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Razones para creer en el fútbol femenino colombiano

Escrito por Karen Ariza Carranza
América de Cali es un reflejo de un cambio generacional en el fútbol femenino colombiano.

Karen ArizaSobre el triunfo del América de Cali en la liga femenina y el avance decidido de las futbolistas colombianas en el deporte nacional e internacional.

Karen Ariza Carranza*

El triunfo escarlata

El lunes 30 de septiembre, América de Cali se consagró por primera vez campeón en la historia del fútbol profesional femenino colombiano. Con este título, contamos tres equipos campeones distintos (Santa fe, Huila y América), y también tres diferentes subcampeones (Huila, Nacional y Medellín), lo que supone que el nivel de participación sigue siendo abierto sin un claro dominador.

Después del triunfo 2 por 0 como local sobre el cuadro de Medellín Formas Íntimas, las escarlatas llegaron al Atanasio Girardot con el ímpetu de defender el resultado a favor. El escenario no estaba en las mejores condiciones gracias a la lluvia incesante que caía durante el partido, pero la rivalidad entre el poderoso y las diablas se notaba en cada balón dividido.

La final fue disputada con emociones de lado y lado hasta el último minuto. A pesar del triunfo de las ‘Poderosas de la montaña’ con un marcador de 2-1, el global fue 2-3 a favor de las nuevas campeonas de Colombia.

El triunfo fue significativo desde todo punto de vista. Solo hace falta ponerse en el lugar de un hincha americano que no ha podido celebrar desde 2008 un título de liga colombiana masculina, siendo además una de las hinchadas que más ha sufrido en los últimos diez años. Esta vez las mujeres dieron la estocada para creer nuevamente en la gloria. Y si para los hombres fue significativo, imaginemos a las hinchas americanas —caleñas o no—.

A nivel sociológico, podemos hablar del fútbol femenino como un buen ejemplo para la formación de un ciudadano más activo con su comunidad. El hecho de que la hinchada americana haya celebrado con sus mujeres termina siendo una motivación extra para las aspiraciones deportivas que tiene el club, que como siempre está obligado a ganar.

Puede leer: El deporte como resistencia.

El mejor año del fútbol femenino colombiano

De entrada, este ha sido un año tenso debido al recorte del presupuesto al deporte profesional por parte del gobierno nacional. Pero, a pesar de la polémica decisión, fueron los mismos deportistas colombianos los que se empeñaron en demostrar el potencial humano que hay por explotar en las actuales y futuras generaciones.

En cuanto al fútbol femenino colombiano, este año bien podría empezar a llamarse como el mejor de su historia. Hace años, las futbolistas colombianas vienen pidiendo oportunidades políticas para el desarrollo del fútbol femenino en el país y están demostrando ser un gremio decidido y en crecimiento.

El triunfo del América es una muestra de que el nivel del juego aumentó, algo que las jugadoras reclamaban junto con más partidos oficiales que les permitieran a las llamadas a la selección medirse con sus pares de otros países.

Con voluntad política Colombia tiene chances reales de ser potencia mundial de fútbol femenino.

Para ello era fundamental la continuidad de la liga, que estaba en dudas hasta bien entrada la temporada oficial. Las futbolistas ganaron ese pulso y los resultados exitosos no demoraron en aparecer.

La selección Colombia femenina muestra con sus triunfos su voluntad para posicionar a Colombia como un gran exponente del fútbol femenino.

Foto:  Instituto Municipal de Deporte y Recreación
La selección Colombia femenina muestra con sus triunfos su voluntad para posicionar a Colombia como
un gran exponente del fútbol femenino.

La medalla de oro en los Juegos Centroamericanos de Lima este año fue fundamental para reivindicar el mensaje de las jugadoras de que con voluntad política Colombia tiene chances reales de ser potencia mundial de fútbol femenino. De hecho, varias jugadoras con paso por la selección de mayores han recalcado el gran potencial que tenemos en comparación con otros países, donde poco ha evolucionado este deporte.

Por supuesto, tenemos que entender que la liga sigue siendo un proyecto que necesita pulirse año tras año, y que la profesionalización de mujeres futbolistas también demanda su tiempo, sobre todo a nivel formativo.

Lea en Razón Pública: El oro de la selección: una invitación a promover el fútbol femenino de Colombia.

¿Es rentable?

Los números que deja la Liga de América campeón también son muy positivos: en el Pascual Guerrero se vendieron 16.500 boletas para la ida, mientras que en el Atanasio fueron 28.263 personas para ver la vuelta de la final femenina.

Estos números avalan todo lo bueno que se ha hecho en estos tres años de profesionalización del fútbol femenino. Tanto así, que al día siguiente el cuadro masculino de Medellín ganó de local 3 a 1 ante Pasto con solo 8.693 asistentes, casi 20 mil hinchas menos que en la final femenina que se perdió en casa el día anterior. Fue evidente que la apuesta y prioridad del pueblo paisa fueron sus mujeres.

En asuntos de marketing, ventas y patrocinios se puede decir que hubo un crecimiento lento considerando que esta es una liga nacional, pero tener estadios llenos es la mejor respuesta posible ante las dudas sobre si es o no rentable este deporte.

Sobre todo, porque este no es un problema exclusivo del futbol femenino. Al contrario, los mismos equipos del fútbol masculino colombiano se han visto en la necesidad de pedir a sus hinchas que no dejen de acompañar a sus equipos.

Las historias detrás de las camisetas

Al celebrar este título también reconocemos las historias de vida, que merecen ser contadas más allá del éxito.

En primer lugar, tenemos a los hermanos Usme como líderes del equipo: Andrés desde la dirección técnica y Catalina como capitana de campo. Ambos nos regalaron una bonita historia familiar de amor por el fútbol defendiendo la misma camiseta.

Otras que brillaron gracias a la pelota y al América de Cali fueron la dupla Caicedo en la delantera. Sus nombres son Linda y Farlyn, dos negras vallecaucanas llenas de juventud y talento. Linda debutó en esta liga con tan sólo 14 años y de inmediato conquistó a los futboleros. Desde el primer día se proyectó como una gran promesa nacional. Mientras tanto Farlyn, con 22 años, fue una de las revelaciones del torneo.

La apuesta y prioridad del pueblo paisa fueron sus mujeres.

También está el caso de Natalia Giraldo, que con tan sólo 16 años superó a su ídolo, Sandra Sepúlveda de Medellín. Ambas arqueras son reconocidas, pero sólo hasta la final supimos de la admiración de Giraldo sobre Sepúlveda, de amplio recorrido en la selección nacional.

América de Cali se consagró por primera vez como campeón en la historia del fútbol profesional femenino

Foto: Facebook: América de Cali femenino.
América de Cali se consagró por primera vez como campeón en la historia del fútbol profesional femenino

Por supuesto, debemos mencionar a la veterana Carolina Pineda, de impecable trabajo en el medio campo rojo esta temporada. Los sacrificios de Daniela Henao, el nivel de Rossy y Kelly como centrales, Ibargüen y Ararat en los laterales, y el trabajo invisible de Gisela Robledo. Todas merecen ser mencionadas.

El potencial del fútbol femenino

América es el ejemplo del cambio generacional que estamos viviendo con el fútbol femenino colombiano como una apuesta de inclusión social con enfoque de género que podría ocasionar:

  • Dinamismo económico para las ciudades y los departamentos. Para el Valle del Cauca, por ejemplo, como una reconocida sede de formación del fútbol colombiano en ambos géneros.
  • Alegría y prosperidad para las familias de las jugadoras, que ahora competirán a nivel internacional en una Copa Libertadores.
  • La posibilidad de festejar nuevamente para los hinchas tradicionales, gracias a las mujeres criadas y formadas en sus barrios.
  • Motivación para los mismos jugadores que ahora tienen un estímulo extra para salir campeones al igual que sus compañeras.

Si había algo que le faltaba al fútbol femenino profesional en Colombia era demostrar que lo hecho por Santa fe y Huila en los dos años anteriores no era casualidad. Este, sin acabar aún, ya se ha convertido en un año de tensiones, pero más de aciertos para este deporte.

Si algo nos queda es la ilusión de que se puede seguir mejorando y es entonces cuando podemos pensar en grande.

* Politóloga, bloguera e influencer deportiva en
@yokrizol.

 

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