Inicio TemasEconomía y Sociedad Racismo en el gobierno: el caso del funcionario del MinTIC

Racismo en el gobierno: el caso del funcionario del MinTIC

Escrito por Natalia Pérez
Racismo Min Interior

Natalia PerezMás allá de los insultos, su actitud frente a la negociación con los integrantes del CRIC revela una forma de discriminación de la que poco se habla en Colombia.

Natalia Pérez*

Un escándalo fugaz

El pasado 20 de mayo se difundió una grabación donde un funcionario del Ministerio de Tecnologías de Información y las Comunicaciones (MinTIC) utilizaba calificativos denigrantes para referirse a los pueblos indígenas representados por el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).

El funcionario acababa de sostener un encuentro de negociación con representantes del CRIC para la entrega de recursos destinados a contener la COVID-19 en las comunidades indígenas del Cauca y no se percató de que su micrófono seguía abierto cuando conversaba con otros funcionarios sobre la negociación.

Aunque el incidente provocó conmoción inicial y varios servidores públicos reaccionaron, el escándalo se diluyó una vez que el funcionario presentó su renuncia. Muy pronto, el caso quedó sepultado en el olvido. ¿Por qué?

El contenido del audio se presentó como si fuera una anomalía cuya responsabilidad era individual, y esto impidió una reflexión más profunda sobre lo que revela la conversación espontánea y cotidiana entre funcionarios de rango medio, educados y citadinos, de uno de los ministerios del Gobierno Nacional.

¿Cuál racismo?

Uno de los aspectos más paradójicos de este escándalo es la timidez que mostraron tanto los representantes del gobierno como los principales medios, en nombrar el contenido del audio como una manifestación de racismo.

Con pocas excepciones, encabezadas por el mismo CRIC, la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) y la Defensoría del Pueblo, la mayoría de los titulares de prensa y de las manifestaciones de rechazo se enfocaron en calificar el contenido de la grabación como “insultos”, “hostigamientos” y “palabras soeces”.

El escándalo se diluyó una vez que el funcionario presentó su renuncia.

Claro que se trata de insultos, pero muchos colombianos incorporamos este tipo de lenguaje en nuestras conversaciones cotidianas. La singularidad de este audio consiste en los insultos son de carácter racista y en que fueran proferidos por un funcionario cuyo mandato en este caso era servir a las comunidades indígenas del país.

Marchas indigenas

Foto: Facebook ONIC
La displicencia con la que hablan los exfuncionarios del ministerio muestra su desconocimiento de los procesos organizativos de los indígenas del Cauca.

Ahora bien, ¿a qué me refiero con racismo? La idea de raza en los seres humanos no tiene fundamentos biológicos, es una construcción social que ha servido para naturalizar las diferencias entre grupos humanos y situarlos en orden jerárquico.

La forma como se nombran y se diferencian las categorías raciales incorpora rasgos físicos y culturales, y varía dependiendo del lugar y del momento. En Colombia, por ejemplo, es producto del orden social que se estableció desde la Colonia a partir de un discurso eurocentrista y de supremacía blanca.

El racismo, entonces, son prácticas de discriminación basadas en la creencia de que existe un orden racial jerárquico, que normaliza el control, la dominación y la exclusión por parte de un grupo humano que se presume más civilizado y cercano a lo “blanco” sobre los demás.

Puede leer: La lucha por la tierra de los indígenas: de la Colonia, hasta hoy

El racismo en la grabación

El carácter racista del contenido de la grabación se manifiesta de distintas formas.

La primera es el uso de calificativos despectivos como “malparidos”, “miserables” y “brutos”, como características de los integrantes del CRIC por ser “indios”. No son simples insultos a individuos, sino a todo un grupo humano diverso y altamente heterogéneo: los ocho pueblos indígenas del Cauca (Nasa–Paéz, Guambiano, Yanaconas, Coconucos, Epiraras–siapiraras (Emberas), Totoroes, Inganos y Guanacos), que habitan en 84 resguardos legalmente reconocidos y son representados por el CRIC.

El racismo también se manifiesta en la forma como los funcionarios ridiculizan y descalifican los requerimientos específicos de los representantes del CRIC, despreciando su conocimiento sobre el territorio y las prácticas de los pueblos indígenas, fundamentales para llevar a cabo los proyectos que se están negociando.

Ese desprecio confluye con la asimetría de poder derivada del conocimiento tecnocrático de los funcionarios, que hace que se sientan facultados para reducir de forma unilateral y arbitraria los montos asignados a los proyectos que están negociando con el CRIC, sin que haya consideración alguna sobre los impactos negativos que dicha reducción puede tener sobre las comunidades indígenas.

Esto es particularmente grave en un escenario como el actual, donde la falta de infraestructura que caracteriza a muchas comunidades indígenas en el mundo hace que la pandemia tenga un potencial de devastación mayor, como ya está ocurriendo en el Amazonas.

El carácter racista de los comentarios también se manifiesta en el uso paradójico de los apelativos “mezquinos” o “interesados [en la plata]” para referirse a los representantes del CRIC, aún cuando el audio revela las argucias que los propios funcionarios estaban planeando.

racismo de forma sistemática

Foto: Facebook ONIC
Los indígenas han tenido que sufrir el racismo de forma sistemática

Desconocimiento de los acuerdos

Otro punto es la deslegitimación a priori de la posición del CRIC como contraparte en la negociación por parte de los funcionarios del ministerio, quienes aseguran que no van “a ceder ni en el 20% de las peticiones”, y acusan a la ministra de Telecomunicaciones de no saber “decirle que no” a las comunidades indígenas representadas por el CRIC.

La idea de raza en los seres humanos no tiene fundamentos biológicos

Los funcionarios saben que los proyectos que negocian con los representantes del CRIC hacen parte de los acuerdos que el Gobierno Nacional firmó en abril de 2019, y que son de obligatorio cumplimiento, pero actúan como si estos no estuvieran en firme y desconociendo que fueron el resultado de una movilización social de gran magnitud, conocida como la “Minga por la defensa de la vida, el territorio, la democracia, la justicia y la paz”, que logró mantener el bloqueo de la principal arteria del país, la vía Panamericana, durante 27 días.

El racismo hace que, en lugar de un esfuerzo por entender y contextualizar las condiciones que hicieron posible una movilización de semejante alcance y la urgencia de los proyectos bajo negociación, los funcionarios se sientan con el derecho de limitar el acceso por parte de los grupos indígenas representados por el CRIC a los recursos previamente acordados.

Por último, el racismo se refleja en emociones como la ira que manifiesta uno de los funcionarios del gobierno y que surge cuando los sujetos que se presumen racialmente inferiores no se comportan de forma sumisa o complaciente y, por el contrario, resisten o confrontan el tratamiento discriminatorio.

Le recomendamos: La larga lucha de los indígenas del Cauca por la sobrevivencia

Por qué es importante reconocer el racismo

Nombrar el racismo permite identificarlo como algo más que una serie de hechos aislados e individuales: las afirmaciones o actos racistas, una vez se reconocen así, revelan un problema social que muchos niegan que existe.

La renuencia a nombrar el racismo en Colombia tiene que ver con su presencia en la vida cotidiana como un lugar común, que se produce y reproduce por medio de comentarios, chistes y gestos habituales, lo cual acaba por reducir la gravedad percibida de sus efectos.

Sin embargo, en algunas ocasiones, las personas sienten y expresan el racismo con gran intensidad debido a las circunstancias en las que surge, y porque tiene efectos sociales y políticos notorios. En mi opinión, el audio que se filtró a los medios es uno de esos casos, pues corresponde a la interacción entre funcionarios de gobierno y representantes de una de las organizaciones indígenas de mayor importancia y capacidad organizativa del país.

Aquí el racismo juega como mecanismo de producción de desigualdad. No solo hace concebible sino también perfectamente aceptable que individuos nieguen o ignoren los reclamos de otros grupos humanos que consideran inferiores en la jerarquía racial. Esto obliga a preguntarse sobre la falta de garantías para los grupos humanos racializados -en este caso los indígenas- para negociar y concertar con el gobierno en igualdad de condiciones.

El contenido del audio sirve para ilustrar la utilidad de nombrar y discutir el racismo, pero aquí no se agota el tema. En Colombia, el racismo influye en la violencia sistemática a la que están siendo sometidos grupos humanos y territorios racializados, que incluye a los pueblos indígenas, a los afrodescendientes y, también, a los campesinos. Discutirlo y reflexionar sobre él seguirá siendo útil para entender esas violencias.

*Estudiante de doctorado en el Departamento de Geografía de la Simon Fraser University, máster en Política Social y Desarrollo del London School of Economics y economista de la Universidad de los Andes.

Necesitamos tu ayuda para seguir realizando un cubrimiento responsable de la COVID-19. Apóyanos con tu donación y suscríbete a nuestro boletín. ¡Muchas gracias!

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies