
El petróleo sigue siendo el rey
Compartir:
Foto: Rape Región Central
Al firmar el Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, el presidente sacrificó el futuro de la economía y la soberanía energética de Colombia. Las consecuencias ya empiezan a sentirse.
Amylkar D. Acosta M.*
Más papista que el Papa
Todos los países signatarios del Acuerdo de París contrajeron el compromiso de disminuir sus emisiones en un determinado porcentaje hacia el 2030. En el caso de Colombia en un 51 %. El objetivo es alcanzar la neutralidad en el 2050.
La COP 26 tuvo el cuidado de establecer que la responsabilidad adquirida por cada país sea diferenciada. En esa medida, cada país debe tener su propia hoja de ruta para la transición energética.
No obstante, el gobierno de Gustavo Petro se ha dejado llevar por el voluntarismo al renunciar prematuramente a los hidrocarburos. Petro le dio la espalda cuando descartó firmar nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos.
A diferencia del resto del mundo que se limita a tomar distancia, a alejarse gradualmente de ellos, en la COP 28 el presidente Petro fue más lejos al firmar el Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles (TNPCF). Este tratado compromete a Colombia a no firmar nuevos contratos y además a frenar en seco tanto la actividad exploratoria como la producción de hidrocarburos.
Le recomendamos: Alianza entre Ecopetrol y Petróleos de Venezuela: una mala idea
Más petróleo que nunca
Pero en el resto del mundo sigue o aumenta la febril actividad de las empresas petroleras.

de todos los datos proporcionados el más preocupante se refiere a las reservas probadas remanentes de crudo, que pasaron de 2011 MMB a 1883 MMB de un año a otro, es decir, 128 MMBPE menos, en una caída del 6,3 %.
Según su más reciente pronóstico la oferta de crudo aumentará en 1,5 millones de barriles al día, hasta alcanzar un nuevo máximo histórico de 103,5 MMBD en 2024.
Finanzas de Ecopetrol
En este contexto se acaban de dar a conocer los resultados de Ecopetrol en su operación del año anterior, resultados que traen un sabor agridulce.
Por una parte el presidente de la empresa, Ricardo Roa, resalta el hecho de haber alcanzado una producción récord de 737 mil barriles/día, la más alta en los últimos ocho años. Según Roa, el grupo empresarial obtuvo el año pasado “el segundo mejor resultado de su historia”, al tiempo que en materia de inversiones la compañía logró una ejecución del 97 % de su plan de inversiones, “el nivel más alto de las últimas ocho vigencias, que fue de $ 27.2 billones”.
Pero Roa también advirtió que “tras la caída del precio internacional del crudo puede haber un impacto en los dividendos”. En efecto, el precio al que se cotizó el barril de referencia Brent el año anterior cayó desde los US $ 99 en promedio en el 2022 a US $ 82 en 2023, del cual se le descontaba a Ecopetrol US $ 6 por barril y ahora US $ 9.
Por eso recibieron US $ 17 menos por cada barril exportado, aunque por fortuna no se recibió ningún castigo por la tasa de cambio, ya que pasó de $ 4.255,44 en promedio en 2022 a $4.325,05 en 2023. Además el impacto se vio amortiguado por el mayor volumen exportado de crudo, que le representó $ 7,5 billones.
Junto con el impacto de la reforma tributaria, la Ley 2277 de 2022, que aumentó el impuesto de renta del 31,4 % al 36,6 %, 5.2 puntos porcentuales (p.p) más que el año anterior, incidió en que la utilidad neta cayera del 42,9 % hasta alcanzar los $ 19,1 billones frente a los $33,4 billones en 2022.
En esa misma proporción caerán los ingresos de la Nación por concepto de dividendos y la de las entidades territoriales por concepto de regalías.
Disminuyen las reservas
Pero, indudablemente, de todos los datos proporcionados el más preocupante se refiere a las reservas probadas remanentes de crudo, que pasaron de 2011 MMB a 1883 MMB de un año a otro, es decir, 128 MMBPE menos, en una caída del 6,3 %.

Además de los aspectos logísticos, financieros y técnicos que pone en entredicho la viabilidad de esta alternativa, se suma el obstáculo que plantea la sanción de Estados Unidos al gobierno de Nicolás Maduro.
Este energético, llamado a ser el combustible de la transición energética, escasea y en coyunturas como la actual no se cuenta con la suficiente disponibilidad para encender las centrales térmicas de generación que le sirven de respaldo a las hidroeléctricas. Aún más ahora que el fenómeno de El Niño ha reducido el nivel agregado de sus embalses que ya bordea el 45 %.
Para suplir la necesidad del gas natural se viene importando desde septiembre del año anterior gas natural, en un promedio de 200 millones de pies cúbicos.
Importación de Venezuela
Es una realidad que Colombia afronta un déficit en el suministro de gas natural, las diferencias empiezan cuando se plantean las opciones para garantizarlo. Según el presidente de Ecopetrol, el año entrante tendríamos un faltante que se estima en el 17 %, entre 160 y 170 millones de pies cúbicos/día. Faltante que se tendría que importar desde Venezuela.

La importación de gas desde Venezuela no es viable tanto en el corto como en el mediano plazo. Cómo se sabe, Estados Unidos flexibilizó, hasta el 18 de abril de 2024, las sanciones que impiden cualquier trato o contrato con Petróleos de Venezuela (PDVSA).
De hecho, PDVSA permanece en la Lista Clinton, condicionándolo al cumplimiento por parte de Maduro de los acuerdos de Barbados, que este no ha cumplido y los ha pisoteado en un gesto desafiante. Así que es muy remota la posibilidad de contar con la importación de gas natural desde Venezuela.
Colombia debe concentrarse en desarrollar los yacimientos de gas ya descubiertos, como el de Uchuva en La Guajira. Por su parte la Comisión y Regulación de Energía y Gas (CREG) deberá adoptar cuanto antes la norma que permita integrar plenamente la red de gasoductos del país y así optimizar su transporte y la disponibilidad de energía en todo el territorio. Esta será la única manera de evitar el desabastecimiento y de garantizar tanto la seguridad como la soberanía energética.
Lea en Razón Pública: El gas natural, clave para la soberanía energética
Acerca del autor
Amylkar Acosta
* Economista de profesión. Miembro de Número de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas y miembro correspondiente de la Academia Colombiana de Historia. Ex presidente del Congreso de la República y ex ministro de Minas y Energía. Docente e investigador de las universidades Externado, Los Andes y del Rosario. 45 obras publicadas y columnista de los principales diarios del país.
1 comentarios






DR.Amilkar Acosta, buenas tardes. Excelente su artículo. Los grandes productores de petróleo, NO , han decrecido. Le agradezco su comunicación OLAJAIME@GMAIL.COM Gracias… NO MÁS GASOLINA A PRECIOS INTERNACIONALES