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Segunda vuelta: entre el hastío y las estrategias

Escrito por Esteban Salazar
que nos espera en segunda vuelta

Las estrategias publicitarias de las campañas no habrían podido caer más bajo. Y sin embargo las alianzas abiertas o cubiertas de Petro y las de Hernández podrían movilizar a mucha gente.

Esteban Salazar Giraldo*

Campañas negras

Rodolfo Hernández y Gustavo Petro han usado todo el arsenal disponible para la segunda vuelta. Las campañas negras fueron especialmente importantes.

Hay dos clases de campañas políticas: las negativas y las negras. Las negativas resaltan las debilidades, las inconsistencias y los aspectos negativos de las propuestas del contrincante. Son efectivas para destacar aspectos ocultos o poco conocidos que puedan afectar la imagen del candidato.

Las campañas negras destruyen a los contrincantes mediante difamaciones, calumnias y sindicaciones deshonrosas. Las noticias falsas son el instrumento más poderoso para hacerlo, debido a su nivel de propagación y su efectividad. Los administradores de redes sociales y las propias campañas sufren tratando de combatirlas.

Las filtraciones ilegales y las declaraciones erráticas y soeces de Hernández despiertan esta reacción. Incluso puede haber complicidad con quienes normalizan esta situación.

La mayoría de las campañas alrededor del mundo son negativas, pero el límite es difuso. Una campaña negra puede ser una distorsión de una campaña negativa o un plan premeditado de personas que no aparecen en el equipo visible del candidato.

Por eso es primordial que los candidatos reconozcan el daño que causan las campañas negras y rechacen las prácticas lesivas que puedan incitar a la violencia y las narrativas peligrosas. Esto no sucede en Colombia.

Las estrategias para ganar la segunda vuelta se enfocaron en destruir al contrincante: se filtraron grabaciones ilegales sobre las reuniones estratégicas del Pacto Histórico, Hernández los tildó de “banda criminal” y los ‘alfiles petristas’ instrumentalizaron la desaparición forzada de la hija de Hernández para aprovecharse del dolor ajeno.

Ninguna campaña se salva y las repercusiones para la ciudadanía no pueden subestimarse. La soberbia al intentar justificar estas estrategias puede pasarles factura a los candidatos este próximo domingo.

Las campañas son como las salchichas: a la mayoría de las personas les gustan, pero cuando se les muestra el proceso sienten asco.

Las filtraciones ilegales y las declaraciones erráticas y soeces de Hernández despiertan esta reacción. Incluso puede haber complicidad con quienes normalizan esta situación. Pero el grueso de la ciudadanía está cansado de los desaciertos del gobierno nacional y espera que esta degradada y extenuante campaña acabe pronto.

Partidos y alianzas

Los acuerdos políticos y las alianzas también funcionan para recoger más votos, pero se necesitan las alianzas correctas. De lo contrario pueden sumarse votos y restar en imagen o puede sumarse en imagen pero no en votos.

El Pacto Histórico empezó esta campaña el día siguiente a la victoria de Iván Duque. Desde la oposición a su gobierno se construyó una línea discursiva que permitió congregar diversos sectores políticos, a los cuales se han sumado otros apoyos recientes, que quedaron huérfanos con los resultados de la primera vuelta.

El Pacto Histórico consta de cinco grandes alianzas consolidadas desde 2018 y dos nuevas. Las previas son:

  1. La herencia del M-19. Esta es la guerrilla de la cual hizo parte Gustavo Petro durante los 80 y principio de los 90. Petro mantuvo comunicaciones con varios de sus líderes políticos y hoy ellos se congregan en el PH.
  2. El ala comunista. Es heredera de la Unión Patriótica y del partido Comunista, al cual le devolvieron hace poco su personería jurídica. De aquí se destacan figuras notables de la política como Aída Avella e Iván Cepeda.
  • Soy porque Somos. Es la organización de Francia Márquez, la revelación política del momento. Después de la consulta donde obtuvo más de 700 mil votos, sumó votos feministas y bastiones electorales de comunidades afro e indígenas para el PH.
  1. El santismo reencauchado. Son quienes hablan actualmente al oído de Petro: Roy Barreras, Armando Benedetti y Alfonso Prada. Los dos primeros son los principales escuderos de Santos en el Congreso y Prada fue su secretario general en 2017. Ellos desplazaron a Gustavo Bolívar en la línea de mayor confianza de Petro.
  2. El Verde progresista. Una facción de la Alianza Verde se fue con el PH antes de la primera vuelta. Estaba encabezada por Camilo Romero, Inti Asprilla y Catherine Miranda. Después llegaron parte de las directivas y algunos candidatos al Congreso quemados.

Las nuevas alianzas:

  1. El Verde de Centro y la Coalición Centro Esperanza. Aunque Fajardo decidió irse en blanco, la mayoría de los miembros de la coalición Centro Esperanza aterrizaron donde Petro: Juan Fernando Cristo, Humberto de la Calle, Alejandro Gaviria, Ariel Ávila y Angélica Lozano.
  2. Los liberales “rebeldes”. Algunos manifestaron su inconformidad con las directrices de Cesar Gaviria, y así llegaron algunos congresistas al PH: Luis Fernando Velasco, Julián Bedoya, Andrés Calle o Juan Carlos Losada.

A estas alianzas hay que sumarles las poco conocidas y las vergonzantes: son las alianzas con las casas, clanes y políticos controvertidos que suman votos, pero restan imagen o incluso ni suman votos ni imagen.

Se trata del clan de los Torres Villalba en Atlántico, Piedad Córdoba, el clan Calle en Córdoba, la senadora Ana María Castañeda y su esposo Mario Fernández Alcócer de Sucre, y el controvertido senador Julián Bedoya.

Por otro lado, Hernández manifestó que no recibirá a las maquinarias ni el apoyo del uribismo y los votos de Federico Gutiérrez.

Pero dentro de su organización hay dos representantes a la Cámara por Santander de la Liga Anticorrupción: el exmilitar Juan Manuel Cortés y Érika Tatiana Sánchez, una ficha del político tradicional liberal Édgar ‘El Pote’ Gómez.

que nos espera en segunda vuelta
Foto: Facebook: Rodolfo Hernández - Hernández manifestó que no recibirá a las maquinarias ni el apoyo del uribismo y los votos de Federico Gutiérrez. Pero dentro de su organización hay dos representantes a la Cámara por Santander de la Liga Anticorrupción.

Los acuerdos políticos y las alianzas también funcionan para recoger más votos, pero se necesitan las alianzas correctas. De lo contrario pueden sumarse votos y restar en imagen o puede sumarse en imagen pero no en votos.

Por lo demás se sabe que recibirá los votos de las maquinarias y del uribismo sin necesidad de hacer acuerdos, algo que parece inverosímil teniendo en cuenta que deberá garantizar gobernabilidad en el Congreso y acordar un plan de gobierno. Varios partidos manifestaron su apoyo sin grandes adhesiones públicas:

  1. Verde Oxígeno
  2. Nuevo liberalismo
  • Partido Liberal
  1. Salvación Nacional
  2. Partido Conservador
  3. Centro Democrático

El álbum de partidos tradicionales no está completo, pero es claro que Hernández contaría con el respaldo o los votos de la clase política tradicional. Otros partidos que acompañaron a Gutiérrez (La U o Justa Libres) dejaron en libertad a sus votantes.

Esta es una de las elecciones más reñidas que ha tenido el país. Por el talante de las campañas puede adivinarse cómo será su forma de gobernar.

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