Inflación en Colombia 2022 y aumento de las tasas de interés
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A qué se debe la inflación y cómo puede frenarse

Escrito por Jorge Ivan Gonzalez - Angie Culma
la Inflación en colombia 2022

El encarecimiento de los fletes en el transporte internacional precipitó el aumento acelerado de los precios en Colombia. Por eso el alza de las tasas de interés adoptada por el Banco de la República no es la respuesta correcta.

Jorge Iván González* y Angie Culma**

El rol de la estética y el arte en comunidades en transición política" - Facultad de Ciencias Sociales y Humanas

La crisis de suministros

La Organización Mundial del Comercio (OMC) estima que el 80 % de los bienes que son consumidos en el mundo se transportan por vía marítima. El tema adquiere relevancia ya que la interconexión entre las economías de los países es cada vez más evidente.

Desde 2021 se ha producido una crisis de los contenedores. La crisis es consecuencia de problemas diversos en la logística de suministro global, que abarca los transportes marítimo, terrestre y aéreo.

Pero no se esperaba una crisis de semejante magnitud. La reactivación de la producción en China se presentó mientras América y Europa permanecían en cuarentena. Esta parálisis de la demanda hizo que los contenedores que llegaban de Asia quedaran represados en los puertos: se presentó una brecha entre la oferta y la demanda de transporte.

Algunas empresas transportadoras quebraron y, cuando comenzó la reactivación, se creó una tensión entre la nueva demanda y una oferta logística limitada por el golpe sufrido durante la crisis. Fue evidente la reducción de la capacidad de desembarque y embarque de productos. Como consecuencia de ello, hubo aumentos en los tiempos de espera y una reducción de las cantidades exportadas e importadas.

Esta asimetría ha sido más clara en los países que avanzaron en sus planes de vacunación y lograron controlar la propagación del COVID-19 puesto que se presentó un aumento significativo de la demanda de productos importados. La causa de este aumento de la demanda se encuentra, por una parte, en los subsidios que han entregado los gobiernos —cuyos montos han sido considerables en Estados Unidos y en los países europeos—. Por otra parte, se observa una suerte de “liberación “de un consumo represada durante los meses de pandemia.

La crisis internacional se ha presentado en los tres puertos más importantes de Colombia, que mueven el 82,5 % de la carga: Cartagena, Santa Marta y Buenaventura.

El aumento de la demanda afectó tanto a los bienes finales como a los insumos y a las materias primas. La cadena de suministro global no se encontraba preparada para responder a este choque sin precedentes. Los barcos que llegaron a los puertos no contaron con la infraestructura necesaria para movilizar los contenedores, sacar la mercancía y distribuirla internamente en los países. Las embarcaciones tuvieron que hacer fila y por eso aumentaron los tiempos de entrega.

El desequilibrio entre oferta y demanda se ha reflejado en un aumento considerable del precio de los fletes. Según el índice mundial de contenedores, el precio del flete pasó de estar entre los 1000 y 2000 dólares en el primer semestre de 2020, a más de 10000 dólares a finales de 2021 y principios de 2022 como se puede ver en la siguiente gráfica.

La inflación en Colombia

La crisis internacional se ha presentado en los tres puertos más importantes de Colombia, que mueven el 82,5 % de la carga: Cartagena, Santa Marta y Buenaventura.

En 2021, comparado con 2018, las importaciones se redujeron en 8 millones de toneladas y las exportaciones, en 7 millones. En Buenaventura, las importaciones se redujeron de 15 millones de toneladas, en 2018, a 9 millones en 2021. Además, las exportaciones pasaron a ser de 4 millones de toneladas a 3 millones. En Cartagena y Santa Marta, estas cifras también han sido significativas. El problema logístico de suministros también ha afectado a la producción nacional debido a que mucha de la materia prima utilizada en los diferentes sectores productivos es importada.

Para el caso específico de Colombia, el informe Crowe señaló que el precio de los fletes pasó de 1.400 dólares en junio de 2020 a 15.000 dólares en agosto de 2021

Estos costos de la logística se reflejan en el precio del bien final. Para algunas empresas, sobre todo pequeñas, es imposible compensar con mejoras en productividad el aumento de los costos.

En Colombia, se le suma a la crisis de la cadena logística el aumento de los precios de los alimentos. La caída de la producción nacional ha llevado a que el país tenga que importar 15 millones de toneladas de alimentos básicos cada año.

La devaluación del peso frente al dólar es otro costo adicional al del transporte, que ha encarecido aún más la canasta de consumo de los hogares.

La Inflación en colombia 2022

El remedio que no es

Son evidentes los factores estructurales que están elevando los precios. Por eso no se entiende por qué el Banco de la República considera que el aumento de la tasa de interés es el mejor instrumento para luchar contra la inflación frente a la evidencia presentada. Hace unos días, la tasa de interés de referencia fijada por el Banco pasó de 3 % a 4 %.

Desde la perspectiva del banquero central, el encarecimiento del crédito facilita la lucha contra la inflación. Sin embargo, esta argumentación es completamente ilógica. Dados los factores estructurales del aumento de los precios, no existe ninguna relación de causalidad entre el aumento de las tasas de interés y los mayores costos de la cadena logística internacional.

Aunque parezca evidente, el primer paso para combatir una inflación de costos es entender que los mayores precios no tienen su origen en el aumento de la cantidad de dinero.  El Banco de la República no ha entendido que las inflaciones no son iguales. En cambio, cree que la inflación actual fue causada por factores monetarios. Para contradecir este supuesto, basta con mirar la situación de los puertos.

En busca de soluciones

La crisis de los contenedores no sólo afecta a Colombia sino a todos los países de la región. Es evidente que Colombia no cuenta con suficiente poder de mercado para controlar el aumento en el precio de los fletes.

La crisis actual debe ser el punto de partida para diseñar estrategias de largo plazo. En el corto plazo, una primera alternativa consistiría en una rebaja generalizada de los aranceles, que permita cubrir el aumento en los fletes —alternativa planteada por la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco)—.  Esta solución no resuelve los problemas de fondo y su efecto en el índice de precios puede ser muy limitado.

Se ha dicho también que la ampliación de los subsidios a los hogares puede compensar la caída en la demanda originada por los precios. Esta medida sería adecuada pero igualmente transitoria.

Otros han propuesto educar a los consumidores para que restrinjan su demanda unos meses, esperando a que la cadena logística mejore. Esta idea es muy poco realista. Las personas prefieren el consumo presente al consumo futuro y difícilmente querrán aplazar su demanda si tienen la capacidad de pago.

Desde la perspectiva del banquero central, el encarecimiento del crédito facilita la lucha contra la inflación. Sin embargo, esta argumentación es completamente ilógica.

En vez de insistir en las medidas de corto plazo, la crisis estructural debería ser la oportunidad para buscar soluciones más estratégicas. Los diagnósticos han sido claros. Es fundamental mejorar la logística portuaria de tal manera que la productividad aumente y que estos beneficios se reflejen en la calidad de vida de los habitantes de Buenaventura, Cartagena y Santa Marta.

Estas poblaciones ven pasar la riqueza sin que puedan disfrutar de los excedentes producidos en la actividad portuaria. Es incomprensible que un país que puede producir todos los alimentos básicos esté importando millones de toneladas.

Si Colombia consolida el sector agropecuario y sigue las recomendaciones de los estudios que se han realizado sobre el tema en los últimos años, podría garantizar la seguridad alimentaria y la demanda doméstica de alimentos. De esta forma, no tendría que sufrir con problemas logísticos como los que se han presentado en los dos últimos años.

*Este artículo hace parte de la alianza entre Razón Pública y la Facultad de Economía de la Universidad Externado de Colombia. Las opiniones expresadas son responsabilidad de los autores.

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