y repensar Colombia y las formas de hacerla un lugar más justo. Y allí, dentro de su oficina y su casa, después de horas de pensarnos estas preguntas, la noche siempre terminaba en una fiesta, su hogar un lugar de puertas abiertas donde los amigos, los animales, la música y la familia construían comunidad, se cuidaban y bailaban, celebraban los colores de la vida. 

Dos noches antes de que se fuera soñé con ella. Vino a despedirse, supongo. Nos encontramos en el primer piso de un edificio gris. La saludé y, aunque ya desorientada y sin reconocerme, me abrazó con afecto. Sonreía, con la vitalidad que siempre cargó. Miraba a su alrededor, con la curiosidad que tanto guió su trabajo. Se paraba con solidez, con la dignidad por la que siempre abogó. Subimos en el ascensor hasta su piso y en silencio caminamos hasta su oficina, pasando en frente de una foto colgada en la pared que le tomé hace años para mi clase de fotografía. La dejé en su oficina, la abracé y me fui. Supongo que se quedó en una de sus casas, uno de los hogares que construyó para tantos. Buen vuelo, Tati, mentora de vida. Gracias.  

Emilia 

Marzo 2, 2025

Acerca del autor

Emilia Cárdenas
EmiliaC@razonpublica.org | + posts

0 comentarios

Emilia Cárdenas

Escrito por:

Emilia Cárdenas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

últimos artículos

Los Docentes desempleados en 2022
Crónicas

Crónica de una maestra frustrada

los jurado de votación 2022
Crónicas

Contando el conteo: mi experiencia como jurado de votación

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.

Click to listen highlighted text!