Quitándose la máscara | Fundación Razón Pública 2024
Foto: X: Benjamin Netanyahu

Quitándose la máscara

Compartir:

Es el único plan posible, que sin embargo no funcionará. Y mientras tanto sigue la masacre.

Hernando Gómez Buendía*

El gobierno de Israel dio a conocer su plan para el territorio que ocupan los palestinos una vez que hayan concluido las operaciones militares. 

El plan comienza por demoler las construcciones en un kilómetro de la franja de Gaza que colinda con Israel. Este país ejercería el control militar por tierra, mar y aire de la franja y también del territorio al este del Jordán; sus fuerzas armadas tendrían libertad para actuar en el lugar y momento que deseen; el porte de armas estaría prohibido y la policía tendría acceso restringido; la frontera con Egipto sería “clausurada” para evitar el paso directo o bajo tierra; las mezquitas, iglesias y escuelas adelantarían programas masivos de “desradicalización”; un gobierno “tecnocrático” distinto de la actual Autoridad Palestina se encargaría de los servicios públicos; la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos sería desmantelada, y los gobiernos de países árabes autorizados por Israel financiarían la reconstrucción de Gaza.  

Una tragedia de proporciones bíblicas, un genocidio transmitido por televisión, una tragedia que se suma a la complicidad, el cinismo, el silencio, las evasivas y los gestos inútiles de todos los poderes.

Este plan es la única manera de evitar nuevos ataques terroristas, y es también la prueba plena de que esos ataques no se pueden evitar. Por el contrario: acorralar y humillar de esta manera a 4,9 millones de personas es el modo más seguro de dejar sin protección a los 9,3 millones de habitantes de Israel (un 21% de los cuales son árabes). Esto fue lo que aprendieron los ingleses en Malasia o Palestina, los franceses en Indochina, los rusos en Afganistán y los Estados Unidos en Iraq: el terrorismo nace de la desesperación. 

Le recomendamos: Israel ante la Corte Internacional de Justicia: ¿por qué Sudáfrica?

El ataque criminal de Hamas donde murieron 1.213 personas inocentes y otras 135 permanecen secuestradas (cifras oficiales) fue un producto de la desesperación: desesperación porque  desde el 2007 Gaza es la cárcel más grande del mundo, porque el año pasado y hasta antes del ataque los colonos y el ejército habían asesinado más de 200 residentes al este del Jordán (incluyendo 38 niños), y —sobre todo— porque Trump y su  proceso “de Abraham” para reconciliar los países del Golfo con Israel habría sido el último tornillo en el ataúd  del pueblo palestino.  

El plan de Netanyahu no puede funcionar, y sus acciones antes o además son una bofetada a la moral judeocristiana y al derecho internacional: 29.000 bombas sobre la ciudad más densamente poblada del planeta (cifra del Pentágono), 33.035 muertos, 10.500 niños, 1,8 millones de personas desplazadas y encerradas, hospitales destruidos, la hambruna más acelerada de que se tenga noticia (cifras de la ONU), camiones de alimentos saqueados en medio de disparos de Israel… y el ataque que viene contra Rafah donde se apiñan dos millones de civiles sin que aparezca un plan de evacuación. 

El plan de Netanyahu no puede funcionar, y sus acciones antes o además son una bofetada a la moral judeocristiana y al derecho internacional

Una tragedia de proporciones bíblicas, un genocidio transmitido por televisión, una tragedia que se suma a la complicidad, el cinismo, el silencio, las evasivas y los gestos inútiles de todos los poderes. 

La tragedia del pueblo palestino en extinción, la tragedia de Israel que no tendrá seguridad, la tragedia del pueblo judío que así está renunciado a lo que le hizo un pueblo excepcional. 

Vea en Razón Pública: Las posibilidades de la CIJ frente a Israel

Acerca del autor

Hernando Gómez Buendía
hergomez@razonpublica.org.co |  + posts

* Director y editor general de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga clic aquí.

0 comentarios

Hernando Gómez Buendía

Escrito por:

Hernando Gómez Buendía

* Director y editor general de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga clic aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

últimos artículos

Columna

La paz equivocada

Columna

La comedia americana

La reforma del Código Pena
Columna

La reforma del Código Penal

ONU - Discurso en el lugar equivocado
Columna

Discurso en el lugar equivocado

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.