¿Hay que regular los mercados del mundo? | Razón Pública 2024
Foto: Economía

¿Hay que regular los mercados del mundo?

Compartir:

Foto: Economía

La regulación de mercados hace parte de la agenda nacional colombiana y de cualquier país del mundo. Cuándo y cómo regular son cuestiones que siguen en discusión. Conozca más del tema aquí

Daniel Godoy Ortiz* y Santiago Murcia Alzate**

La agenda económica colombiana

¿Se debe intervenir el mercado cambiario en Colombia para evitar tanta incertidumbre con relación a la volatilidad de la TRM?, ¿Se deben fijar los precios de la energía para evitar cobros desmesurados a los usuarios en épocas de sequía?, ¿Se deben disminuir las cuotas de importación de vehículos o productos textiles para favorecer la industria nacional? 

Estas y otras preguntas son el pan de cada día dentro de la agenda económica y política nacional que giran alrededor de una problemática típica, que ha suscitado álgidos debates desde antes de la época de Adam Smith (Siglo XVIII): ¿Cuándo se debe regular un mercado? Y, de ser necesario, ¿en qué medida?, ¿qué tanto se debe regular?, ¿cuál es el nivel óptimo de regulación que permita minimizar la pérdida irrecuperable de eficiencia en la economía?

Estas preguntas enfrentan diversas posiciones tanto desde la academia como desde la perspectiva de los hacedores de política, pues están íntimamente relacionadas con el grado de intervención que debe tener el estado en la economía. 

Esta columna no busca dar una respuesta definitiva a esta inquietud que ha sido abordada por famosos y reconocidas economistas como Adam Smith, John M. Keynes, Elinor Ostrom,  Alfred Marshall, María Alejandra Madi, Milton Friedman, Mariana Mazzucato, entre otros y otras. 

Lo que se busca es sentar las bases para guiar esta discusión de forma ordenada y constructiva, guiada a partir de cuatro preguntas orientadoras: ¿Qué es regular? ¿Por qué se hace? ¿Cuándo hacerlo? ¿En qué magnitud?

Le recomendamos: La inteligencia artificial y los economistas del mañana

¿Qué es regular?

En sentido literal, regular se entiende como ajustar, reglar, poner en orden algo o definir las reglas de juego. En el contexto económico, se entiende regular como fijar o imponer limitaciones en la discrecionalidad que puede ser ejercida por los individuos u organizaciones, respaldadas por la amenaza de sanción. Así lo explica Alan Stone en su obra “Regulation and its alternatives”

Complementando esta perspectiva, William Viscusi argumenta que la regulación es en esencia una manifestación del poder coercitivo del Estado, utilizado para influir en las decisiones de los agentes económicos. 

Es crucial reconocer este aspecto en el contexto colombiano, donde muchas regulaciones se ven debilitadas por marcos sancionatorios insuficientes o por la incapacidad del Estado para hacer efectivas dichas sanciones.

Ahora, existen tres tipos de regulaciones distintas clasificadas desde su esencia: 

  1. Regulación económica: conjunto de reglas que buscan determinar cómo van a funcionar los mercados y cómo deben o se quiere que se comporten las empresas, para garantizar su competitividad.
  2. Regulación social: serie de dictámenes que buscan proteger la salud humana, animal, ambiental y relaciones laborales. 
  3. Regulación administrativa: compendio de disposiciones orientadas a estructurar el funcionamiento de la administración pública encargada de la protección y provisión de bienes y servicios públicos. 

El Estado cuenta con estas tres líneas regulatorias para garantizar, en teoría, una asignación eficiente de los recursos y optimizar el bienestar social. 

Hablando puntualmente sobre regulación económica, esta típicamente se refiere a limitar la libertad de los agentes económicos en lo que respecta a sus decisiones sobre los precios, las cantidades a producir, la calidad de los bienes junto con la entrada y salida de agentes del mercado. Lo anterior propendiendo por la eficiencia económica y, por lo tanto, un adecuado funcionamiento de los mercados. 

Foto: Mercado - Son muy pocos los mercados que existan bajo la presencia plena de condiciones que les permitan ser extremadamente eficientes.

¿Por qué se debe regular un mercado? La respuesta es clara: por la existencia de fallas de mercado.

¿Por qué se debe regular un mercado?

Ya está claro qué es regular y cuales tipos de regulación existen. Ahora, ¿Por qué se debe regular un mercado? La respuesta es clara: por la existencia de fallas de mercado. 

Desde una perspectivas clásica o neoclásica, la teoría económica ha demostrado que los mercados son extremadamente eficientes en la asignación de recursos bajo condiciones de competencia perfecta. 

Estas condiciones incluyen que los agentes económicos sean precio-aceptantes, exista libre entrada y salida del mercado, se mantenga simetría de información, los bienes producidos sean homogéneos y haya suficientes compradores y vendedores como para impedir que cualquier individuo pueda influir en los fundamentos del mercado. En tales circunstancias teóricas, se maximiza el bienestar social.

En la práctica, son muy pocos los mercados, si es que hay alguno, que existan bajo la presencia plena de estas condiciones. La ausencia parcial o total de algunas de ellas, se considera una falla de mercado, lo que lleva a resultados sociales menos eficientes – mejorables – y por ello, se justifica la necesidad de regulación.

¿Cuándo regular?

Entender el cuándo regular, implica reconocer cuáles son las fallas de mercado. Podemos identificar cinco tipos principales de fallas que afectan su funcionamiento óptimo. 

  1. Las externalidades, que ocurren cuando las acciones de una persona o empresa afectan a terceros sin que estos costos o beneficios se reflejen en los precios del mercado. Un ejemplo clásico es la contaminación: una fábrica que contamina afecta la salud de quienes viven cerca sin tener que pagar por esos daños. 
  2. Los bienes públicos, como los parques y la defensa nacional, son accesibles para todos y su uso por una persona no impide su uso por otra. Esto puede llevar a que algunas personas se beneficien de estos sin contribuir a pagar su costo, conocidos como ‘free riders’, lo que puede resultar en una provisión insuficiente de estos bienes sin intervención gubernamental. 
  3. El poder de mercado, que se refiere a situaciones en las que una empresa o un pequeño grupo de empresas pueden influir significativamente en los precios o en la cantidad de productos disponibles. Esto puede llevar a precios más altos y menos oferta de lo que sería ideal socialmente, como en el caso de los monopolios. 
  4. La información asimétrica, que ocurre cuando una parte en una transacción tiene más información que la otra, lo que puede llevar a decisiones ineficientes. Un ejemplo es cuando un vendedor de autos usados sabe más sobre la condición del vehículo que el comprador. 
  5. La incertidumbre, que afecta la capacidad de los agentes económicos para tomar decisiones bien informadas sobre inversiones futuras, y puede llevar a ineficiencias en la asignación de recursos en la economía.

Aunque no existe una fórmula mágica que determine el nivel óptimo de regulación, los responsables de formular políticas deben adoptar un enfoque meditado. Esto implica analizar meticulosamente toda la información disponible para tomar decisiones objetivas.

¿Qué tanto regular?

Aunque no existe una fórmula mágica que determine el nivel óptimo de regulación, los responsables de formular políticas deben adoptar un enfoque meditado. Esto implica analizar meticulosamente toda la información disponible para tomar decisiones objetivas. 

Herramientas como análisis rigurosos de evaluación de impacto, ejercicios de análisis de impacto normativo (AIN), estudios de costo-beneficio y planificación de revisiones expost de las regulaciones son fundamentales en este proceso. Estos métodos ayudan a asegurar que las regulaciones implementadas sean tanto efectivas como eficientes.

Si bien la regulación se piensa siempre desde una visión legalista, la tecnología no se debe dejar por fuera. Desde 2023, Europa ha adoptado una nueva tendencia conocida como ‘Smart Regulation’ y ‘Better Regulation’. Esta dirección se centra en el uso de herramientas de inteligencia artificial para desarrollar análisis de impacto normativo (AIN). 

Esta iniciativa persigue un objetivo admirable: mejorar continuamente las regulaciones, reconociendo que las políticas y los esfuerzos regulatorios a menudo van dos pasos detrás del comportamiento de los agentes económicos. 

¿Qué significa esto? En esencia, que los marcos regulatorios se construyen basados en la información disponible sobre el mercado en un momento específico. Sin embargo, para cuando se aplican estas regulaciones, los agentes económicos ya han modificado sus comportamientos y estrategias anticipándose a los efectos de la regulación propuesta. 

Este desfase representa un desafío significativo para los reguladores, quienes deben diseñar normativas que no solo atiendan las circunstancias actuales, sino también prevean futuros cambios. 

En este contexto, las herramientas de inteligencia artificial, especialmente los modelos de aprendizaje avanzados, pueden ofrecer análisis más precisos y científicos, ayudando a que la regulación no solo siga el ritmo de los agentes económicos, sino que idealmente se adelante.

Las respuestas a la regulación

El debate sobre la regulación de mercados en Colombia, como en muchos otros países, es un dilema intrincado y persistente. Las preguntas sobre cuándo y cómo regular, derivadas de las imperfecciones del mercado, son esenciales para garantizar que la economía funcione de manera justa y eficiente. 

Sin embargo, la respuesta a estas preguntas no es sencilla y requiere un equilibrio cuidadoso entre intervención y libertad, eficiencia y equidad. Es fundamental que los encargados de formular políticas utilicen herramientas y métodos rigurosos para determinar el alcance y la forma de la regulación, teniendo en cuenta no solo las teorías económicas y las evidencias históricas, sino también los avances tecnológicos que permitan adaptar las regulaciones a las realidades cambiantes.

Lea en Razón Pública: Desaceleración y recuperación económica: retos y precauciones

* Este artículo hace parte de la alianza entre Razón Pública y la Universidad Externado de Colombia. Las opiniones son responsabilidad de los autores.

0 comentarios

Daniel Godoy - Santiago Murcia

Escrito por:

Daniel Godoy - Santiago Murcia

*Profesor de Inteligencia Artificial y Programación en la Universidad Externado y Universidad de la Sabana, asesor y consultor en el uso de herramientas de inteligencia artificial. **Economista de la Universidad Nacional, especialista en Regulación de Mercados de la Universidad Externado y Coordinador Académico de pregrado de la Facultad de Economía en la Universidad Externado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Horacio Ayala
Economía y Sociedad

La reforma tributaria: no más parches, ir al fondo

Francisco Thoumi
Economía y Sociedad

Transmilenio: entre la tiranía de los “los vivos” y la necesaria revolución de “los bobos”

Población campesina.
Economía y Sociedad

Los desafíos de la Agencia Nacional de Tierras

ana maria bejarano
Economía y Sociedad

Ana María Bejarano Sandoval: In Memoriam (Bogotá, marzo 6 de 1962-Toronto, marzo 28 de 2017)

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.