Reforma laboral: el dilema entre lo inmediato y lo profundo
Foto: Alcaldía de Bucaramanga

Reforma laboral: el dilema entre lo inmediato y lo profundo

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La reforma laboral no debe quedarse en lo obvio, como regular el contrato de trabajo. Debería favorecer un entorno donde surjan empresas sólidas y sostenibles.

Juliana Patricia Morad Acero*

Necesitamos una reforma

La propuesta de reforma laboral es un reto que supera lo legislativo: ¿es legítima?, ¿cómo será su trámite?, ¿qué necesita el mercado laboral colombiano?

Para comprender por qué es necesaria, hay que profundizar en los problemas del panorama laboral.

Una economía precaria 

Según el Informe Nacional de Competitividad 2022-2023, el 60% de empresas en Colombia opera con un máximo de cinco trabajadores. Lamentablemente, esta distribución empresarial no es adecuada para ofrecer más empleo o salarios competitivos.

Este patrón de empresas de menor tamaño dificulta la regulación y garantía de derechos laborales; sobre todo, necesita políticas para respaldar este entramado empresarial. De ese modo, se estimularían el empleo de calidad y los salarios justos.

Es crucial reconocer que el mercado laboral depende del crecimiento de las empresas. Por lo tanto, la reforma no puede limitarse a problemas evidentes como regular el empleo subordinado; debería favorecer un entorno en el que florezcan empresas sólidas y sostenibles. Esto es especialmente pertinente en un gobierno que apuesta por la economía popular.

Nos encontramos con numerosos negocios de subsistencia, con un reducido número de trabajadores, y que, sumados, son esenciales para la economía: es vital facilitar que estos negocios se formalicen, sin aumentar costos indiscriminadamente para pequeños y grandes empresarios.

La falta de respuestas claras reclama una profunda reflexión sobre los valores y objetivos de la sociedad colombiana. Son inciertos los resultados a largo plazo y la orientación estratégica de esta reforma.

Considerar todo lo anterior promovería la legalidad y la seguridad laboral; también consolidaría el tejido empresarial y revitalizaría la economía.
Foto: Gobernación de Boyacá - La baja participación laboral de las mujeres refleja la necesidad de políticas que promuevan la igualdad de género en el ámbito laboral.

Puede leer: Las reformas de Petro: esperanzas versus realidad fiscal

Todos están perdiendo

El índice de desempleo es del 9,6%: es urgente aliviar la falta de oportunidades.

Para los empleados, los salarios son preocupantes:

  • El 45% de los trabajadores gana menos de un salario mínimo.
  • El salario medio real está considerablemente por debajo del salario mínimo.
  • En Colombia, el sector que más paga promedia salarios de 3.100.000 pesos mensuales 

Es necesario mejorar los salarios y condiciones laborales de los más vulnerables. Y esto no concierne solo a los que ganan el mínimo o menos: debe haber políticas salariales sobre remuneraciones justas y dignas para todos los trabajadores.

La informalidad laboral se acentúa en áreas rurales: un alarmante 85%. Las tasas oscilan entre promedios del 55% y el 60% en toda Colombia. Además de lo ya expuesto, esto mina la capacidad del Estado para recaudar impuestos y proporcionar servicios esenciales.

La participación laboral de las mujeres es baja: alcanza un preocupante 67%. Esto puede deberse a funciones de cuidado no remunerado y señala la necesidad de políticas de igualdad de género. Persisten las brechas salariales entre hombres y mujeres —y se agravan en la informalidad—, lo que subraya la urgencia de actuar ante esta inequidad estructural.

Una reforma superficial y cortoplacista

La reforma laboral no resolverá todos los problemas del mercado laboral; pero su diseño y aplicación son significativos: evaluar meticulosamente sus consecuencias evitaría efectos adversos para los más vulnerables.

En resumen, la reforma laboral no debe limitarse a cuestiones superficiales; debe tomar la iniciativa y enfrentarse a los desafíos fundamentales: desde la distribución empresarial hasta la informalidad, las brechas salariales y las inequidades de género.

La propuesta actual se centra en el empleo subordinado. Ha suscitado preocupaciones legítimas por posibles costos y riesgos para la productividad empresarial, según advierte el Banco de la República.

Se solicita un enfoque más equilibrado; pero persisten preguntas pertinentes sobre la visión que se tiene para el país y sobre cómo el mercado laboral se adaptará a esa visión.

La falta de respuestas claras reclama una profunda reflexión sobre los valores y objetivos de la sociedad colombiana. Son inciertos los resultados a largo plazo y la orientación estratégica de esta reforma.

Entre reformas y sin consensos

El actual proceso legislativo revela la falta de consenso en torno a la reforma laboral. Con tres proyectos en la Comisión Séptima y diversas opiniones entre los ponentes, son claras la complejidad y las divergencias de opinión en torno a la propuesta.

Claramente, se necesita un esfuerzo adicional para alcanzar consensos en la discusión prevista para febrero de 2024.

Además, la reforma laboral se debate en un contexto marcado por la reciente reforma de salud y el consiguiente desgaste político. Este antecedente es una dificultad más para el gobierno, que debe manejar cuidadosamente el proceso legislativo.

Igualmente, coincide con la discusión de una reforma pensional. Este panorama complejo exige una priorización eficiente y una gestión estratégica de los recursos políticos.

En este entorno complejo, son vitales la necesidad de consensos y la habilidad política para gestionar la controversia. La reforma laboral tiene que mejorar su contenido; pero también debe sortear obstáculos políticos inherentes a un momento legislativo marcado por antecedentes recientes y debates simultáneos.

La capacidad del Gobierno ante estas dinámicas será determinante para el éxito y la eficacia de la reforma.

Sin metas, no hay reforma

Innegablemente, el país necesita una discusión exhaustiva sobre la reforma laboral, que vaya más allá de un proceso legislativo apresurado. La falta de unidad, las críticas persistentes y la complejidad de los desafíos actuales expresan la necesidad de un enfoque estratégico.

La informalidad laboral, el frágil tejido empresarial, las brechas salariales y las disparidades en las condiciones laborales en áreas rurales son asuntos decisivos que necesitan atención meticulosa para una reforma efectiva

Dar prioridad a las auténticas necesidades del mercado laboral, considerar los antecedentes políticos y abordar preocupaciones legítimas son elementos perentorios para una reforma beneficiosa. En última instancia, Colombia debe definir claramente sus objetivos y cómo la reforma laboral puede ser una herramienta efectiva para alcanzarlos.

La situación laboral es urgente, por lo que el proceso de reforma no se debe limitar a una rápida aprobación legislativa. La informalidad laboral, el frágil tejido empresarial, las brechas salariales y las disparidades en las condiciones laborales en áreas rurales son asuntos decisivos que necesitan atención meticulosa para una reforma efectiva y, además, sostenible en el tiempo.

Finalmente, hay que tener en cuenta el bono demográfico: la época durante la que predomina la población joven. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en Colombia se extendería desde el 2002 hasta el 2047.

En consecuencia, debe comprenderse que esta oportunidad para el desarrollo solo se materializará invirtiendo en capital humano, especialmente en educación y empleo para los jóvenes.

La megalomanía debe ceder paso a cambios necesarios, estudiados y estratégicos, que respondan a las urgencias actuales mientras sientan las bases para un crecimiento sostenible y equitativo a largo plazo. En última instancia, la reforma laboral debe ser guiada por la claridad en los objetivos del país, que hoy no se vislumbran.

Lea en Razón Pública: Reforma laboral: los cambios y las nuevas iniciativas

Acerca del autor

Juliana Morad

* Doctoranda en Economía de la Universidad Javeriana, profesora e investigadora en el área de Derecho Laboral y Seguridad Social en esta misma universidad.

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Juliana Morad

* Doctoranda en Economía de la Universidad Javeriana, profesora e investigadora en el área de Derecho Laboral y Seguridad Social en esta misma universidad.

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