Reforma de la salud: ¿en qué vamos? | Razón Pública
Reforma de la salud
Foto: Facebook: Ministerio de Salud

Reforma de la salud: ¿en qué vamos?

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El proyecto va avanzando en el Congreso, pero se ha concentrado en el problema que no es. Aquí se muestra con cifras en la mano por qué el sistema de salud está cerca del colapso y cuáles entonces deben ser los temas a debatir en las próximas semanas.

Óscar Andia*

En qué va la reforma

Falta debatir nueve artículos en plenaria de Cámara, el trámite en Senado y la revisión por parte de la Corte Constitucional.

Haciendo cálculos optimistas, faltarían dos años para completar la transición hacia el nuevo sistema y es posible que su aplicación real quede en manos del próximo gobierno —que puede ser de la oposición—.

En términos de contenido, los debates en la Cámara fueron un diálogo de sordos, polarizado, lento y conflictivo; como había previsto en esta misma revista, se enfrentaron las dos concepciones básicas acerca de la salud; aunque todos coincidieron en la urgencia de los cambios, quienes conciben la salud como un derecho fueron maximalistas e inexpertos, en tanto quienes conciben la salud como un mercancía hicieron uso de su poder mediático para transmitir la idea de “salto al vacío”.

El debate se concentró por eso en el papel de las EPS, pero dejó de lado los cambios necesarios para evitar el colapso del sistema al cual parecemos dirigirnos de manera inexorable.

Puede leer: ¿Por qué hay una crisis de medicamentos en Colombia?

Los problemas ignorados

La única manera de evitar el desastre es poner por encima el interés nacional, elevar el nivel técnico del debate y abandonar la beligerancia verbal. En este contexto, veamos un par de ejemplos de lo que está sucediendo en casos específicos de medicamentos:

1. Lo pagado por un anticuerpo monoclonal para tratar el cáncer.
1. Lo pagado por un anticuerpo monoclonal para tratar el cáncer.
Del medicamento Pembrolizumab contra el cáncer se habían vendido en Colombia 77.102 unidades por valor de 841.629 millones de pesos hasta 2022. El laboratorio acaba de introducir una presentación por dos viales que NO tiene precio regulado y presenta inconsistencias en sus informes al Sistema de Información de Precios de Medicamentos (SISMED). Su registro sanitario en la plataforma del INVIMA muestra detalles inconsistentes. La trazabilidad de sus prescripciones se perdió desde 2021 con la adopción de los Techos o Presupuestos Máximos. La Oficina de Tecnología de Información y Comunicación (OTIC) del Ministerio de Salud no valida ni analiza los reportes al SISMED. Faltan datos sobre el régimen subsidiado y la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud ​ (ADRES) no tiene o no publica el microdato de sus transacciones.
Los nuevos tratamientos para diabetes y obesidad (gliptinas, gliflozinas y glutidas) llegaron hasta 3,5 mil millones en 2022, y pasaron de 757 millones en 2021 a casi 1,3 billones en 2022 sin que MinSalud o la Cuenta de Alto Costo hayan explicado este fenómeno y su relación con las estadísticas de hipertensión arterial, complicaciones circulatorias cardíacas o cerebrales, insuficiencia renal crónica y evolución de los tratamientos con diálisis. ¿Dónde están los estudios del Instituto de Evaluación Técnica en Salud (IETS) al respecto? ¿Por qué ADRES dejó de publicar estudios de pertinencia como los que su primer director adelantó sobre las enfermedades huérfanas? ¿Por qué eliminaron esos estudios del sitio web de ADRES? ¿Para qué sirve la plataforma MedColSTAT con datos hasta 2021 apenas? ¿Porqué no existen políticas específicas para patologías crónicas de alto impacto?

Es imposible que una reforma como la que se está tramitando, produzca resultados milagrosos que ningún país del mundo ha podido lograr, dado el aumento exponencial de los costos que obedece al avance tecnológico, a los pagos de propiedad intelectual, a razones epidemiológicas y a las formas concretas de gestión de estas patologías

Medicamentos a oscuras

Todos los principios activos correspondientes a estos medicamentos y sus asociaciones son de carácter monopólico, con casos de abuso de posición dominante.

Su regulación de precios es deficiente y las moléculas más recientes tienen precios exorbitantes. Al igual que la mayoría de los productos de alto impacto, sus informes al SISMED presentan múltiples inconsistencias. Su registro sanitario en la plataforma del INVIMA muestra detalles erróneos. La OTIC de MinSalud no valida ni analiza los datos de sus reportes. Faltan datos para el régimen subsidiado, y ADRES no tiene o no publica el microdato de las transacciones específicas de cada producto.

Al igual que los demás medicamentos incluidos en la “Unidad de pago por capitación adicional” que creó el gobierno Duque con su política de “todo el poder a las EPS”. la trazabilidad de las prescripciones del grupo se perdió desde 2021, tal como se puede ver en los gráficos por región y por EPS:

(A propósito: en este último gráfico se aprecia la posición privilegiada de la Nueva EPS y la inclusión de Sura, hechos estos que sugieren la posible repetición de los problemas que tuvo Sanitas).

La quiebra que se avecina

Los dos ejemplos anteriores son apenas la punta del iceberg de está cerca de enfrentar el sistema de salud colombiano.

Reforma de la salud
Foto: Alcaldía de Baranoa - El Ministerio de Salud y la Cuenta de Alto Costo no han explicado suficientemente por qué en 2022 el costo de los tratamientos para la diabetes y la obesidad tuvieron un gran aumento. Tampoco han hecho estudios de la relación de estas condiciones con otras como la hipertensión arterial.

El nuevo sistema de información debe ser integrado para corregir el nivel absurdo de fragmentación que existe en la actualidad.

Dada el nivel de costos que maneja, dada la vida de los pacientes en juego y dada la responsabilidad política y moral que los asiste, los debates faltantes en el Congreso deben referirse a estos problemas de fondo, sobre la base de mejores diagnósticos y con la clara intención de enfrentar las dificultades que se avecinan de la mejor manera posible.

Ante la imposibilidad de formular aquí propuestas específicas sobre el proyecto de reforma, vuelvo a los dos gráficos iniciales de esta nota para examinar una sola de las cifras que contiene la explicación de motivos del proyecto:  al presentar el “escenario de factibilidad” que preparó el Ministerio de Hacienda, bajo el subtítulo “Gastos y balance del sector salud con reforma para el período 2024-2033”, en la Tabla 4 y en el rubro 2 (“Mediana y alta complejidad”) se presenta   una cifra muchas veces inferior a la que implicarían lo solos medicamentos que examiné más arriba.

Es imposible que una reforma como la que se está tramitando, produzca resultados milagrosos que ningún país del mundo ha podido lograr, dado el aumento exponencial de los costos que obedece al avance tecnológico, a los pagos de propiedad intelectual, a razones epidemiológicas y a las formas concretas de gestión de estas patologías

El sistema de información

Al margen de lo anterior, hay un artículo ya aprobado en la reforma que podría conducir a una mejor solución: el Sistema Único e Integrado de Información en Salud (que también resumí en este medio).

En la nueva versión del proyecto, este sistema es caracterizado como “público e interoperable”; mejor sería reemplazar estas características obvias por otras tres que son fundamentales: integrado, transaccional y distribuido.

  • El nuevo sistema de información debe ser integrado para corregir el nivel absurdo de fragmentación que existe en la actualidad.
  • Debe ser transaccional o con registro directo de operaciones en línea, abandonando el sistema antediluviano de “reportes” que es fuente de la mayoría de las prácticas perversas que abundan en la actualidad.
  • Debe estar distribuido u operar en redes distribuidas o cadenas de bloques para superar las limitaciones de los sistemas centralizados y bases de datos relacionales.

De esta manera los datos serían transparentes e incorruptibles, técnica y científicamente sólidos, permitirían estudios con inteligencia artificial, serían fruto de amplia participación social, tendrían trazabilidad histórica y permitirían mejor resultados en salud y un mejor uso de los recursos. A todo lo cual se añadiría el avance de la solvencia ética de las prescripciones con la posibilidad de control permanente y vitalicio que permite esta tecnología.

Lea en Razón Pública: El San Juan de Dios: una lucha por la salud digna

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5 comentarios

Óscar Andia

Escrito por:

Óscar Andia

* Director general del Observatorio del Medicamento (Observamed).

5 comentarios de “Reforma de la salud: ¿en qué vamos?

  1. No ha llegado muchos comentarios sobre el proyecto de la reforma al sistema de salud, unos a favor y otros en contra. Lo cierto es que el actual sistema adolece de varias fallas pero que el «remedio no sea peor que la enfermedad». Sería muy importante efectuar un diagnóstico objetivo, en donde se vean los pro y los contra. También considero sano para los colombianos que se publicara el texto completo de lo aprobado por la Cámara y se efectué un debate público de los diferentes puntos de vista y esos planteamientos entregarlos al Senado como elementos de juicio, para la decisiones que vayan a tomar y las que se tomen, que no sean partidistas, si no teniendo en cuenta las necesidades de los colombianos, sus características, vicios y sus costumbres. Hay que recordar que «hecha la ley, hecha la trampa»

  2. Los hechos son más creíbles que la teoría, esto que vivimos actualmente con este sistema corrupto y anacrónico en el servicio que se presta a los colombianos es una vergüenza total, entonces démosle la oportunidad a los cambios que aún no han comenzado y ya están prejuzgando los que tienen sus intereses personales y ponen a muchos por diferentes medios a desprestigiar un nuevo modelo necesario, dejémonos de hacerle publicidad gratuita a aquellos que solo quieren seguir llenándose los bolsillos con las necesidades nuestras, ya está bueno de prestarnos como instrumentos útiles…

  3. El problema no es el cambio, lo cual es necesario… El problema es quien impulsa ese cambio es alguien que siempre que intenta colocar sus ideas a funcionar, fracasa… Por ejemplo en Bogotá, no hizo mayor cosa y lo poco que hizo no fue muy bueno… Ese es petro..

  4. Es importante denotar los hechos mencionados en el articulo, los datos y la aclaración que se hace de falta de estudios serios sobre el incremento de los medicamentos y la falta de justificación de los mismos. Las disputas se vuelven de quien tiene la razón y no de lo que necesita la población. Los sistemas de atención temprana, no soluciona la falta de especialistas, ni va a mejorar la tramitología, ya que no lo hará la EPS sino el estado, que es sumamente lento y peor depender de sus funcionarios.

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