Piedad Córdoba: un legado que trasciende | Razón Pública 2024
Foto: Facebook: Piedad Córdoba

Piedad Córdoba: un legado que trasciende

Compartir:

Un pequeño homenaje a Piedad Córdoba por su defensa de los derechos de la población afrodescendiente y su lucha constante por la paz.

Pastor Murillo*

El legado  

El legado de Piedad Córdoba está inscrito en la Constitución de 1991. Ella ayudó a gestar un Estado democrático con enfoque ético-racial y con mayor representación de las mujeres, en especial de las mujeres afrocolombianas.

En últimas, Piedad ayudó a formar un país con más igualdad y justicia social para los grupos marginalizados y discriminados, además de ser una impulsadora de la paz como objetivo social supremo.

El liderazgo de Piedad trascendió las líneas raciales e incluyó la lucha por los derechos de las mujeres y la comunidad LGTBIQ+, dentro y fuera del país. Las memorias de Piedad mostrarán que fue la política colombiana más influyente de las últimas décadas. En esta oportunidad, me centraré en algunas de sus contribuciones a la causa de los afrodescendientes.

Puede Leer: Piedad Córdoba, las mujeres y la política colombiana

Los logros de Piedad

Sin duda, el principal legado de Piedad Córdoba en su lucha por los derechos de los afrodescendientes con su decisiva contribución a la Ley 70 de 1993 que derivó en el reconocimiento de los afrodescendientes como grupo étnico, con todos los atributos que ello conlleva.

Por eso se conformó una Comisión Especial encargada de reglamentar la propuesta, comisión compuesta por líderes de las comunidades afro, miembros del gobierno y del Congreso. La designación recayó en Piedad Córdoba, quien, para la época, fungía como representante a la Cámara.

Se otorgó un término de dos años al Congreso para expedir la ley reglamentaria. De no hacerlo, el gobierno quedaba facultado por seis meses para expedir un decreto con fuerza de ley. Piedad se percató de que el gobierno quería ignorar y postergar la ley para hacerle “conejo” a las demandas centrales de los comisionados de las comunidades negras. En un gesto de audacia política, Piedad formuló y radicó ante el Congreso un proyecto de ley que forzó al gobierno a concertar con los voceros de las comunidades negras y el Congreso.

el decidido y aguerrido rol de Piedad en el impulso a la paz de Colombia obedeció a la profunda convicción por construir una nación colombiana, en los términos definidos en la Constitución del 91.

Foto: Ministerio del Interior - Uno de los grandes legados de Piedad Córdoba es su contribución a la Ley 70 de 1993 a favor de los derechos de los afrodescendientes. Entre los resultados de esta ley se encuentran los Consejos Comunitarios que administran los territorios colectivos.
De allí surgió la Ley 70 de 1993, piedra angular de los desarrollos políticos de los afrodescendientes en Colombia y paradigma en varios países de América Latina.

Entre los resultados tangibles de la Ley 70 cabe destacar la titulación colectiva de gran parte de los territorios ancestrales de las comunidades negras, reglamentada mediante Decreto 1745 de 1995, que ha derivado en una suerte de “Revolución Agraria” pacífica. Son cerca de 6 millones de hectáreas de tierras que les han sido adjudicadas, principalmente en el Pacífico.

De igual manera, surgieron unas instituciones locales, los consejos comunitarios, responsables de la administración de los territorios colectivos de las comunidades negras, con una incidencia política creciente. Así, por ejemplo, el Consejo Comunitario de La Toma en el Departamento del Cauca, bastión del liderazgo social y político de la hoy vicepresidenta Francia Márquez, es uno de los más de 230 Consejos existentes a lo largo y ancho del país.

Desde otro ámbito, mediante el Decreto 1627 de 1996, reglamentario de la Ley 70, se estableció el Fondo de Créditos Condonables para estudiantes afrocolombianos de bajos recursos económicos y buen desempeño académico, que ha beneficiado a más de 50 mil jóvenes.

También se puso en marcha la Universidad del Pacífico y se creó la Dirección de Asuntos para las Comunidades Negras del Ministerio del Interior, por citar algunos ejemplos.

Piedad y la presencia creciente de los afroamericanos

La trascendencia política de Piedad Córdoba en la población afrodescendiente cobra aún mayor valor si se mira bajo el prisma de la inédita y creciente representación política de los afrodescendientes.

La elección más reciente, por ejemplo, es la del penalista Gerson Chaverra como presidente de la Corte Suprema de Justicia, el pasado 24 de enero. Desde la creación, en 1821 —con la esclavitud aún vigente—, la Corte no había tenido un presidente afrodescendiente. Sin bien es un reconocimiento a sus méritos profesionales, no es menos cierto que su ascenso se inscribe en un contexto más amplio, que trasciende las fronteras nacionales.

De hecho está asociado al crecimiento de una consciencia colectiva global, que se despertó tras la elección de Barack Obama a la presidencia de los Estados Unidos y que alcanzó su punto de inflexión con la movilización mundial en respuesta al asesinato de George Floyd.

Hay una notable creciente representación política de los afrodescendientes en los Estados Unidos, que incluye a la vicepresidenta Harris, a varios secretarios del gobierno federal, a otros altos cargos y, por primera vez, a una mujer negra en la Corte Suprema de Justicia —la tercera persona afrodescendiente en siglos.

En América Latina también se ha sentido dicha conciencia global antirracista. Por primera vez una persona afrodescendiente, y además mujer, Diana Salazar, está al frente de la Fiscalía General del Ecuador.

Costa Rica, que en 2018 había brindado ejemplo al elegir a Epsy Campbell como vicepresidenta, en 2023 eligió a la lideresa Angie Cruckshant como primera afrodescendiente en liderar la Defensora del Pueblo en un país de América Latina.

En contraste, Brasil, donde según el último Censo Nacional de Población, el 56% de sus habitantes, esto es, más de 112 millones de personas, se autoidentifican como afrodescendiente, sigue en deuda con la representación política afro. En este país la presencia afrodescendiente en el parlamento no alcanza a ser el 10 %. Por su parte, en el nivel directivo del sector privado, las mujeres negras no llegan al 2 % y en el ejecutivo la representación es mínima, aún en el gobierno Lula. Justamente, Lula decepcionó a muchos, que el año pasado esperaban que una vacante en la Corte Suprema de Justicia fuera ocupada por primera vez por una mujer afrodescendiente. El presidente optó por postular al abogado que atendió sus causas judiciales.

Regresando a Colombia, el país actualmente cuenta con la inédita representación política afrodescendiente, al tener a la vicepresidenta y ministra Márquez. Pero también aparecen otros nombres como a las ministras de Educación y de Ciencia y Tecnologías. Además se destaca la participación de Luis Gilberto Murillo, embajador en Estados Unidos.

En el contexto colombiano, Piedad Córdoba asumió las demandas de esas gestas libertarias y cimarronas, representadas, en distintos momentos, por líderes afrocolombianos como Diego Luis Córdoba, Sofonías Yakup, Natanael Díaz, Manuel Zapata Olivella, Amir Smith Córdoba y Juan de Dios Mosquera.

Piedad Córdoba promovió la incorporación de la cuestión de los afrodescendientes en el diálogo político de Colombia y Estados Unidos. Fue Piedad la gestora de la alianza que motivó el compromiso sostenido del Black Caucus del Congreso de Estados Unidos.

Con el concurso de Luis Gilberto Murillo y otros derivó en una política bipartidista en favor de los afrodescendientes en Colombia, cuyos frutos hoy se están viendo.

Piedad y la paz de Colombia

Si bien la búsqueda de la paz constituye un anhelo nacional, tiene una especial connotación para la población afrocolombiana que, junto con los pueblos indígenas, han sido y son víctimas desproporcionadas del conflicto armado y la violencia generalizada en el país. En ese sentido, los esfuerzos de Piedad Córdoba por una solución negociada al conflicto también estuvieron mediados por el conocimiento de la realidad de dichos pueblos, marcada por la pobreza y la desigualdad.

Piedad ayudó a formar un país con más igualdad y justicia social para los grupos marginalizados y discriminados, además de ser una impulsadora de la paz como objetivo social supremo.

Más allá de esto, el decidido y aguerrido rol de Piedad en el impulso a la paz de Colombia obedeció a la profunda convicción por construir una nación colombiana, en los términos definidos en la Constitución del 91.

Paradójicamente, ese sería el ámbito de sus mayores dificultades y frustraciones. Como lo reconoció el presidente Gustavo Petro a través de la cuenta de X: “Piedad Córdoba fue una mujer golpeada por una época y una sociedad. Luchó toda su vida madura por una sociedad más democrática. Su cuerpo y su mente no resistieron la presión de una sociedad anacrónica, que aplaudía los ajustamientos de jóvenes, que odiaba el diálogo y la paz, que odiaba a los negros, a los indígenas y a los pobres, que la trataba como una criminal”.

Sin duda, el liderazgo político de Piedad, minado por su persistencia en la búsqueda de una salida negociada al conflicto, frustraron una senda que podría haberla catapultado a la presidencia de la república.

En efecto, como directora del Partido Liberal, Piedad llegó a acariciar una candidatura presidencial, pero la colectividad no estaba preparada para postular a una mujer y, mucho menos, a una mujer negra.

Paz en su tumba.

Le recomendamos: Justicia para los afrodescendientes: el derecho a la reparación

Acerca del autor

Pastor Murillo

Consultor, exintegrante de la Comisión de la Organización Panamericana de la Salud sobre Determinantes Sociales de la Salud, fue vicepresidente del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Naciones Unidas.

6 comentarios

Pastor Murillo

Escrito por:

Pastor Murillo

Consultor, exintegrante de la Comisión de la Organización Panamericana de la Salud sobre Determinantes Sociales de la Salud, fue vicepresidente del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Naciones Unidas.

6 comentarios de “Piedad Córdoba: un legado que trasciende

  1. Como mujer afrodecendiente, me siento orgullosa de la representación que hizo piedad cordoba en las diferentes instancias, fue ella quien abrió esas brechas para que hoy muchas mujeres negras y de todos los sectores alzará la voz en defensas de sus derechos y el derecho de los demás .
    Lucho incansablemente por la participación politica de la mujer , le apostó tanto a la paz que expuso su propia vida y la de su familia.
    A piedad la odiaban por ser transparente, por su fuerza y poder en el momento de hacer exigibilidad, no se le arodillo a ningún politiquero corrupto y no se dejaba joder de nadie , además le decía la verdad a quien fuera de frente y sin miedo. ..con falencia como mucjos pero dejas un gran legado en el proceso afrodecendiente en Colombia mis respeto y admiración por esta gran mujer ..Los que no agradecen a esta gran mujer y no reconocen sus grandes logros ,es por que son ignorantes y no tienen memoria…Dios te tenga en su gloria Piedad Cordoba Ruiz .por siempre eterna .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

En Bogotá se prendieron las alertas por 9 descuartizamientos.
Economía y Sociedad

La seguridad en las ciudades: un desafío para Duque y los alcaldes

Pobreza en los hogares Colombianos
Economía y Sociedad

Las tres pobrezas afectan más a los hogares con jefatura femenina

Economía y Sociedad

La corrupción se ha salido de madre: ¿qué hacer?

La Silla vacía de Duque frente a los indígenas de la Minga.
Economía y Sociedad

La Minga: de la Panamericana al Congreso

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.