¿Qué dice el POT de Peñalosa sobre el crecimiento de Bogotá? - Razón Pública
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¿Qué dice el POT de Peñalosa sobre el crecimiento de Bogotá?

Escrito por Angélica Camargo Sierra
Urbanización en Bogotá ¿confusa?

Angelica CamargoEl tamaño proyectado de la población es la base necesaria de cualquier Plan de Ordenamiento Territorial. ¿Qué tan realistas son las proyecciones del plan de Peñalosa para los próximos doce años?

Angélica Camargo Sierra*

Dos formas de crecer

La forma de orientar el crecimiento de una ciudad es una de las principales discusiones entre profesionales, políticos y gremios, sobre todo en tiempos de aprobación de los planes de ordenamiento territorial.

Tamibén en Bogotá. Se supone que la capital seguirá aumentando su población y que se formarán nuevos hogares que requerirán más espacio.

Según las proyecciones realizadas por la Secretaría Distrital de Planeación para la propuesta de Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de la actual administración, entre 2019 y 2031 la población de Bogotá aumentará en alrededor de un millón de personas y se formarán cerca de 900.000 nuevos hogares.

En términos generales, el desarrollo urbanístico de una ciudad tiene dos posibilidades:

  • Crecer hacia arriba, densificarse, aumentar los metros cuadrados construidos en lotes ya urbanizados, o
  • Crecer hacia los lados, expandirse y aumentar la mancha urbana.

La primera opción crea una ciudad densa y compacta, y la segunda, una ciudad extensa y difusa. El investigador brasileño Pedro Abramo afirma que las fuerzas del mercado inmobiliario, tanto formal como informal, impulsarán la ciudad en las dos direcciones de crecimiento, y el resultado será una ciudad al tiempo compacta y difusa, es decir, “com-fusa”.

La urbanización informal

La urbanización informal es una de las principales formas de acceso a la vivienda por parte de los pobres. Estos pueden acceder mediante invasión o toma organizada de un terreno ajeno, o comprando a un ‘urbanizador pirata’ que parcela y vende terrenos de manera irregular. Esta última es la práctica predominante en Bogotá.

Vivienda de interés social.

Foto: Alcaldía de Bogotá
Vivienda de interés social.

El urbanizador pirata pudo haber adquirido la tierra de los propietarios rurales originales, o, en años más recientes, como ‘tierrero’ que divide y vende terrenos que no son suyos. No son pocos los casos de propietarios originales que utilizaron figuras corporativas para fraccionar y vender de manera irregular.

En la mayoría de los casos estos terrenos se encuentran en zonas periféricas de la ciudad, de poco valor inmobiliario y comúnmente expuestos a los riegos (inundación, derrumbe…). Los terrenos se venden sin ninguna o con mínima dotación (vías pavimentadas, espacio público, equipamiento, conexión a servicios públicos), a precio relativamente barato. Pero la informalidad resulta onerosa para el comprador y costosa para la sociedad.

Estas viviendas se producen principalmente mediante autoconstrucción, que tarda varios años y que culmina con una infraestructura frágil aunque funcional (el lote tradicional es de 6 metros de frente por 12 de fondo, mientras que la vivienda de interés social unifamiliar tiene hoy 3 metros de frente por 7 de fondo).

En Bogotá cerca del 24 por ciento del suelo urbanizado ha nacido de la informalidad (8700 hectáreas). Tal como puede verse en la Cuadro 1, el crecimiento informal del suelo en Bogotá se ha venido frenando de manera importante. Entre el 2000 y el 2016 se crearon 382 hectáreas de suelo en asentamientos informales, que corresponden al 5,5 por ciento del crecimiento total de la ciudad en este período.

Tabla 1: Crecimiento de nuevo suelo informal y suelo urbano total en Bogotá.

Antes
de 1950

1950-1959

1960-1969

1970-1979

1980-1989

1990-1999

2000-2010

2010-2016*

Nuevo suelo
de informal

288

 492

 1.939

 2.394

 1.688

 1.520

 262

 120

Suelo de origen
informal acumulado

 780

 2.719

 5.114

 6.801

 8.321

 8.583

 8.703

Suelo urbano total acumulado
al final del período

 11.249

 17.742

 21.761

 25.590

 29.221

 35.667

 36.143

Porcentaje de suelo
informal en la ciudad

6,9 %

15,3 %

23,5 %

26,6 %

28,5 %

24,1 %

24,1 %

Fuente: Cálculos propios con información del estudio de Huella Urbana para Bogotá la Secretaría Distrital de Planeación y Camargo y Hurtado SDP (2018). Para simplificar la lectura se han redondeado las cifras.

Según los datos de la la Secretaría del Hábitat, en 2010 se habían identificado 13.645 ocupaciones ilegales y para el 2018 se identificaron 25.568.

Cuadro 2: Número acumulado de ocupaciones ilegales en Bogotá

2010 2013 2015 2017 2018
Ocupaciones ilegales en Bogotá  13.645  16.801  18.861  23.885  25.568

Fuente: Secretaría Distrital del Hábitat de Bogotá, Subdirección de Control de Vivienda.

De acuerdo con los datos del Documento Técnico de Soporte (DTS) de la propuesta del POT, hay 1855 desarrollos informales que abarcan 444.738 unidades prediales donde viven más de dos millones de habitantes.

Según los mismos datos, entre 2004 y 2016 han surgido 120 nuevos asentamientos informales donde habitan más de 60.000 personas, localizados en la periferia, algunos de ellos por encima de la cota de prestación de servicios y en muchos casos afectando el sistema de áreas protegidas del Distrito. La mayoría de estos asentamientos tienen pocas posibilidades de ser legalizados.

¿Qué plantea el POT para evitar que se siga expandiendo la urbanización informal? En primer lugar, en el análisis de demanda de vivienda se reconoce que por lo menos el 3 por ciento de los nuevos hogares (cerca de 23.000) que se crearán entre 2019 y 2031 con ingresos menores a un salario mínimo no podrán acceder a vivienda formal y tendrán que optar por la urbanización informal. Para esta población el POT no plantea nada.

Para el resto de los hogares de bajos ingresos, la propuesta es habilitar suelo y construir vivienda de interés social y prioritario en las periferias de la ciudad, en el borde del río Bogotá (Ciudad Río) y en el Plan Zonal de Usme.

Le recomendamos: La renovación urbana en Bogotá: una apuesta pendiente.

La densificación

En los barrios de origen informal también se da la densificación. Por ejemplo, en inquilinatos, o aumentando la ocupación (y el hacinamiento) en las viviendas existentes.

Para ver el efecto de esta densificación se pueden utilizar datos del Censo de Edificaciones del DANE. Este censo determina el estado de la actividad edificadora y hace seguimiento a todas las obras de construcción en el país (iniciadas, en proceso, paralizadas o terminadas).

Según esta fuente, entre 2001 y 2010 en Bogotá se iniciaron obras de construcción destinada a vivienda que suman 29.346.745 metros cuadrados, de los cuales 3.995.523 se construyeron en barrios de origen informal, lo que corresponde al 13,6 por ciento de los metros cuadrados construidos en toda la ciudad. Estos son nuevos pisos en las viviendas ya construidas o nuevas edificaciones en lotes vacíos de los barrios.

Por otra parte, la información disponible para el período 2012-2018 indica que se iniciaron obras de vivienda en Bogotá que suman 18.526.122 metros cuadrados, de los cuales 3.175.122 se construyeron sin licencia, lo que corresponde al 17 por ciento del total construido en este tiempo.

¿Cómo se está expandiendo la vivienda en Bogotá y qué propone el POT?

Foto: Promotora de Vivienda de Risaralda
¿Cómo se está expandiendo la vivienda en Bogotá y qué propone el POT?

El DTS del POT hace un análisis similar, pero con la información de Catastro. Allí se compararon las áreas de las unidades prediales residenciales entre el 2012 y el 2018, para analizar la magnitud de las ampliaciones a las viviendas existentes que no han tenido licencia.

Según esta fuente, cerca de 152.000 predios tuvieron ampliaciones mayores de 10 metros cuadrados, de las cuales 118.000 fueron mayores de 30 metros cuadrados, sin licencia y de los cuales el 65 por ciento está en barrios de origen informal. Las ampliaciones mayores de 30 metros cuadrados suman más de diez millones de metros cuadrados. En promedio, cerca de 19.000 predios al año ampliaron las viviendas durante este período.

Como vemos, la propuesta de POT identifica estos procesos de densificación de los barrios de origen informal. Incluso, señala que sectores como Tibabuyes, el Rincón, Patio Bonito, entre otros, han tenido un proceso de sobredensificación física y poblacional.

Puede leer: El POT de Peñalosa y la movilidad Bogotá.

¿Qué plantea el POT?

El POT ofrece programas de mejoramiento integral de barrios y de viviendas para superar el déficit de espacio público, infraestructura vial y equipamientos. Sin embargo, ignora este fenómeno en las proyecciones de demanda de suelo para vivienda en los próximos doce años.

Además, no contempla la generación de nuevas viviendas en barrios de origen informal o en zonas de mejoramiento integral, es decir, supone que estos barrios no seguirán creciendo y densificándose.

Este POT supone que habilitar suelo y construir viviendas de interés social y prioritario en las periferias hará que los propietarios de vivienda autoconstruida dejen de ampliar sus casas, lo que resulta muy poco probable si consideramos las lógicas de producción de vivienda de los sectores populares.

En síntesis, la propuesta de POT supone que la urbanización informal seguirá creciendo en las dos formas antes señaladas. En el diagnóstico identifica el surgimiento reciente de asentamientos informales (120 entre 2004 y 2016) y reconoce que una parte de los hogares que se formarán en los próximos años no tendrá acceso a ninguna opción de vivienda formal (cerca de 23.000).

También muestra claramente que los barrios de origen informal se vienen densificando rápidamente y que las viviendas autoconstruidas siguen aumentando (más de diez millones de metros cuadrados construidos sin licencia).

No obstante, supone que esto no seguirá pasando dado que se habilitará gran cantidad de suelo para vivienda social en las periferias de la ciudad, aunque este supuesto sea poco realista y contradiga la tendencia histórica.

En los últimos años ha crecido el número de viviendas construidas informalmente en Bogotá.

Foto: Secretaría de Hábitat de Bogotá
En los últimos años ha crecido el número de viviendas construidas informalmente en Bogotá.

Puede leer: Bogotá en 40 años: ¿qué visión de ciudad tenemos?

Ante este panorama se puede anticipar que la ciudad informal seguirá creciendo de manera “confusa” durante los próximos doce años.

La política urbana para la informalidad sigue consistiendo en ignorar las tendencias sin comprenderlas, en cerrar los ojos y después intentar solucionarla con procesos costosos de mejoramiento integral, mitigación de riesgos o relocalización de la población.

*Arquitecta, magíster en Gestión Urbana de la Universidad Piloto y doctora en Estudios Sociales de la Universidad Externado de Colombia. Profesora investigadora de la Escuela de Economía de la Universidad Sergio Arboleda.

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